Millones de personas retornan a un estricto confinamiento en Filipinas
Manila y varias provincias colindantes han vuelto a imponer este martes un estricto confinamiento para frenar un nuevo aumento de contagios de COVID-19. Filipinas confirmó el domingo 5.032 nuevos casos, récord diario desde el inicio de la pandemia y más de la mitad concentrados en la capital. El total de contagios de COVID-19 supera ya los 106.000, con más de 2.100 muertes, uno de los saldos más elevados de la región.
El área metropolitana de la capital y las provincias de Bulacan, Cavite, Laguna y Rizal han vuelto imponer una dura cuarentena hasta el 18 de agosto, después de que 80 asociaciones médicas del país firmaran un comunicado conjunto este fin de semana pidiendo un nuevo enfoque frente a la COVID-19, ya que tras cinco meses los hospitales están saturados y el personal médico agotado.
Aunque el presidente Rodrigo Duterte accedió a cumplir las principales demandas de los sanitarios, no ocultó su malestar ante el cuestionamiento de su gestión de la pandemia y desafió a las asociaciones médicas a organizar una “revolución” contra él, algo que le serviría de excusa para ejercer “poderes extraordinarios” para sofocarla.
El país acababa de salir de uno de los confinamientos más largos y estrictos del mundo en junio. Sin embargo, no ha doblegado la curva de contagios, en continuo ascenso desde marzo por las deficiencias a la hora de hacer pruebas y en el rastreo de contactos.
Con información de EFE