Septiembre entre viñedos: cinco escapadas para vivir la vendimia desde dentro
Septiembre es, tradicionalmente, uno de los mejores meses para acercarse a las grandes regiones vitivinícolas de España. Es tiempo de vendimia, de viñedos llenos de actividad y de bodegas que empiezan a recibir la uva de una nueva cosecha. También es una buena oportunidad para conocer de cerca todo lo que hay detrás de un vino, desde el trabajo en el campo hasta los primeros mostos y las catas.
Pero este año toca hacer una pequeña modificación en los planes. Las altas temperaturas han adelantado la vendimia en buena parte del país y algunas denominaciones han comenzado a recoger la uva hasta dos semanas antes de lo habitual. Rueda, por ejemplo, dio el pistoletazo de salida a mediados de agosto y Rías Baixas inició la campaña de forma similar, en la vendimia más temprana de su historia. Eso no significa, sin embargo, que en septiembre se haya terminado todo: la recogida no comienza al mismo tiempo en todos los viñedos y depende de factores como la variedad, la maduración o las condiciones de cada parcela.
Por eso todavía estamos a tiempo de acercarnos a algunos de los grandes territorios del vino y conocer cómo se vive la vendimia desde dentro. Viajamos a la Ribeira Sacra, La Rioja, Rueda, Rías Baixas y Ribera del Duero para descubrir experiencias entre viñedos y bodegas, probar uvas y mostos, comprender algunas labores de la cosecha y, en determinados casos, disfrutar también de las fiestas que todavía quedan por delante.
Ribeira Sacra: vendimiar a mano entre los cañones del Sil y el Miño
Si hay un lugar donde la vendimia permite entender hasta qué punto el vino está ligado al territorio, ese es la Ribeira Sacra. Los viñedos se extienden por las escarpadas laderas de los cañones del Sil y el Miño, organizados en bancales que hacen imposible la mecanización. Aquí la llamada “viticultura heroica” obliga a realizar la vendimia a mano, una tradición que se remonta a tiempos de los romanos.
Este septiembre hay además una oportunidad especialmente interesante para conocerla desde dentro. El Viñobús Vendima 2026 propone cinco jornadas, los días 6, 12, 13, 19 y 20 de septiembre, para acercarse al trabajo que se desarrolla durante estas semanas en las viñas y las bodegas. La actividad comienza con un paseo por los viñedos para conocer las variedades, el suelo y las particularidades del cultivo en pendiente. Después llega el momento de participar en la vendimia, cortando y recogiendo racimos, y de probar el tradicional pisado de la uva.
La experiencia se completa con una cata de uvas, mostos y vinos y con una comida. Una propuesta especialmente completa para quienes quieran vivir la vendimia de una forma participativa y no limitarse a contemplarla desde fuera.
La Rioja: cuando la vendimia también se vive en la calle
En La Rioja, el vino forma parte de la vida cotidiana y septiembre es un buen momento para comprobarlo. Este año, además, la campaña ha sido especialmente temprana: la DOCa Rioja autorizó la recogida el 6 de agosto, la fecha más temprana de su historia. Mientras las distintas zonas y viñedos siguen su propio calendario, Logroño se prepara para celebrar una de las grandes citas del mes.
Las Fiestas de San Mateo y la Vendimia Riojana se celebrarán del 19 al 25 de septiembre y tienen en la uva y el vino uno de sus grandes protagonistas. El momento más tradicional llega con el pisado de la uva y la ofrenda del primer mosto a la Virgen de Valvanera, dentro de un programa que incluye también desfiles, música, gastronomía y actividades populares.
También queda por delante la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa, que se celebrará el 13 de septiembre en Kripan, con catas de vinos locales, demostraciones de labores tradicionales y actividades para todos los públicos. Es una forma diferente de acercarse a la vendimia, no tanto desde el trabajo en la viña como desde la celebración de una nueva cosecha.
