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Dificultades en el registro relacionado con Oleguer Pujol por la ausencia del policía destinado en La Haya

Mantiene los 10.000 euros mensuales de su puesto en la Embajada en Holanda, a los que suma las dietas por haber vuelto a trabajar a Madrid en comisión de servicio

Los agentes de la UDEF han tenido que actuar en el país extranjero sin el apoyo del agregado de Interior, cuya misión es mantener permanente contacto con la Policía holandesa

El inspector jefe Fuentes Gago exculpó a Villarejo en las dos investigaciones que le fueron encomendadas, a pesar de que el comisario es superior suyo y trabajan juntos

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Los policías de la UDEF y fiscales de Anticorrupción que investigan al clan Pujol se han encontrado en los últimos días con un obstáculo inesperado. Sus pesquisas superaron este viernes un punto de inflexión con el registro de una empresa en La Haya, clave en la madeja societaria que habría utilizado Oleguer para hacer perder el rastro del dinero de la corrupción. Los investigadores, sin embargo, han tenido que trabajar en Holanda sin la ayuda del máximo responsable del Ministerio del Interior español en ese país, la figura encargada de mantener un contacto permanente con las Fuerzas de Seguridad holandesas.

El inspector jefe José Ángel Fuentes Gago fue designado agregado de Interior de España en Países Bajos el pasado 15 de junio, pero unas semanas después ya estaba de nuevo trabajando en su destino anterior, la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional. Fuentes del caso aseguran a eldiario.es que la ejecución de la comisión rogatoria ha salido adelante por el trabajo del resto del personal de la Embajada, pero que las relaciones con la Policía holandesa han sido “más difíciles” sin la figura del agregado de Interior. Esta redacción ha intentado recabar la versión de la Dirección General de la Policía, pero no ha obtenido respuesta.

El regreso a España del inspector jefe José Ángel Fuentes Gago no ha supuesto su renuncia al destino en La Haya, uno de los más deseados en el seno de la Policía Nacional por su alta remuneración, 10.000 euros brutos al mes. Esos sueldos dependen de las actualizaciones que el Ministerio de Hacienda hace anualmente del Real Decreto 6/1995, basadas en el nivel de vida del país.

Desde su regreso, el inspector jefe sigue cobrando los emolumentos como agregado de Interior en La Haya, a los que suma ahora las dietas por trabajar en comisión de servicio. Esta es la figura reservada para destinar a policías de forma temporal en destinos diferentes a aquellos en los que el agente tiene su plaza, en razón de las necesidades operativas, y que puede obligar a trabajar lejos del lugar de residencia.

La recuperación inmediata de Fuentes Gago para la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía es decisión de su titular, el comisario Eugenio Pino, número dos del Cuerpo y que ha hecho de Fuentes Gago uno de sus principales colaboradores. Pino es el responsable de crear en el seno de la DAO una suerte de ‘pequeño CNI’, dedicado a labores no asignadas a la Policía y que ha dirigido o la mayor parte de sus esfuerzos a maniobrar contra el soberanismo catalán.

¿Por qué fue enviado el inspector jefe a La Haya si tan necesario era en Madrid? Fuentes sindicales explican que para asegurarse la plaza en Holanda era necesario entrar en una convocatoria antes de que acabara la legislatura, ya que un eventual cambio de Gobierno arruinaría sus posibilidades. Los Gobiernos del Partido Popular y PSOE han venido utilizando los destinos en embajadas como recompensas a policías afines por los altos sueldos que conllevan. Pase lo que pase en los comicios del próximo domingo, Fuentes Gago tiene asegurados los próximos años en tan cotizado destino.

La figura de Fuentes Gago saltó a los medios cuando sus superiores le encargaron investigar al comisario José Manuel Villarejo. El inspector jefe recibió el encargo a pesar de que trabaja en la DAO junto al investigado, que es superior suyo. El Ministerio del Interior decidió defender desde un principio a Villarejo, pero se vio obligado a ordenar diligencias internas cuando El País desveló que amasa una fortuna de 16 millones de euros y posee 12 sociedades.

Antes, el comisario Villarejo se había erigido en protagonista de la renuncia a la política del entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Una encuentro suyo con el político fue grabada y difundida a varios medios de comunicación. Según el comisario, González le pidió que tapara la investigación sobre el origen de su ático de lujo. Para el político se trató de un intento de chantaje por parte del policía.

Fuentes Gago cerró las dos investigaciones sin hallar indicio alguno de irregularidad en la conducta del comisario Villarejo,  condecorado con una medalla pensionada por su participación en las citadas maniobras policiales contra el proceso independentista. Sus actividades privadas eran totalmente compatibles con su cargo de cargo de comisario de Policía destinado en la cúpula, concluyó el inspector jefe. Para Fuentes Gago, tampoco había nada reprochable al comisario en relación con la difusión a los medios de la grabación a Ignacio González.

Se da la circunstancia de que la esposa de Fuentes Gago fue destinada a Europol, como oficial de enlace, cuando su marido ya trabajaba a las órdenes directas del número dos de la Policía. La oficina de Europol también está en La Haya y el sueldo es casi el mismo que el de su marido. Entre ambos ingresan 240.000 euros brutos al año. Durante su etapa al lado del director adjunto, Fuentes Gago ha sido condecorado con una medalla roja al mérito, que implica un suplemento vitalicio del 10%.

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