Minuto a Minuto Última hora sobre el coronavirus y la actualidad política
La UE lucha para refutar las mentiras sobre la COVID-19 con pocos recursos y muchas presiones para no molestar a China
En abril de 2020, al comienzo de la pandemia global, Feliz Kartte trabajaba en turnos de 14 horas como uno de los funcionarios de la UE responsables de vigilar el aluvión de desinformación vinculada al coronavirus.
Los artículos que denunciaban que la pandemia era una farsa, que era causada por el 5G, que podía curarse con hidroxicloroquina o medicina alternativa se volvían virales en todo el continente – como parte de un fenómeno global que la Organización Mundial de la Salud advirtió que estaba convirtiéndose en una “infodemia”.
Kartte y sus colegas de StartCom, la división de comunicación estratégica del servicio diplomático de la UE, lograron detectar patrones de desinformación antivacunas y negacionista de la COVID-19, vinculados a Rusia y en menor medida a China, que se diseminaba en distintos idiomas por toda Europa.
Por Alessio Perrone y Darren Loucaides.