Berrocal, el centro del incendio de Niebla
El pasado 14 de agosto, junto con Antonio Maíllo, portavoz del Grupo Parlamentario Por Andalucía, y Marcos Toti, coordinador provincial de IU Huelva, estuve en el teatro Ruiz Tatay de Zalamea la Real. Allí nos encontramos con un grupo de vecinos y vecinas del pueblo, ayudando a lo que hiciera falta para mejorar la vida del grupo de personas evacuadas por causa del incendio, fundamentalmente de Berrocal.
Esas personas estaban en aquel momento en sus localidades, porque les habían autorizado a ir durante unas horas para que se hicieran una idea de cómo había quedado el terreno después del paso del fuego, por todo el territorio de su espacio vital.
Pudimos hablar con una psicóloga, nacida en Zalamea, pero viviendo actualmente en Cataluña y que en verano vuelve a su pueblo. Este año, una parte de sus vacaciones, ha discurrido como voluntaria aportando todo lo que su conocimiento y su experiencia en situaciones parecidas tiene, para mejorar la estancia a esas personas, casi todas ellas mayores de 50 años, en un espacio que no estaba previsto para ser de acogida pero que se había convertido, en palabras de esta mujer, en un espacio de convivencia comunitaria.
El vestíbulo del teatro era la zona donde compartían la vida diaria y todo el recinto del patio de butacas y el escenario se había convertido en el espacio personal de cada grupo familiar. En esa parte del teatro tenían colchones, que habían sustituido a unas camillas de lona insufribles el día anterior a nuestra visita. El espacio no tenía acondicionamiento de aire en el vestíbulo y habían colocado un aparato enorme de aire acondicionado para que el lugar fuera mínimamente habitable.
Presenciamos cómo volvían al teatro las personas evacuadas. Llegaron silenciosamente y con cara de preocupación pero sin aspavientos. Una de ellas, padre del alcalde de Berrocal, traía un cubo lleno de tomates y de pimientos verdes y rojos, que no sabemos muy bien cómo se habían salvado de la quema. Estoy seguro que el picadillo de esos tomates y pimientos iban a recompensarlos de todas las necesidades que habían pasado durante esos días.
El incendio, sus causas y sus consecuencias
Zalamea se ha convertido en el testigo preocupado de una situación que ya años atrás se había presagiado. Un vecino de Berrocal, Juan Romero, prestigioso miembro de Ecologistas en Acción, lo había publicado casi un año antes. No se trata de ser profeta, ni siquiera tener dotes de adivino, se trata de conocimiento del terreno que habita, se trata de preocupación por tener una naturaleza al servicio del bien común y, sobre todo de mesura y decir pocas sandeces y tonterías como hemos tenido que escuchar por radio, televisión, redes sociales e internet, de boca de los miembros del gobierno de la Junta de Andalucía. Una de ellas la dijo Moreno Bonilla el viernes antes mencionado, en una declaración oficial, tras nueve días desaparecido de Niebla, lugar donde radicaba el Puesto de Mando Avanzado: “El eucalipto es un árbol que debemos erradicar de nuestros campos”. A estas fechas, tras ocho años de gobierno del PP en Andalucía, no distingue un campo de un monte.
Bueno es que reconozca algo que en ecología y en Andalucía sabemos desde hace muchos años: ese tipo de árbol es un problema mortal para nuestros montes. Se plantaron para surtir de madera a la fábrica de Celulosas (ENCE) de San Juan del Puerto y han sido abandonados, la mayoría por sus dueños por ser tierra infértil y seca sin remedio, como dice Juan Romero en el artículo mencionado más arriba, los eucaliptos convierten a las zonas sembradas en “bosques butaneros”.
Más claro imposible: los montes de abundantes bosques de eucaliptos se convierten en presa fácil del fuego. Son espacios con una cantidad enorme de combustible vegetal sobre terrenos desecados que convierten los montes en terrenos rellenos de matorrales y que en esta situación actual de cambio climático, son el perfecto caldo para los incendios explosivos que ha producido la catástrofe del incendio de Berrocal, que no de Niebla. Niebla apenas ha sentido la presencia del fuego, mientras que Berrocal ha sido el eje central, de estos días, de llamas incontroladas.
