La caída de la incidencia permite el levantamiento del cierre perimetral de Vitoria pero la UCI alcanza su récord desde el verano
La paulatina caída de la incidencia de esta nueva ola de la COVID-19 en Euskadi, la quinta después de las de marzo, agosto y noviembre de 2020 y la que siguió a la Navidad ya en 2021, permitirá que este martes la ciudad de Vitoria, después de un mes, vea suavizadas las restricciones con el levantamiento del cierre perimetral de ámbito municipal y del cierre del interior de la hostelería salvo en horario de desayunos y comidas. Álava también ha bajado ya del nivel máximo de alerta (más de 400 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días) pero el cierre perimetral de Bizkaia y de Gipuzkoa lo deja sin efectos prácticos. No obstante, la pandemia sigue mostrando su cara más severa en los hospitales y, después del fin de semana, son ya 195 los pacientes graves en UCI, el récord de toda la segunda fase de la pandemia iniciada en agosto y cerca del nivel de los peores momentos de la primera ola, en que se llegó a 232. Un dato: cuando Vitoria fue confinada había siete pacientes con COVID-19 en sus hospitales y ahora son 23.
Escribe Iker Rioja.