Costa defiende el refuerzo de medios ante las críticas del alcalde de Lisboa, donde avanza el coronavirus
El primer ministro de Portugal, António Costa, respondió hoy a las críticas del alcalde de Lisboa, Fernando Medina, sobre los “errores” que han propiciado el aumento de la pandemia en la capital y, aunque aseguró que entiende su “frustración”, defendió que se están reforzando los medios.
“En las últimas semanas hubo un esfuerzo muy grande para reforzar los medios humanos de salud pública en la región”, dijo el socialista Costa a periodistas, tras el acto de reapertura de las fronteras con España celebrado en Elvas-Badajoz, y afirmó que “acompaña la frustración” de los regidores de la zona.
Lo fundamental, insistió el jefe del Gobierno, es “testar, testar, testar e identificar a los asintomáticos y aislar a los enfermos”. “No vamos a esconder los problemas, los vamos a identificar para resolverlos”, destacó.
El primer ministro respondió así a las críticas vertidas un día antes por Medina -también socialista y que fue “número dos” de Costa cuando este ocupaba la alcaldía de Lisboa- sobre la falta de organización, coordinación y medios ante los nuevos brotes de coronavirus en la región.
“Con malos jefes y poco ejército, no conseguimos ganar esta guerra”, declaró en una entrevista a la cadena TVI el regidor de Lisboa, donde los casos de la COVID-19 siguen creciendo.
Según el último balance, la región de Lisboa y Valle del Tajo acumula el 70 % de los 313 nuevos contagios detectados en las últimas veinticuatro horas en Portugal, donde el número de positivos totales supera los 42.400.
Además, se registraron tres víctimas mortales, lo que eleva la cifra de fallecidos en el país a causa de la pandemia a 1.579.
También aumentó el número de personas hospitalizadas, hasta 503 (doce más), incluidos los pacientes que están en unidades de cuidados intensivos (79, seis más que el martes).
Desde este miércoles, diecinueve parroquias (entidades) civiles de un total de 118 del área metropolitana de Lisboa se encuentran nuevamente en situación de calamidad y con reglas más restrictivas que el resto del país, incluido un “deber general de recogimiento” por el que sólo se debe salir de casa para actividades esenciales, como trabajar o comprar alimentos.
La medida, vigente al menos hasta el 14 de julio y que afecta a cerca de 700.000 personas, fue tomada por el Gobierno la semana pasada ante los brotes identificados en varios municipios de la región.
Las otras parroquias del área metropolitana de Lisboa se encuentran en “estado de contingencia” -un escalón por debajo de la calamidad, con algunas restricciones- y el resto del país pasó al “estado de alerta”, todavía más leve, con medidas de distanciamiento y protección que no alteran sustancialmente la vida diaria.
Informa EFE.