Es considerada una de las “mejores escritoras” de Irlanda y dio voz a las mujeres silenciadas en época del conflicto
“En este país tenemos unas ideas muy estrafalarias con respecto a la educación: en lugar de verla como una manera de amueblar nuestras cabezas para que podamos utilizar hasta el último rincón, la convertimos en una escalerilla con la que saltar la tapia, donde nos tambaleamos con cada ráfaga de viento gélido”, escribió Mary Beckett en su relato ‘El maestro y las bombas’, en el que la protagonista es la mujer de un profesor que es acusado de terrorismo. Unas palabras que son descriptivas de lo que es la narración de la que ha sido aclamada como una de las mejores escritoras de Irlanda por parte de los críticos literarios de su país, por su manera de retratar a las mujeres de su tiempo, en especial de su Belfast natal, donde aparece también el conflicto norirlandés.
En el año del centenario de su nacimiento, Mary Beckett se ha traducido por primera vez al español con la publicación de la recopilación de ‘Una mujer de Belfast’ en la que se recogen sus primeros relatos, por parte de la editorial Errata Naturae.
Su prometedora carrera se frenó en la década de 1950
Mary Beckett nació en Belfast el 28 de enero de 1926 en el seno de un matrimonio de maestros y en un distrito obrero, predominantemente católico y republicano, al norte de la ciudad. Se graduó en educación, un sector al que dedicaría también gran parte de su vida, comenzando precisamente a ejercer como profesora cerca de donde creció.
Fue a los 23 años cuando empezó a escribir narraciones cortas que se publicaron en revistas literarias de prestigio en ciudades como Belfast, Cork o Dublín y que le valieron un pequeño reconocimiento. Este hecho hizo que, en 1949, la BBC de Irlanda del Norte la contratara y ella comenzara a escribir guiones radiofónicos. En esta misma época, Beckett comenzaría a colaborar con la revista mensual de literatura y crítica ‘The Bell’, que llegó a ser dirigida por el escritor Seán Ó Faoláin. Sin embargo, la desaparición de este medio, junto a su matrimonio y el nacimiento de sus hijos provocó que dejara de publicar, aunque no de escribir.
Volvió dos décadas después y obtuvo reconocimiento
La propia Mary Beckett expresó que su “silencio editorial” se debió al cambio de ciudad a Dublín, porque “sus gentes, su lengua, no le parecían los mismos”, y esto le llevó a dudar si podía “darles vida en la literatura”, y es que su trabajo, su narración, siempre ha ido ligada con la vida cotidiana. Sin embargo, en la década de 1970 sería contactada por David Marcus, de ‘Irish Press’ que le pidió volver a publicar. Con el relato ‘Una mujer de Belfast’, la escritora volvía a la actividad editorial, que seguiría con la colección de sus narraciones cortas reunidas con el nombre de la mencionada historia.
La primera novela de Mary Beckett no tardó en llegar y vio la luz en 1987 con el título ‘Give Them Stones’, de nuevo ambientada en su Belfast natal. En 1990 se publicó ‘A Literary Woman’, una colección de diez relatos cortos ya en este caso trascurridos en Dublín, donde llevaba décadas afincada. Además de los relatos, ya fuera escritos o narrados, también se dedicó a la literatura infantil. En la década de los 80 le llegaría también el reconocimiento a su trayectoria, con el premio artístico de ‘Sunday Tribune’ en 1987, así como el ser finalista del premio Hughes de ficción en 1988. Falleció el 10 de noviembre de 2013 a los 87 años, y en esa ocasión, el Consejo de las Artes de Irlanda del Norte la despidió como “una de las escritoras irlandesas más importantes”.
Voz y retrato de las mujeres de Irlanda del Norte
En el primer relato corto que se escuchó en la BBC del puño y letra de Beckett, ‘La excursión’, una mujer quiere ir a Dublín en un viaje organizado, pero no es capaz de conseguir el permiso de su marido, y es que el que abre la compilación ‘Una mujer de Belfast’, una de sus obras más relevantes y que ha sido el primer libro en traducirse al castellano de esta voz destacada de la literatura irlandesa.
Y es que la escritora norirlandesa dio voz y escribió de las mujeres de su Belfast natal con historias que huelen a cotidiano, con relatos sobre matrimonios infelices, jóvenes que emigran por prejuicios o en búsqueda de una vida mejor, madres solteras, problemas familiares, amores de juventud no olvidades y también sobre la huella del conflicto norirlandés sobre como una bandera en las manos de un niño hace estallar todo para una pareja o como familias enteras abandonaban sus casas por recibir amenazas por carta.
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