ANÁLISIS | Hay que tomar decisiones ya para no lamentar las consecuencias de la nueva cepa
La pandemia causada por la Covid-19 sigue golpeando duramente al mundo y el número de casos confirmados asciende ya a 75 millones de personas. Europa registra casi la tercera parte de esos casos con un poco más de 23 millones de personas afectadas y España tiene ya alrededor de 1,8 millones de casos confirmados y, de acuerdo con la última ronda de la encuesta de seroprevalencia, se calcula que el número de personas residentes en España que se han infectado a lo largo de estos diez meses son casi 4,5 millones. Desde que a finales de octubre se declarara en nuestro país el actual estado de alarma, se han registrado más de 750.000 casos y han fallecido ya más de 14.500 personas, un número altísimo que no puede considerarse, únicamente, como un daño colateral.
Afrontamos hoy en España una situación epidemiológica realmente preocupante ya que, tras el descenso paulatino de la incidencia que había venido observándose durante algunas semanas, llevamos ya varios días con un crecimiento sostenido de la incidencia de COVID-19 tras haberse relajado las medidas restrictivas que habían sido puestas en marcha.
Escriben José Martínez Olmos, Daniel López-Acuña y Alberto Infante Campos.