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La solidaridad y el espíritu navideño: ¿por qué?

Momento de la 'Gala por la Infancia' que emitió TVE el pasado 22 de diciembre // FOTO: rtve.es

Hugo Domínguez

Se acabó el tiempo del turrón, las campanadas y para muchos también el tiempo de la solidaridad. En Navidad, los canales de televisión emiten galas benéficas, las ONG hacen un esuferzo por captar donaciones y las tiendas dan más espacio al comercio con fines benéficos.

La solidaridad, como el anuncio, vuelve a casa por Navidad y las organizaciones intentan aprovechar el tirón. “Es una etapa donde tradicionalmente las personas están más receptivas” a la colaboración, dicen desde Unicef, mientras que el sociólogo Jesús Gutiérrez busca una aproximación teórica: “Se puede explicar por la cultura católica que hay en España”. Para Natalia Millá, de la 'Plataforma 2015 y más', “se integra un valor como la solidaridad en el sistema capitalista para reducir los cargos de conciencia. Esto explota en Navidad, pero no solo en esta época”.

Compras, solidaridad, tecnología

Más que hacer el agosto, muchos comercios lo que hacen es el diciembre. Durante la Navidad se aglutina un alto porcentaje de las compras que se registran a lo largo del año. Los escaparates de las tiendas también se llenan de carteles con eventos solidarios y las vitrinas exponen productos con una pátina benéfica, como el tradicional bolígrafo de ‘Un juguete una ilusión’ de RTVE. En Internet, han surgido distintos portales que abonan una parte del precio de lo que compramos a una ONG. Y la Navidad, aseguran, es uno de las épocas en las que más visitas reciben.

“Ser solidarios nos hace sentirnos mejor”, dice el sociólogo Jesús Gutiérrez. Y esa idea han conseguido explotarla con mayor o menor fortuna, según el caso, portales como Wapsi o Shopciable. Son herramientas que permiten “decirle a tu tienda favorita que quieres ser solidario”. En España, ha tenido una excelente acogida, según coinciden ambas webs que en Navidad doblan su tráfico “al ser una época en la que se consume más”. “Pero eso no quiere decir que las compras hayan aumentado de la misma manera, pues la crisis económica aún es algo que se nota”, apostillan desde Wapsi.

Al teclear www.wapsi.org en la red nos aparece a primera vista un gran recuadro donde se explica de forma telegráfica cómo funciona: buscas entre las 200 tiendas, luego eliges entre las 70 ONG y para acabar una parte de lo que has abonado acaba en la organización escogida. Eso sí, en calidad de intermediario estos portales online se llevan una comisión sobre el total de la compra. “No buscamos el lucro, buscamos la manera de poder autososternos y convertirnos en una herramienta de captación más para las ONG”.

No lo ve de la misma manera Natalia Millán. Esta investigadora del Instituto Complutense de Estudios Internacionales rechaza la filosofía de este tipo de webs porque “se utiliza la solidaridad como una estrategia de marketing. Es integrar la solidaridad en el sistema capitalista, así comprar puedes eliminar tu cargo de conciencia por ejemplo sobre la desigualdad”. “Es una visión existencialista, donde se colabora con empresas que no cumplen estándares ecologicos o de derechos humanos”, termina diciendo Millán.

En defensa de este tipo de plataformas sale Cristina Vázquez, portavoz de Wapsi. Explica que cómo la compra online es cada día más habitual “invitamos a generar valor social, pero sin potenciar que se consuma más”. Y apunta algo más: “Solo colaboramos con entidades que demuestran legalmente que son de utilidad pública o fundaciones sin ánimo de lucro, asegurándose que su aportación va a llegar a los más necesitados”. “Nuestras cuentas están auditadas”, asegura.

También sino que han surgido otras plataformas digitales donde la solidaridad vertebra el objetivo empresarial. Es el caso de Donator o Minuto solidario, que convierten el visionado de un vídeo publicitario en donativos para las ONG;, o también Rastro Solidario, una especie de eBay con fines sociales. Un caso particular es el de Powatag. Una app comercial que en la antesala de la Navidad cedió su servicio a la fundación benéfica Pan y Peces para recaudar fondos. “Era una buena manera de empezar a darnos a conocer”, asegura Kindelan Williams, su director general en España. La organización solidaria quedó tan satisfecha, recalcan, que pretenden prolongar el acuerdo durante todo el año 2015.

