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Ferraz archiva la investigación sobre los ficheros de afiliados que manejaban imputados en la Púnica

El equipo de la alcaldesa de Parla encontró 80 fichas de militantes socialistas en el despacho del exjefe de gabinete de José María Fraile, ambos implicados en la trama corrupta

Una parte de los nombres incluidos en esos listados correspondían a militantes del PSOE que encontraron trabajo en la empresa que realiza el servicio de basuras en Parla

Ferraz concluye que el manejo de esos datos no estuvo relacionado con las primarias que designaron al sustituto de Fraile

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Tomás Gómez junto a José María Fraile en 2011 / EFE

Tomás Gómez junto al exalcalde de Parla José María Fraile en 2011 / EFE

Antes de que José María Fraile fuese detenido por la Guardia Civil en dependencias municipales por su relación con la trama Púnica, el PSOE de Parla preparaba su relevo a través de un proceso de primarias al que estaba llamada toda la militancia. Con Fraile fuera de juego, su sustituta en el cargo, Beatriz Arceredillo, encontró en los despachos de la alcaldía un sospechoso fichero en el que se incluía el nombre de 80 militantes, parte de los cuales eran, además, trabajadores de la empresa adjudicataria del servicio municipal de basuras.

Ferraz acaba de decidir el archivo de la investigación que abrió a instancias de la nueva alcaldesa. Para los de Pedro Sánchez no hay nada extraño en el manejo que implicados de la Púnica hacían del censo socialista a las puertas de esas primarias. 

Ferraz concluye ahora que las fichas de afiliados que tenía en su despacho el jefe de gabinete del exalcalde de Parla no interfirieron en el proceso de primarias por el que se designó al candidato del PSOE en la localidad madrileña. Los responsables del censo del partido han zanjado así el asunto tras analizar los datos de los 80 militantes cuyas fichas estaban en un cajón del Ayuntamiento.

El equipo de la actual alcaldesa de Parla, Beatriz Arceredillo, encontró las fichas tras tomar posesión en la alcaldía. La mano derecha de Arceredillo remitió esa documentación a la Policía y a la dirección del PSOE al entender que podían existir irregularidades.

Tras analizar los datos, Ferraz ha concluido que esas fichas "no guardan relación con las primarias" que se celebraron este otoño para designar al candidato a la alcaldía. El argumento es que 50 de esos militantes se dieron de alta en el año 2013; 20 lo hicieron antes del verano, y 10, después del periodo estival, pero antes de que se cerrara el censo -una medida que se toma para evitar la llegada de militantes para influir en el proceso-.

Por el hecho de que un cargo de confianza del alcalde sin responsabilidad orgánica en el PSOE estuviera en posesión de datos confidenciales de militantes, Ferraz se declara incompetente para tomar medidas. "Está expulsado y lo máximo que se podría hacer es expulsarlo", explican fuentes de la dirección.

No obstante, el escrito que la mano derecha de Arceredillo remitió a la dirección del PSOE reclamaba medidas contra la secretaria de organización de los socialistas de Parla, Cristina Vélez, al entender que era la responsable de que esas fichas no se hubieran tramitado de la forma correcta y, en vez de estar archivadas en Ferraz, se hubieran dejado en manos de terceras personas.

La relación del PSOE con la basura municipal

Un buen número de las fichas halladas en el despacho que abandonaron los implicados en la Púnica coincidían con trabajadores de la empresa que tiene adjudicada la gestión de las basuras en Parla, según denunció el actual equipo de la alcaldesa, que explicó que junto a ellas había certificados de la compañía sobre esas personas.

Poco después de llegar al cargo, la nueva alcaldesa de Parla tuvo que enfrentarse a una huelga municipal de basuras sobre la que sobrevoló la sombra de la sospecha y en la que muchos vieron intencionalidad política.  

La alcaldesa, que mantiene un enfrentamiento público con el líder del PSOE de Madrid, Tomás Gómez, insinuó que la huelga de basuras, que se alargó durante más de una semana, era un boicot procedente de sus propias filas por resultar "incómoda" para "algunos". Las sospechas aumentaron tras encontrar esas fichas de militantes del PSOE que, en su mayoría, estaban contratados en la empresa concesionaria del servicio de limpieza.

El líder de los socialistas madrileños dejó patente la poca simpatía que tiene hacia la sucesora de Fraile al criticar públicamente que la protesta se hubiera alargado demasiado y le instó a servirse en la negociación de "las personas que tiene en su Gobierno y que saben bregar con estas situaciones". "Pueden suplir las debilidades que ella pueda tener", aseguró Gómez. Tras finalizar el conflicto, el PSOE de Madrid felicitó al "grupo de concejales" sin mencionar a la alcaldesa.

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