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Quid pro quo: Córdoba establece ‘contratos éticos’ con los inmigrantes para dignificar sus condiciones de vida

Los servicios sociales y de limpieza del Ayuntamiento de Córdoba trabajan en asentamientos de inmigrantes a cambio del compromiso de éstos con el mantenimiento de los espacios y la escolarización de menores

Un observador trabajará sobre el terreno con los inmigrantes e intermediará por el cumplimiento de los compromisos de ambas partes

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"Para establecer medidas que les atañen hay que tener en cuenta a la población de los asentamientos, implicarles". Son palabras del concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Córdoba, Rafael del Castillo, para explicar el método de trabajo que ha seguido su delegación a la hora de poner en marcha una serie de medidas que tienen el objetivo de mejorar a corto plazo las condiciones de vida de los inmigrantes que viven en distintos asentamientos en la capital cordobesa.

La idea que el Ayuntamiento va a poner en marcha aúna la acción política con el compromiso de los propios inmigrantes –que en su mayoría son de etnia gitana y procedencia rumana- a la hora de implicarles en la mejora de los asentamientos donde han construido sus chabolas y viven sin unas mínimas condiciones higiénico-sanitarias.

Para ello, el Consistorio firmará con responsables de cada asentamiento un "contrato ético" –no vinculante legalmente- pero que establecerá por escrito el compromiso de la administración local para prestar los servicios municipales necesarios "a esta población que forma parte de la ciudad como todo el mundo", dice a eldiario.es/andalucia Del Castillo sobre la creencia generalizada de que son una población nómada que queda desmentida por  un estudio de la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) en la ciudad que ha demostrado cómo la mayoría de estas personas ya llevan años viviendo en Córdoba.

A cambio de ese compromiso municipal de prestar los servicios necesarios, el contrato ético establecerá asimismo que los propios inmigrantes se impliquen y también se comprometan a seguir una serie de medidas para el mantenimiento de sus asentamientos.

"Uno de nuestros compromisos es trabajar con la población excluida o en riesgo de exclusión de la ciudad y es evidente que las personas que viven en los asentamientos lo son", argumenta el concejal que defiende que "es un sector de la población que tiene que tener el mismo acceso a los servicios municipales que el resto". Y apunta un dato clarificador: " Hasta ahora, el área municipal que lideraba las actuaciones con esta población era la Policía Local. Y entendemos que ese no es su papel y que deben ser los Servicios Sociales quienes se encarguen de coordinar las actuaciones para la mejora de las condiciones de vida de los inmigrantes".

Así, la iniciativa del Ayuntamiento –que es una acción de urgencia y que se acompañará posteriormente con las medidas del Plan Integral sobre Inmigración municipal- compromete al Consistorio a realizar una limpieza de los espacios de los asentamientos a través de la empresa municipal Sadeco y poner contenedores de basura, con el acuerdo de los responsables de los asentamientos que delimitarán los espacios donde realizar la limpieza. Además, el Ayuntamiento establecerá fuentes como puntos de recogida de agua próximos a los asentamientos, donde las conducciones así lo permitan.

Evitar la mendicidad de los niños

A cambio, el contrato establece el compromiso de la población que vive en los asentamientos a mantener esa limpieza y contribuir así a la mejora de las condiciones higiénicas de la zona. Y a colaborar con la Unidad de Calle de los Servicios Sociales que trabajan con ellos con medidas como la escolarización de los niños, que evita la mendicidad de estos.

"Queremos que vean que tenemos voluntad de trabajar con ellos", explica el concejal de Servicios Sociales, que vean "que tenemos un compromiso al que deben responder con el suyo". Y para velar por el cumplimiento de ese particular quid pro quo, se establece la figura de un observador, una persona de alguno de los colectivos como Cruz Roja o APDH que trabajan habitualmente con esta población, que será la encargada de identificar las acciones que se realicen y demandar a ambas partes sus obligaciones comprometidas.

Del Castillo confía en las muestras de "buena disposición" que se han encontrado sobre el terreno entre la población de los asentamientos en las visitas que ha realizado para definir esta iniciativa, que se ha servido de la experiencia de colectivos que trabajan con inmigrantes y con acciones llevadas a cabo en otros territorios.

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