Entre el mensaje eficaz y la lágrima fácil

Es 22 de diciembre. Estamos a las puertas de las fiestas navideñas. TVE abre su prime time a las ONG, pero con un formato compatible con las audiencias y los formatos que exige la televisión a esa hora. Entre canción y monólogo se cuelan vídeos donde los protagonistas son niños que pasan hambre, con especial atención a África. Imágenes con las que se toca la fibra sensible y que se acompañan con un número de teléfono al que llamar o mandar mensajes para colaborar. Todo esto ocurre por ejemplo en 'La Gala por la Infancia' en la que han colaborado cinco ONG -Aldeas Infantiles SOS, Unicef, Save the Children, Plan Internacional y Ayuda en Acción-.

La cadena pública no es la única que da cobijo a este tipo de formatos cuando comienzan a resonar los villancicos. La Sexta u Onda Cero también han cedido espacio a los programas de contenido solidario, que Luis Nieto no acaba de ver con buenos ojos. “Son acciones de marketing que solo utilizan la imagen y la sensibilidad de hechos muy duros para conseguir la lágrima fácil y así recaudar fondos”. No opina lo mismo Raquel Fernández, directora de comunicación de Unicef: “Estos formatos sí pueden ser suficientes para que el espectador se haga una idea”. Aunque no pierde la ocasión para formular un deseo: “Ojalá hubiera más espacios para explicarnos”.

Uno de los mitos que suele pesar sobre este tipo de galas benéficas, y en realidad sobre la recaudación general de las organizaciones, es el de la duda de si realmente los fondos acaban llegando a donde se nos dice. Despeja la incógnita María Jesús Rodríguez, de Aldeas Infantiles SOS: “El dinero sí llega”. Testimonio que completan desde Unicef, habitual en este tipo de eventos: “Hay unos costes ligados a logística y producción. Con lo conseguido, se cubren esos costes y todo lo demás se destina al trabajo en el terreno”. Unas explicaciones que se quedan cortas para Silvia M. Pérez, portavoz de la Plataforma 2015 y más: “No pongo en duda que envíen el dinero a donde dicen, pero falta transparencia e información”.

¿Siguen las ONG algún criterio para participar en este tipo de promociones televisivas? Contesta Manos Unidas: “Tenemos en cuenta criterios como el medio en el que se realizan, el coste de la inversión en tiempo y preparación y el retorno o beneficio que se pudiera lograr para los proyectos. También si alguna empresa financia o patrocina esa gala, y sobre todo, el modo y aspecto comunicativo”, nos cuenta una portavoz.

Campañas específicas de las ONG durante la Navidad

Con la llegada de la Navidad, las marquesinas de las estaciones de autobuses, las páginas webs o los programas radiofónicos acogen diversos anuncios con campañas de ONG preparadas específicamente para esas fechas. Por ejemplo, Unicef, junto con el banco ING, ha lanzado estas fiestas 'Que no paren de bailar', enfocado a conseguir fondos a favor de los programas de educación en los países más pobres, o Cooperación Internacional ONG, que recupera cada año su campaña de voluntariado 'Una sonrisa por Navidad'. Campañas con fecha de caducidad tras los Reyes Magos que a la investigadora Natalia Millán no le gustan. “Las ONG han acabado por adoptar un marketing agresivo”, dice.

Sin embargo, otras entidades han optado esta vez por no sacar este tipo de campañas navideñas. Es el caso de Ayuda en Acción. El coordinador de estas campañas, Alberto Casado, asegura que “en Navidad puede que repunten un poco” las donaciones, pero no suponen una gran diferencia con respecto a otras épocas del año. Aunque la organización sí ha colaborado con galas de televisión, “este año hemos hecho una campaña de Navidad centrada únicamente en nuestra base social interna”, dice Casado.

Y profundiza en la idea de que la decisión de donar en esas fechas la mayoría no la toma de repente, sino “que se madura durante un tiempo”. Han seguido los mismos pasos desde Save The Children: este año no han realizado algo específico para las fiestas navideñas aunque sí reconocen que han “tenido un ligero incremento en socios y donaciones pero muy pequeño como para ser reseñable”.

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