Ocho meses después del inicio de la vacunación, el mundo sigue registrando 10.000 muertes cada día
Los países del mundo han administrado en total más de 4.000 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 desde el inicio de la campaña en diciembre de 2020. Estas dosis serían suficientes para vacunar a toda la población de más de 50 años de todo el globo, los más vulnerables al virus. Sin embargo, en todo el mundo se siguen registrando casi 10.000 fallecimientos diarios vinculados a la COVID-19.
Una cifra que se explica principalmente por el aumento de los casos y las muertes en los países más pobres y menos vacunados. Asia, Latinoamérica y África acumulan más del 80% de las muertes registradas en la última semana en todo el mundo. Coincide que estos son los continentes con menos población vacunada con 1 o 2 dosis de los fármacos para combatir el coronavirus.
Es el caso de Túnez, que, con 200 muertes diarias, está en el pico más grave de la pandemia. Por población, está a niveles similares de mortalidad que los registrados en España en el confinamiento de marzo y abril. Solo el 8% de los residentes en el país tienen la pauta completa de la vacuna. En situación similar al país africano, otros países asiáticos como Bangladesh, Indonesia, Malasia o Tailandia están registrando las peores cifras de fallecimiento de la pandemia. De los cuatro países, solo Malasia ha vacunado completamente a más del 10% de la población.
Los datos, precisamente, señalan la brecha entre países ricos y pobres en la administración de las vacunas contra el coronavirus. Mientras que Europa ya ha administrado más de 87 dosis por cada 100 habitantes, Asia y Latinoamérica solo han puesto 57 dosis por cada 100 residentes. África es el continente más atrasado en la campaña de vacunación. Solo ha puesto 5 dosis de la vacuna por cada 100 habitantes en todo el continente.
Por Raúl Sánchez.