eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Activistas en Turquía: Defender los derechos humanos en un clima de miedo

Celebración de la Trans Pride en Estambul, Turquía, en 2015// AP Photo/Emrah Gurel

La mayoría de las personas LGBTI de Turquía vive hoy con más miedo que nunca”, me dice una activista cuando nos vemos en un café de Estambul un día nublado de febrero. Tiene demasiado miedo para decirme cómo se llama.

“Con la represión de la libertad de expresión, los espacios para que las personas LGBTI sean ellas mismas se están reduciendo. No ven ninguna esperanza, ningún futuro. Muchas de nosotras nos hemos ido a otro país o estamos pensando en hacerlo”.

Este panorama no se parece nada a la Turquía de hace apenas unos años, cuando las organizaciones LGBTI eran cada vez más visibles y audibles; en el último Orgullo de Estambul, en junio de 2014, decenas de miles de personas desfilaron por las calles en un despliegue de alegre confianza. Pero todo eso es ahora un recuerdo lejano, sobre todo desde la represión desatada tras el intento fallido de golpe de Estado de julio de 2016.

Seguir leyendo »

Diez cosas que las mujeres quieren que Twitter sepa sobre los abusos en Internet

Campaña #ToxicTwitter de Amnistía Internacional

A principios de este mes, Jack Dorsey, presidente de Twitter, hizo un llamamiento público para contribuir a limpiar la plataforma, y dijo “apoyar a las mujeres de todo el mundo para conseguir que se escuchen sus voces”. Amnistía Internacional también quiere que se escuchen las voces de las mujeres y, dado que Jack Dorsey por fin presta atención, aquí van diez cosas que Twitter debería saber.

1. Los abusos en Internet pueden ser terroríficos, y hacen que las mujeres teman por su integridad física.

Laura Bates, fundadora del proyecto Everyday Sexism (Sexismo Cotidiano): “Al principio me costaba no tener miedo por mi seguridad. El impacto psicológico de leer comentarios tan gráficos de alguien sobre violarte y asesinarte no está necesariamente reconocido. Puede pasar que estés en casa, sentada en tu salón, fuera del horario laboral, y de repente alguien te lance una amenaza de violación increíblemente explícita directamente a la palma de la mano.”

Seguir leyendo »

Racismo en un mundo sin razas

Marcha contra el racismo en Atenas // Angelos Tzortzinis

El racismo no existe. Eso, desde luego, es lo que se desprendería de las declaraciones de la agencia de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la UNESCO. Ha manifestado que ‘todos los hombres que viven hoy día pertenecen a la misma especie y descienden del mismo tronco’, y que ‘la división de la especie humana en ‘razas’ es en parte convencional y en parte arbitraria, y no implica ninguna jerarquía en absoluto. [...]’.

Para la UNESCO, pues, solo hay una raza, la humana. No es adecuado hablar de raza para referirnos a lo que son grupos étnicos (si ponemos el acento en la cultura) o poblaciones (si ponemos el acento en lo geográfico). El término raza pues, aunque se siga usando de forma popular o coloquial, es cada vez más desaconsejado en el lenguaje científico.

Personas rohingya refugiadas esperan durante horas en un campamento en Bangladesh // Andrew Stanbridge / Amnesty International

Personas rohingya refugiadas esperan durante horas en un campamento en Bangladesh // Andrew Stanbridge / Amnesty International

La expresión discriminación racial trae a la memoria la lucha por la igualdad en Estados Unidos. Es una lucha que por un lado podría parecer superada, pues en algo menos de cincuenta años, se ha llegado a elegir como Presidente a un hombre afroamericano. Visto un poco más de cerca sin embargo vemos, por ejemplo, cómo ser de una raza inferior puede costarte la vida. Hemos visto en televisión cómo hasta una supuesta infracción de tráfico puede acabar en un homicidio a manos de la policía. Los afroamericanas, aproximadamente un 13% de la población en Estados Unidos, representaban en 2017 casi el 23% de las víctimas de homicidio ilegal a manos de las fuerzas de seguridad en un clima de impunidad casi absoluta. Sólo otro ejemplo: es mucho más probable que la fiscalía pida pena de muerte para un negro acusado de matar a un blanco que viceversa.