Rueda: una vendimia que continúa después del adelanto
Rueda es otro de los ejemplos más claros de que este año vamos con el calendario adelantado. La vendimia comenzó unos diez días antes de lo habitual, durante la noche del 12 al 13 de agosto, y después se fueron incorporando progresivamente más bodegas hasta extender la recogida por las 20.750 hectáreas de la denominación.
Eso no significa que septiembre haya dejado de ser un buen momento para visitar la zona. La Ruta del Vino de Rueda ofrece durante estas semanas distintas experiencias relacionadas con la cosecha. Algunas permiten acompañar una vendimia nocturna, conocer la llegada de la uva a la bodega y probar el primer mosto. Otras proponen comparar uvas recién vendimiadas con los vinos elaborados a partir de ellas para descubrir cómo cambia su sabor durante el proceso.
También hay propuestas que permiten recorrer el viñedo y la bodega, probar el primer mosto de la cosecha y acercarse al Verdejo desde su origen. Algunas, programadas para los días 5, 12, 13, 19 y 20 de septiembre, permiten incluso vendimiar distintas variedades, probar las propias uvas junto a los vinos elaborados con ellas y terminar con un almuerzo de vendimia.
Y si la escapada puede esperar unas semanas más, Rueda celebrará del 9 al 11 de octubre su Fiesta de la Vendimia, con feria del vino, artesanía, gastronomía, música y actividades relacionadas con la nueva añada.
Rías Baixas: conocer una vendimia completamente manual
También en Rías Baixas toca hablar de un adelanto excepcional. La denominación inició la vendimia el 14 de agosto, la fecha más temprana de su historia, debido a las condiciones meteorológicas.
Aun así, septiembre sigue siendo un buen momento para acercarse a este territorio y conocer cómo se trabaja la viña. Una de sus principales particularidades es que la vendimia se realiza exclusivamente de forma manual. Algunas bodegas abren durante estas semanas sus puertas a los visitantes que quieren participar en la recogida, normalmente a primera hora y acompañados por los viticultores, que explican el trabajo que hay detrás de cada racimo.
Para quienes prefieran una experiencia más relajada, también es posible visitar bodegas y conocer el proceso de elaboración. La escapada puede completarse con paseos en bicicleta, visitas guiadas o catas y, en algunos casos, con alojamiento entre viñedos en antiguas casas de labranza rehabilitadas.
Ribera del Duero: del racimo al mosto
En Ribera del Duero tenemos una buena ventaja para viajar en septiembre, y es que aquí el calendario de la vendimia es amplio. Habitualmente comienza a finales de agosto o principios de septiembre con las variedades más tempranas y puede prolongarse hasta bien entrado octubre. Este año se ha adelantado, se inició el 18 de agosto, pero con buenas expectativas de calidad.
Las posibilidades para el visitante son variadas. Algunas experiencias permiten entrar en una bodega durante la recogida para conocer cómo se recibe y selecciona la uva, probar mostos recién extraídos o acercarse a las primeras fases de elaboración. Otras permiten participar directamente en la vendimia, recogiendo uvas en el viñedo y pisándolas después, o realizar talleres para conocer cómo se hacía tradicionalmente.
También hay propuestas centradas en probar la materia prima antes de que se convierta en vino, con catas de uvas, mostos y fermentaciones, o conocer distintas variedades y aprender a analizar su grado alcohólico. Son distintas formas de acercarse a un proceso que normalmente solo conocemos cuando el vino ya está en la copa.
Y si queremos prolongar la escapada, Peñafiel celebrará los días 2 y 3 de octubre su Fiesta de la Vendimia y Riberjoven, con vino, gastronomía, música y actividades en sus calles y plazas. En octubre también habrá otras celebraciones vinculadas a la cosecha en localidades como Quintanilla de Onésimo o Langa de Duero. Por lo que sobran los motivos para regalarnos alguna escapada enoturística esta temporada, sea cual sea el destino elegido
0