El presidente de Melilla denuncia a Bal ante la Fiscalía de Madrid por llamarle “corrupto” y pide el mismo trato que al alcalde de Valdemoro
Eduardo de Castro, presidente de Melilla, ha materializado este miércoles su advertencia y ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Madrid contra Edmundo Bal por considerar que ha vertido “injurias graves” sobre su persona al acusarle de “corrupto” públicamente. “Los corruptos no nos duran ni cinco minutos en el partido”, dijo Bal ante los periodistas en un acto de precampaña. A su juicio, con el expediente de expulsión que le abrió el partido hace menos de un mes, hubo “vulneración de normas de procedimiento sancionador” y no se respetó además su “presunción de inocencia”. En su denuncia, a la que ha tenido acceso esta redacción, De Castro apela a su cargo institucional y recuerda que según el artículo 215.1 del Código Penal, “se procederá de oficio cuando la ofensa se dirija contra funcionario público, autoridad o agente de la misma sobre hechos concernientes al ejercicio de sus cargos”.
El presidente de Melilla ha enviado además un escrito a la Comisión de Garantías y Valores de Ciudadanos exigiendo que se cancele su expediente de expulsión argumentando que no se le ha tratado igual que al alcalde de Valdemoro, Sergio Parra, quien según se acaba de conocer está imputado por dos delitos de supuesta prevaricación. Un caso sobre el que Bal se ha limitado a señalar que “se investigará y se tomarán las medidas oportunas”. El regidor de Melilla argumenta que a él no se le dio ese margen de confianza y añade que los estatutos del partido “no exige comunicación hasta la apertura del juicio oral”. Por ello concluye que “este partido me ha tratado a mí de forma distinta”, por lo que pide “o bien se adopte la misma postura respecto del Sr. Parra Perales, bien se cancele el expediente abierto contra mí, y se revoque, pues no pueden ser aplicados distintos criterios a supuestos similares”.
Escribe Carmen Moraga.