Seguir leyendo »

Siria, la Guta Oriental: Luchan por salvar la vida. Luchamos para que se salven.

Un niño sirio en un autobús de la Media Luna Roja antes de ser evacuado de la ciudad sitiada por los rebeldes de Douma, en Guta // Samer Bouidani/picture-alliance/dpa/AP Images

Allí, ahora mismo, la realidad es ésa. La Guta oriental es una zona de la gobernación de Damasco Rural, de unos 100 kilómetros cuadrados, cuyos 400.000 habitantes llevan desde finales de 2012 bajo el asedio de las tropas gubernamentales, soportando la acuciante carestía de alimentos, agua, medicinas y otros artículos básicos. Es más, la situación de la zona se deterioró en noviembre de 2017, cuando el gobierno sirio, respaldado por Rusia, reforzó el asedio e intensificó los bombardeos, atacando deliberadamente infraestructuras civiles, como hospitales y mercados.

Y el bombardeo ha continuado a diario pese a la indignación internacional y a la aprobación, el 24 de febrero, de la Resolución 2401 del Consejo de Seguridad, que exigía el cese de hostilidades en Siria durante un periodo de 30 días para poder entregar ayuda humanitaria.

De hecho, el convoy de ayuda humanitaria de la ONU que entró el 5 de marzo en la Guta oriental —por primera vez desde noviembre— se vio obligado a salir de la región sin haber entregado todo su cargamento.

Seguir leyendo »

“Somos humanos, ¿cuánto tiempo podremos aguantar esta situación?”- Historias de los campos de refugiados de las islas griegas

Las condiciones en el campo de Souda, en Grecia son especialmente duras © Giorgos Moutafis/Amnesty International

No se engañen: aquí también es invierno. Y desde hace meses se sufre un intenso frío y una humedad que aún tardarán en desaparecer. Por eso pedimos al primer ministro griego, Alexis Tsipras, que traslade a todas estas personas al continente, donde podrán cuidarlas mejor en espera de que se decida su suerte.

En la actualidad, hay 15.000 personas atrapadas en las islas griegas, la inmensa mayoría de las cuales ha huido de la guerra en sus localidades de origen. Tras el acuerdo alcanzado en marzo de 2016 entre la Unión Europea y Turquía, miles de personas se han visto obligadas a permanecer aquí, mes tras mes, mientras las autoridades griegas se preparan para enviarlas a toda prisa a Turquía. Y es que el acuerdo parte de la premisa de que Turquía es un país seguro para los refugiados y refugiadas sirios... pero no lo es.

Muchas personas lo han considerado un éxito, ya que ha reducido el número de llegadas a Grecia. Sin embargo, no pasa de ser una maniobra más de la Unión Europea para eludir su responsabilidad con respecto a la población refugiada y hacer que la asuman otros países, condenando a miles de personas vulnerables a espeluznantes condiciones de vida.

Durante nuestra visita hemos hablado con decenas de ellas: unas han llegado solas o y otras acompañadas por familiares de corta edad, de quienes tienen que hacerse cargo. Proceden de toda la región de Oriente Medio y norte de África, o de otros lugares, como Siria, Afganistán, Kuwait, Eritrea y Somalia.

Seguir leyendo »

Turquía: Surrealismo y sufrimiento

Acto para exigir la liberación de Taner frente a la embajada turca en Madrid / Amnistía Internacional

Las apariencias eran las de un tribunal: la sala pequeña y nueva, de madera; sobre la tarima los jueces y fiscales vestidos con togas negras y corbata presididos por la leyenda “la justicia es la fundación del Estado”,  y a ambos lados, abajo, los abogados de los defensores de derechos humanos y varios de los acusados de pertenencia a una organización terrorista. En video, desde Esmirna, Taner Kilic, Presidente de Amnistía Internacional, junto a su defensora, en prisión provisional desde hace ocho meses acusado de ser miembro de un grupo terrorista, se prepara para testificar.

Frente a todos ellos, separados por una barandilla, todos nosotros: diplomáticos, activistas y personal de Amnistía Internacional, familiares de procesados y periodistas, unos sobre otros en un espacio reducido, el país: Turquía.

