eldiario.es

9

El mejor alcalde, el juez

"La espléndida energía del ciudadano Zoido no se agota en lo hasta ahora relatado, pero ello parece suficiente para comprender que las estructuras de la Administración de Justicia permiten deambular por sus veredas y vericuetos intereses muy variados siempre encaminados a mantener la estatua de la Justicia con los ojos vendados".

Moreno asegura que el PP-A no entrará en el "cambalache de puestos" de Díaz

Ius est id quod principi placet. Derecho es lo que place al que gobierna. El ciudadano Zoido no ha presentado escrito alguno ante la invitación del Juzgado de instrucción número 6 de Sevilla, previa al auto de apertura de juicio oral en el caso de los suelos de Mercasevilla. El ciudadano Zoido estaba personado en tal causa como acusación particular. Se ha apartado de la causa, según constata el auto del juzgado. Acaba de declarar que ahora carece de sentido que siga acusando particularmente pues Mercasavilla, como empresa, mantiene la acusación. Estamos en periodo previo a las elecciones municipales. El ciudadano Zoido ya ha conseguido el honorable objetivo que le movió a personarse como acusación particular: un teniente de alcalde de IU y un concejal del PSOE en el banquillo, amén de funcionarios y un ex vicedecano del Colegio de Abogados. Ahora ya el ciudadano Zoido se despersona en la causa. Va a entrar en campaña electoral. Quiere ser alcalde de todos los sevillanos. También de los ex concejales Rodrigo Torrijos y Crespo.

Transustanciado de alcalde a dirigente del PP, el ciudadano Zoido desde esas siglas y en su perfecta integración en ellas, sostiene la acusación particular en el 'caso de los ERE', el gran fraude cometido bajo la estulta mirada de dos ex presidentes socialistas, a la vez secretarios generales del PSOE-A, durante largos años en nuestra tierra. Por cierto, acusación sostenida ante el mismo juzgado que ha sentado en el banquillo a dirigentes políticos de dos partidos que podrían hacer daño electoral al ciudadano Zoido en su próxima campaña electoral aspirando a elevarse de nuevo a la alcaldía sevillana.

Cosa de ponderar, y al tiempo admirable, es que apareciendo el ciudadano Zoido, bajo cuyo mandato, esta vez sentado en su despacho de alcalde de Sevilla, la empresa del imputado en el 'caso Madeja' Rafael González Palomo figura entre los adjudicatarios del macrocontrato de mantenimiento de zonas verdes de la ciudad por valor de 48 millones de diciembre de 2012 no haya sido citado a declarar ni ante la UCO ni en sede judicial, mientras a otros dirigentes políticos que ni siquiera aparecen citados en las actuaciones se les han impuesto elevadas cantidades en concepto de responsabilidades civiles posibles en un futuro. ¿Misterios de la Ley de Enjuiciamiento Criminal? ¿Amistades peligrosas?.

El purpúreo manto que vela y cela al ciudadano Zoido parece extenderse a su teniente, el también ciudadano Serrano, quien en el mismo procedimiento del caso Fitonovo o Enredadera no ha sido citado ni por la UCO ni en sede judicial, tras contar que había intermediado entre la empresa investigada e imputada y la Comandancia del cuartel de la Guardia Civil de Montequinto para que Fitonovo, la presunta empresa cohechadora, construyera allí un parque infantil para disfrute de los hijos de los números del Benemérito Instituto en él residentes.

Le elegancia ética y estética, y probablemente jurídica, habría pedido a la Guardia Civil no recibir el regalo del ciudadano Serrano vía Fitonovo. Téngase en cuenta que la UCO de la Benemérita es la encargada de las operaciones Madeja y Enredadera, íntimamente relacionadas con Fitonovo. En otros procedimientos, la Guardia Civil se ha encargado de investigar hasta la saciedad el hecho mostrenco de la pertenencia de ediles a IU. Celo similar habríase esperado con idéntica insistencia respecto a las relaciones de otros dirigentes del PP con la propia Guardia Civil.

Desfaciendo entuertos con noble afán, el ciudadano Zoido lanzó a sus huestes a la caza y captura de izquierdistas presuntos desviadores de fondos en fundacion municipal intentando vía alegaciones jurídicas que se imputara, de paso, a su antecesor en la alcaldía. En esas andamos a trancas y barrancas con la desinteresada colaboración de la Guardia Civil, esta vez sin parquecito, pero sí tratando de enseñar derecho penal al órgano judicial instructor. El señor duque de Ahumada, que fundara en el siglo XIX la Guardia Civil, dejo claras las normas para redactar los atestados dirigidos a los jueces: fidelidad a los hechos, relatar exactamente hechos y sus circunstancias, identificar testigos y autores de los hechos relatados y firmar con letra clara, con el nombre y los dos apellidos al pie del pliego. Las calificaciones y disquisiciones jurídicas eran para los jueces y magistrados. Se ve que con el aumento de titulaciones de los nuevos guardias civiles consideran que es conveniente iluminar a sus señorías en lo que sean interpretables jurídicamente las investigaciones.

La espléndida energía del ciudadano Zoido no se agota en lo hasta ahora relatado, pero ello parece suficiente para comprender que las estructuras de la Administración de Justicia permiten deambular por sus veredas y vericuetos intereses muy variados siempre encaminados a mantener la estatua de la Justicia con los ojos vendados.

- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha