La conferencia internacional de donantes reúne casi 600 millones para los migrantes venezolanos ante la crisis del coronavirus
La conferencia internacional de donantes organizada este martes por el Gobierno de España y la Unión Europea para ayudar a los migrantes venezolanos y a los países que los acogen ha recaudado 595 millones en donaciones a fondo perdido ante una situación agravada por la crisis del coronavirus. No obstante, los organizadores, que cifran en 5 millones las personas venezolanas migrantes, elevan la cifra hasta los 2.544 millones de euros, al incluir préstamos, inversiones y otras fórmulas de financiación.
Entre los participantes, más de sesenta países y organismos internacionales, no se encontraba el Gobierno venezolano, que no fue convocado a la conferencia de donantes.
En un vídeo difundido por Moncloa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado “el firme compromiso del Gobierno de España con la vuelta de Venezuela a la normalidad democrática e institucional”, que es un “requisito imprescindible para resolver esta crisis humanitaria”. “Por ello seguiremos apoyando sin descanso a los ciudadanos venezolanos en su legítima aspiración a un futuro mejor, de progreso y estabilidad”, dice.
En su vídeo, Sánchez destaca la dimensión del “desafío humanitario” de la migración venezolana “al que ahora se suma la amenaza de la COVID-19” y ha subrayado que “exige una respuesta multilateral, coordinada y ambiciosa”.
El jefe del Ejecutivo explica el “drama migratorio y también humanitario” de los refugiados y migrantes venezolanos como una “consecuencia directa de la profunda crisis económica, social y también política que arrastra Venezuela desde hace años”. Los venezolanos, ha dicho, huyen “de la pobreza, el desabastecimiento, la precariedad y la inseguridad”.
“Los migrantes y refugiados venezolanos, y los países y las comunidades que los acogen, necesitan todo nuestro apoyo y lo necesitan ya”, ha dicho, añadiendo que “en el objetivo de no dejar a nadie atrás siempre se podrá contar con la acción decidida del Gobierno de España”.
“Hemos probado que no es una crisis olvidada”, subrayó en una rueda de prensa el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell. Por su parte, la ministra española de Asuntos Exteriores, Arantxa González Laya, confió en que las aportaciones de sirvan “de acicate para lograr acuerdos políticos” en Venezuela hacia, dijo, “un proceso auténtico e integrador para restablecer la democracia y el Estado de derecho” mediante elecciones presidenciales “libres y justas”.
La Unión Europea y sus Estados miembros han movilizado 231,7 millones de euros en donaciones. La Comisión Europea asumió un compromiso por un importe de 144,2 millones de euros para ayuda humanitaria inmediata, ayuda al desarrollo a medio y largo plazo e intervenciones de cara a la prevención de conflictos. El Banco Europeo de Inversiones ha anunciado la concesión de 400 millones euros en nuevos préstamos a la región. España, por su parte, ha comprometido 50 millones de euros para Colombia, Ecuador y Perú.
Venezuela, por su parte, ha pedido que la ayuda internacional se emplee para organizar el retorno de sus ciudadanos. Borrell, no obstante, afirmó que, en el caso de que la ayuda se dirija a los países de acogida, estos podrán utilizarla para ayudar en la repatriación si “es voluntaria y en condiciones seguras”. Si los donantes deciden que sus aportaciones van destinadas a paliar la crisis humanitaria dentro de Venezuela, señaló, se canalizarán a través de los agencias de la ONU y la Cruz Roja.
Escribe Andrés Gil.