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La neumonía que casi acaba con Ben Askren: cuatro muertes clínicas y un doble trasplante de pulmón para sobrevivir

Ben Askren

Héctor Farrés

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Bajar 20 kilos en poco más de un mes puede debilitar a cualquiera, pero cuando quien lo sufre es un atleta de élite, las consecuencias físicas y mentales se disparan. El cuerpo, acostumbrado a soportar cargas extremas, entra en un terreno desconocido donde los músculos no responden, la fatiga lo domina todo y el progreso apenas avanza. Recuperar la movilidad, la fuerza y hasta la coordinación requiere más que paciencia: exige reiniciar desde cero. Ese fue el escenario en el que reapareció Ben Askren tras 45 días ingresado por una neumonía severa.

El luchador retirado, que representó a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y conquistó los títulos mundiales de Bellator y ONE, confirmó en un vídeo publicado en su perfil de Instagram que su estado llegó a ser tan grave que necesitó un doble trasplante de pulmón. Según relató en la grabación, pasó semanas en coma inducido y su corazón se detuvo varias veces. Tal y como explicó con cierta sorna, “solo morí cuatro veces, el corazón se paró unos 20 segundos”.

La neumonía bacteriana puso en riesgo su vida y obligó a una intervención drástica

La enfermedad se conoció a finales de mayo, aunque fue el 7 de junio cuando Amy Askren hizo pública la situación a través de Facebook. En ese primer mensaje, advirtió que su marido había sido hospitalizado en estado crítico tras desarrollar una neumonía provocada por una infección bacteriana. Según explicó entonces, los médicos intentaban mantenerlo con vida mientras permanecía intubado y sin conciencia. En una de las actualizaciones posteriores, señaló que sus hijos aún no comprendían del todo la gravedad del momento y pidió no hablar del asunto con ellos.

Durante semanas, Amy fue la única fuente de información sobre la evolución del exluchador, que también estuvo en la UFC. El 17 de junio, compartió que Askren había abierto los ojos y podía apretar su mano, aunque seguía necesitando oxígeno para respirar. Ya entonces los médicos habían planteado la opción del trasplante como única salida posible. La operación se realizó días después. Askren permaneció sedado hasta comienzos de julio.

En su primer testimonio público, grabado desde la cama del hospital, reconoció no recordar absolutamente nada de lo ocurrido entre el 28 de mayo y el 2 de julio. Para entender lo que le había pasado, dijo haberse apoyado en los escritos que su mujer fue registrando en un diario personal durante su ingreso. Según contó, “acabo de leer el diario de mi mujer y parece una película. Es ridículo”.

Además de la pérdida de conciencia, otro de los efectos secundarios más visibles fue su transformación física. En su publicación, en la que se muestra prácticamente irreconocible, reveló que había bajado hasta los 66,6 kilos, lo que implicaba una pérdida de cerca de 23 en apenas mes y medio. Explicó que “no pesaba 147 libras desde que tenía 15 años”.

El afecto del entorno deportivo ha tenido un efecto positivo en su ánimo

Las muestras de apoyo fueron constantes desde que se conoció su estado, con mensajes de aficionados, compañeros de profesión y entrenadores del mundo de la lucha libre. Él mismo reconoció que, pese a lo traumático del proceso, hubo algo que le marcó profundamente: “Lo que más me impactó fue todo el amor que sentí de todos”.

La comunidad de lucha, tanto universitaria como profesional, reaccionó con mensajes de ánimo, vídeos, donaciones y recuerdos. Askren hizo referencia a un caso ocurrido tres décadas atrás para explicar lo que había supuesto para él vivir esa avalancha de afecto. Comparó lo vivido con lo que ocurrió cuando falleció el luchador Dave Schultz: “Recuerdo cuando Dave Schultz murió hace 30 años. Entonces se escuchaba a todos estos veteranos hablar de lo mucho que lo querían y de lo que significaba para ellos, y él nunca lo pudo oír”.

El deportista, natural de Cedar Rapids, y padre de tres hijos, aseguró que esa experiencia le ha animado a implicarse aún más en su entorno. En su vídeo, señaló que se sentía “más motivado que nunca para seguir ayudando en todo lo que pueda”.

Aunque aún queda por determinar cuánto tiempo más permanecerá hospitalizado, la recuperación ha empezado de forma positiva y el propio Askren dejó claro que tiene intención de contar con más detalle todo lo ocurrido cuando esté completamente recuperado. Cerró su intervención agradeciendo el apoyo recibido y destacando el papel que su familia ha desempeñado a lo largo del proceso.

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