La vacuna contra la COVID-19 será hasta diez veces más cara según la farmacéutica que la fabrique
Un puñado de proyectos de vacuna contra la COVID-19 ha entrado ya en la fase III de experimentación. La necesidad de hallar un remedio a la pandemia del nuevo coronavirus ha acelerado la carrera científica. Al fin y al cabo, el público potencial para ese nuevo fármaco será toda la población mundial. Lo peculiar en este caso es que, aunque el objetivo de todas ellas es el mismo: proporcionar inmunidad contra la infección por el virus SARSCov-2, van a tener precios muy diferentes. Los futuros sueros costarán hasta 10 veces más o menos según la farmacéutica que los esté desarrollando.
Actualmente ya hay más de 9.800 millones de euros encima de la mesa para comprar dosis de vacunas contra el patógeno. Los gobiernos de EEUU, la Unión Europea, Gran Bretaña, Japón o Brasil han comprometido desembolsos millonarios para asegurarse el acceso rápido a los sueros mediante acuerdos con las farmacéuticas cuyos proyectos están más avanzados: AstraZeneca, Moderna, Pfizer, GSK, Novavax, o Johnson & Johnson. También la alianza COVAX, en la que participan la OMS y la fundación Gates, ha anunciado acuerdos para financiar dosis para países con pocos recursos.