El presidente de Amnistía Internacional Turquía, Taner Kiliç, junto a su familia // Private

El presidente de Amnistía Internacional Turquía, Taner Kiliç, junto a su familia

Nada más comenzar los procedimientos te das cuenta de que el supuesto tribunal de justicia se deteriora cada minuto hasta transfigurarse en surrealismo judicial e injusticia palmaria. Ante una expectante y desconfiada multitud, y un juez que lidera funcionarialmente el procedimiento, y un fiscal que bosteza y no hace ninguna pregunta, comparece como testigo y con ganas de irse – ni se quita el anorak- el dueño del hotel de Estambul dónde la  policía detuvo hace meses a diez defensores de derechos humanos que celebraban un taller de formación. Este hombre,  con voz baja pero sin dudas, confirma que la reunión supuestamente clandestina fue la más pública y frecuentada de la historia: los defensores reservaron, con nombres reales, una sala con ventanales que permitía que cualquier persona que pasara por ahí los pudiera ver,  y, además, permitían la entrada a camareros para servir café mientras transcurría la reunión con total normalidad.

En el caso de Taner su abogado recuerda que se han presentado cuatro informes técnicos que certifican que el Presidente de Amnistía Internacional nunca usó, en su telefono movil, una aplicación informática cuya utilización se atribuye a los golpistas del año 2016, y menciona también que la policía, después de ocho meses, ni siquiera se ha molestado en hacer su propia evaluación del celular. También aparece nombrado un testigo secreto, que es la base de la acusación a los defensores de derechos humanos, pero a quien nadie conoce y nadie puede preguntar nada desde hace casi un año, y un traductor que nadie encuentra porque dio una dirección  falsa y no puede ser localizado, y que acusa también a los defensores de conspirar en el baño de la sala del hotel dónde se celebraba la reunión.

Seguir leyendo »

Burla al dolor

Familiares visitando las tumbas en el distrito de Pativilca, Perú © La República

El presidente Pedro Pablo Kuczynski dijo en su primer mensaje a la nación ante el pueblo peruano que “en el año 2021, año del bicentenario, nuestro país será reconocido en el mundo como una democracia en donde se respetan los derechos humanos”. Poco favor ha hecho para cumplir con este compromiso al indultar, a puertas de la noche buena del año pasado, a Alberto Fujimori, quien cumplía 25 años de cárcel por su participación como autor mediato de las masacres de Barrios Altos y la Universidad de la Cantuta, considerados crímenes de lesa humanidad, además de otras condenas por secuestro agravado y actos de corrupción.

Carolina Huaman Oyague, hermana de una de las víctimas de La Cantuta se manifiesta con fotos de víctimas frente al palacio de La Moneda, en Chile. // Private

Carolina Huaman Oyague, hermana de una de las víctimas de La Cantuta se manifiesta con fotos de víctimas frente al palacio de La Moneda, en Chile. // Private

Este anuncio dejó fue una bofetada para las familias de las víctimas de los casos mencionados, quienes pedían ser recibidas por el Presidente desde el mes de julio del año pasado, cuando por primera vez hiciera declaraciones sobre un posible indulto. Sin embargo, nunca fueron recibidas. Si lo hubiese hecho, el Presidente habría escuchado a Carolina Oyague -cuya hermana fue desaparecida en la Universidad de la Cantuta- decir que le ha costado muchos años perdonar, pero que eso no significa olvidar y mucho menos estar a favor de la impunidad. Habría escuchado a Rosa Rojas, quien perdió a su hijo Javier de 8 años en la matanza de Barrios Altos, gritando que es injusto que se burlen de su dolor, que podrán indultar a Fujimori pero que ella nunca olvidará a su hijo asesinado.

El juicio a Alberto Fujimori, con una aplicación impecable del debido proceso, fue un ejemplo a nivel mundial sobre cómo juzgar en el propio país a un ex presidente por graves violaciones a los derechos humanos. Hoy, este triunfo del estado de derecho sobre la impunidad ha sido fulminado por la concesión del indulto y de la gracia presidencial.

Seguir leyendo »

Madres de Soacha: Diez años de lucha

Dos de las denominadas Madres de Soacha en su visita a Madrid con los carteles de sus hijos desaparecidos

Hace hoy justo 10 años que le arrebataron la vida a Fair Leonardo Porras Bernal. Ese día desapareció y no se volvió a saber nada de él hasta ocho meses después, cuando encontraron su cadáver en una fosa común en Ocaña, en el departamento del Norte de Santander.