A todo este panorama hemos de añadir la torpeza y postura de superioridad que ha mostrado el consejero de Emergencias y su equipo. Los escasos recursos, tanto en bomberos como en medios aéreos que había puesto la Junta de Andalucía, con el añadido de un increíble desconocimiento del terreno, les llevó a retrasar día y medio la solicitud de presencia de la UME. Las declaraciones del consejero Antonio Sanz, inconexas y con medias verdades en los dos primeros días, tuvo como consecuencia que el fuego creciera hacia el norte, alejándose cada vez más de Niebla hasta convertir el centro del incendio a la localidad de Berrocal.
Es muy lamentable que no se solicitara a tiempo la presencia de la UME a sabiendas de que iba a ser necesaria, por aquello de no colaborar con el Gobierno central, aunque ahora el presidente Moreno Bonilla declare que la coordinación de todas los recursos ha impedido que el fuego continuara más días. ¿Le parece bien a Moreno Bonilla que el fuego haya durado diez días y haya calcinado casi 40.000 has? Esas cifras son las de un fracaso absoluto porque el lugar estaba marcado por las circunstancias de los incendios anteriores, el último de ellos el pasado año 2025.
¿Y ahora qué?
Tuvimos la oportunidad de hablar con el alcalde de Berrocal, Ángel Luis Romero, que nos decía que lo que se vaya a hacer ahora debe quedar muy claro y transparente para todos los afectados. Por un lado, los ayuntamientos deben actuar de manera coordinada con las acciones de las instituciones del estado, de la Junta y de la provincia y, por otro, hay que evitar que haya agravios comparativos. Han tenido la experiencia de años anteriores que los ayuntamientos han conveniado individualmente y eso ha tenido como consecuencia que muy poco haya cambiado después de los incendios precedentes. Es una advertencia importante.
En segundo lugar, es vital hacer una evaluación real de las tierras y enseres afectados, porque en un espacio tan grande hay diversidad de propiedades, desde la propiedad pequeña, personal o familiar que puedan ser residencia habitual o segunda residencia, hasta propiedades enormes de fincas abandonadas a su suerte, que en buena medida son la causa de la extensión del incendio, así como espacios públicos municipales, de la Junta o del Estado que conjuntamente deberían ser el motor de un cambio de modelo productivo más sostenible y equitativo. Las decisiones en este espacio son claves para conseguir la resiliencia necesaria para el territorio y las personas que lo habitan.
En tercer lugar hay que emprender un plan de empleo, como ha planteado el portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, con la puesta en marcha de un grupo de trabajo que dé soluciones administrativas conjuntas. En este asunto es primordial que nada ni nadie quede atrás. Por eso el plan de empleo es fundamental, porque podría garantizar la posibilidad de seguir habitando el lugar, si los espacios se han quemado y en la mayoría de los casos estos son la base del trabajo de los pueblos y de las personas. No hacerlo obligará a la gente a marcharse de esas localidades. Y que se haga por acuerdos de colaboración entre las instituciones que están obligadas a actuar.
En tiempos de negación de emergencia climática es más valioso lo que se haga en común, porque quitará razones a aquellos que su único interés es proteger a las grandes corporaciones y a las empresas especulativas que ya estarán haciendo planes para quedarse con la mayor parte del pastel económico que se ponga a disposición. Hay ejemplos de esta manera de actuar en toda la provincia de Huelva, por ello es necesario conseguir este tipo de acuerdos.
Y, en cuarto lugar, que no debe ser el último, hay que intervenir en el territorio para cambiar las prácticas forestales dañinas para el bosque. Hay grupos, científicos y técnicos de mucha garantía que podrán hacer propuestas más concretas para que los bosques cumplan su misión original, recuperar de manera sostenible con especies adecuadas al lugar y poner en marcha proyectos industriales ligados a la sostenibilidad y a las energías renovables. Es una oportunidad que nos obliga a todas a volcarnos con las soluciones.
Sobre este blog
En Abierto es un espacio para voces universitarias, políticas, asociativas, ciudadanas, cooperativas... Un espacio para el debate, para la argumentación y para la reflexión. Porque en tiempos de cambios es necesario estar atento y escuchar. Y lo queremos hacer con el “micrófono” en abierto.
0