Urkullu convoca para este viernes una mesa de crisis extraordinaria para “endurecer” las restricciones en Euskadi
Cambio de planes. Después de que el Gobierno vasco no tuviera en su agenda ninguna reunión de la mesa de crisis de la emergencia sanitaria antes de Semana Santa -el órgano conocido por sus siglas en euskera, Labi-, el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha anunciado este jueves en el Parlamento Vasco que reunirá este viernes por la tarde a este grupo que sienta a diferentes consejeros, a los alcaldes de las capitales, a los diputados generales y al delegado del Gobierno central. Antes, este jueves, el equipo técnico que asesora al Labi emitirá un dictamen para proponer mayores restricciones para cortar la nueva ola de la pandemia.
Fuentes de su entorno destacan que el objetivo es “revisar” las medidas en vigor y admiten que esa revisión solamente puede suponer un “endurecimiento” en un contexto de dos semanas de repunte de la incidencia de la COVID-19 en Euskadi, que se acerca ya a la tasa de 250 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días. El propio Urkullu ha deslizado que el objeto del debate será “el problema que suscita la movilidad” -ahora mismo libre por la comunidad autónoma y que podría volver a un escenario de confinamientos perimetrales de ámbito local o provincial- y “los interiores” de los espacios cerrados, en posible referencia a más control en la hostelería.
Escribe Iker Rioja Andueza.