También hace hoy justo 10 años desde que la vida de Luz Marina Bernal, madre de Leonardo, cambió para siempre. Desde ese día, al igual que otras madres que corrieron el mismo tipo de suerte, se convirtió en una Valiente.

Fue el 16 de septiembre del 2008 cuando Luz Marina Bernal recibió la llamada telefónica en la que le informaron de que se había encontrado el cadáver y que según la información que facilitaron fuentes del ejército sobre su muerte, su hijo era miembro de un grupo armado ilegal. Investigaciones posteriores realizadas por la Fiscalía General de la Nación establecieron la falsedad de esta información e indicaron que Fair Leonardo Porras Bernal había sido ejecutado extrajudicialmente por el ejército.

Seguir leyendo »

Las Valientes

Azza Soliman, abogada que atiende a víctimas de violencia sexual en Egipto / IN-LIGHTING

El último informe publicado por Amnistía Internacional sobre asesinatos y desapariciones forzadas de defensores y defensoras de derechos humanos documenta, entre otros, los casos de 30 mujeres asesinadas por defender estos derechos en diferentes partes del mundo. Leyéndolo una se pregunta cuándo y por qué esas mujeres decidieron arriesgar su vida.  

Muchas de ellas eran abogadas o periodistas, y, quizás sin pensarlo, al hacer su trabajo se convirtieron en defensoras de derechos universales. Porque con sus crónicas sobre la violencia en Chechenia, Natalia Estemírova, secuestrada y asesinada en 2008, estaba defendiendo la libertad de expresión. Porque al formar parte de una asociación de juezas y jueces, Mireya Efigenia Mendoza, también asesinada, contribuía a fortalecer el sistema de justicia en Honduras.

Cuando mujeres valientes como ellas se oponen a leyes y prácticas injustas de los gobiernos, cuando  informan y sensibilizan a la ciudadanía, cuando apoyan a personas en entornos difíciles, o cuestionan la opinión pública discriminatoria, o interfieren en intereses poderosos, están en riesgo su profesión, el desarrollo de su actividad, e incluso su vida. Y con ellos, los derechos en nuestras sociedades. Porque cuando se silencia la causa que se investiga desaparece el problema. Y cuando se acalla una agresión sexual la discriminación de género se hace invisible. Y cuando la impunidad se extiende, la vulneración de los derechos humanos se generaliza

Seguir leyendo »

Líbano: Historias de encuentros y desencuentros

Heba Meri, una refugiada palestino-siria en el campo de Shatilla, Beirut, Líbano © Moises Saman / Magnum Photos

Atrapada en un taxi en uno de esos infernales atascos que bloquean Beirut, llevaba 20 minutos escuchando en la radio a un hombre hablar y hablar, sin entender nada. Mi compañera me aclaró que se trataba de Hassan Nasrallah, el líder de Hezbolá,convocando una protesta masiva que se produciría en los días siguientes. En los cafés aledaños la gente seguía el largo discurso con sumo interés. Imposible evitar comparar este modo de comunicación con los tweets de Trump.

Manifestación en Líbano / Bilal Hussein

Manifestación en Líbano / Bilal Hussein

Con más de medio millón de palestinos, los barrios del sur de la capital libanesa han presenciado una de las mayores movilizaciones contra la decisión de Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel y de desplazar ahí la sede de su embajada en ese país. Cualquier decisión sobre los territorios palestinos tiene aquí una especial caja de resonancia, al igual que otros conflictos y tensiones regionales.

Beit Beirut, un centro para la memoria
Los edificios marcados por los proyectiles, algunos de ellos meros esqueletos que parecen a punto de desmoronarse, bastarían para recordar la guerra que desgarró Líbano entre 1975 y 1990. Sin embargo, la arquitecta Mona El Hallak opina que no hay un deseo popular ni una voluntad política de preservar la memoria.

Mona pasó en Beirut todos los días de la guerra. Creció con ella. Y como arquitecta afirma que el plan de reconstrucción de Beirut no ha sido tal, sino un borrón de barrios enteros. Luchando contracorriente, lleva 23 años tratando de convertir un edificio condenado a la demolición en un centro para la memoria. Es Beit Beirut (Casa de Beirut).

Seguir leyendo »