Rafa Jódar ya es top15 y sueña con meterse en las ATP Nitto Finals en su primer año como profesional
El 5 de enero de 2026, Rafa Jódar ocupaba el puesto 165 del ranking ATP. Ahora, tras perder la final del ATP 500 de Washington ante Taylor Fritz, ocupa el número 15 del mundo. En siete meses, el tenista madrileño de tan solo 19 años ha escalado 150 posiciones, ganado su primer título en el circuito (ATP 250 Marrakech) y llegado a la final de su primer ATP 500, en Washington. Según datos de la propia ATP, Jódar es el único jugador de la historia que alcanza el top20 en el mismo año de su primera participación en un cuadro principal del circuito, algo que no lograron tenistas del nivel de Nadal, Federer, Djokovic, Alcaraz o Sinner.
Lo más llamativo de todo es que hace solo un año, Jódar competía en la Universidad de Virginia sin estar ni siquiera entre los 500 primeros del ranking. Arrancó 2026 como número 168 del mundo y debutó en el cuadro principal de un Grand Slam en el Abierto de Australia tras superar tres rondas de la fase previa. A partir de ahí el ascenso ha sido meteórico: título en Marrakech, semifinales en Barcelona, cuartos de final en los Masters 1000 de Madrid y Roma, cuartos de final en Roland Garros, tercera ronda en Wimbledon y finalista en Washington. Siete torneos, siete resultados de nivel. Y solo 281 puntos que defender de aquí a final de temporada.
En Washington ha dado un muy buen nivel
En Washington, Jódar eliminó al japonés Kei Nishikori, al italiano Lorenzo Musetti, número 15 del mundo, al chileno Alejandro Tabilo y plantó batalla a Taylor Fritz, uno de los diez mejores del mundo, en la final. En un cuadro exigentge para ser un ATP 500, el español de 19 años mostró una solidez que sus rivales no dudaron en reconocer. Sin ir más lejos, en la ceremonia de entrega de trofeos de la final, Fritz se dirigió directamente al español: “Eres tan joven y vas a ser cada vez mejor. Yo solo me voy a volver más viejo, así que gracias por dejarme ganar el título hoy. Es increíble lo que estás haciendo este año”.
Los elogios del estadounidense resumen bien lo que el circuito empieza a ver en Jódar: un jugador que encuentra soluciones ante rivales de élite y que gestiona los grandes escenarios con una madurez que no corresponde a su edad ni a su experiencia. La final de Washington era su primera en superficie dura en el circuito principal, y ante un rival más experimentado que encima jugaba en casa, acabó sucumbiendo. Pero seguro que no será la última.
El 11º en la race, con las Nitto ATP Finals en el horizonte
Con los puntos sumados en Washington, Jódar se coloca 11º en la PIF ATP Live Race To Turin con 2.009 puntos, convirtiéndose en uno de los candidatos reales a clasificarse para las Nitto ATP Finals, el torneo de cierre de temporada que reúne a los ocho mejores jugadores del año. La carrera está comprimida: Medvedev (2.530), Djokovic (2.310), Auger-Aliassime (2.200), Fritz (2.180), De Miñaur (2.190) y Shelton (2.130) forman un grupo en el que hay menos de 600 puntos de distancia entre el quinto y el undécimo. Todo está por decidir.
Y lo bueno es que el calendario que le espera al madrileño juega a su favor. Gracias a su ránking y a los pocos puntos que tiene que defender, Jódar se ha asegurado ser cabeza de serie en el Masters 1000 de Montreal, en Cincinnati y en su debut en el US Open. En esos tres torneos tiene mucho que ganar y casi nada que perder, y soñar es gratis.
Lo que está consiguiendo el tenista español tiene otro gran nombre propio: su padre. Entrenador y compañero de viaje desde el principio, fue el protagonista del momento más emotivo de la semana en Washington. Preguntado por el papel de su padre en su carrera, Jódar lo resumió fácil con una sola palabra: “Todo.” Luego desarrolló: “Empecé a jugar al tenis con él en mi club cuando era pequeño, a los cuatro años. Significa mucho para mí que esté en mi box. Me empujó todos los días, cuando era niño, a jugar al tenis solo por diversión. Ese era el objetivo principal cuando empecé. Le estoy muy agradecido por todo lo que ha hecho por mí”.
0