El PSOE andaluz pasa de la abstención al no a la ampliación de regadíos en Doñana tras las elecciones del 19J

Daniel Cela

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Sin que todavía se haya constituido formalmente el grupo parlamentario socialista, su líder y secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, ha adelantado este miércoles un giro drástico en la posición política que defendió su formación la pasada legislatura respecto al plan del Gobierno de Juan Manuel Moreno para amnistiar regadíos ilegales en el entorno del Parque Nacional de Doñana.

Espadas venía de alinear a su grupo con la abstención a la proposición de ley impulsada por PP, Ciudadanos y Vox, al final del último mandato, para legalizar alrededor de 1.400 hectáreas de regadíos en la corona norte del parque. Se trataba de una iniciativa legislativa abanderaba el propio Ejecutivo de Moreno -aunque tramitada por los partidos que lo sustentaban- y que contó con el rechazo frontal del Gobierno de Pedro Sánchez, la dirección federal del PSOE, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Comisión Europea y la Unesco.

Sin embargo, los socialistas andaluces optaron de manera sorpresiva por abstenerse en el debate de la toma en consideración de la citada propuesta y, preocupados por el impacto electoral de esta medida en la comarca onubense, facilitaron la tramitación de la misma en una decisión muy contestada internamente. Espadas ha reunido este miércoles por primera vez al nuevo grupo parlamentario socialista salido del resultado de las elecciones del 19 de junio, con idea de trazar las líneas de actuación en esta legislatura, marcada por un Gobierno con mayoría absoluta del PP.

Tras la reunión, han preguntado al líder socialista sobre su posición política respecto a determinadas leyes muy avanzadas que decayeron al final de la pasada legislatura tras el adelanto electoral, incluida la propuesta de amnistiar cultivos con regadíos ilegales en la corona norte de Doñana. La respuesta muestra un giro de 180 grados en el posicionamiento del PSOE tras el resultado de las elecciones andaluzas: “Se lo digo claro: Si Moreno viene con lo mismo que trajo aquí al Parlamento, tendrá en mi caso el no absoluto”, ha dicho, a preguntas de los periodistas.

El texto de la proposición de ley de PP, Ciudadanos y Vox es el mismo contra el que el PSOE se abstuvo en el inicio de la tramitación parlamentaria, alegando que algunas de las 1.400 hectáreas que la iniciativa legislativa prevé convertir en superficie de cultivo y, por lo tanto, regable, efectivamente podían tener ese derecho. La tramitación quedó interrumpida con el adelanto electoral, después de una larga jornada en la que agricultores, alcaldes de la comarca onubenses, ecologistas y distintas autoridades implicadas desfilaran por el Parlamento para responder a las preguntas de todos los grupos.

Espadas ha admitido su cambio de postura y lo ha explicado así: “Moreno ha tenido oportunidad de mejorar claramente la propuesta, sabe perfectamente cómo hacerla, es más, lo hizo como lo hizo porque sabía que iba a adelantar las elecciones y lo único que buscaba era un rédito electoral. Y como lo ha conseguido, ahora tendrá que cumplir con aquellos con los que se comprometió, y le pido que esta vez intente hacer las cosas bien hechas”. Lo primero que el socialista exige al presidente andaluz es que telefonee a Miguel Delibes, presidente del Consejo de Participación de Doñana, órgano en el que están representados todos los sectores implicados y afectados por la conservación del Parque Nacional.

Las elecciones andaluzas del 19 de junio dieron una victoria rotunda al PP, con 58 diputados [tres sobre la mayoría absoluta] y horadaron el suelo electoral del PSOE, que pasó de 33 a 30 escaños. En la comarca onubense afectada por la propuesta de ampliar regadíos en Doñana, las derechas se impusieron abiertamente a las izquierdas que rechazaban la medida. Así ocurrió en los cinco municipios que colindan con el Parque Natural, cuyos alcaldes -algunos de ellos socialistas- acudieron al Parlamento a defender o cuestionar la iniciativa legislativa.

Cinco pueblos de la comarca onubense

En el pueblo de Bonares, PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 50,26% de los votos frente al 47,28% que aglutinaron PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía; en Moguer la diferencia fue del 62,98% para las derechas frente al 34,29% para las izquierdas; en Rociana del Condado, el 68,12% de las tres derechas frente al 29,93% de las izquierdas; en Lucena del Puerto, PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 79,48% del escrutinio frente al 18,68% del bloque progresista, y en Almonte, el 61,70% ante el 35,92%.

El debate que generó la proposición de ley en el Parlamento, tras la citación de 50 comparecientes, alineó a PP, Vox, Ciudadanos y el PSOE en algunas conclusiones, por ejemplo: que Huelva necesita de infraestructuras hidráulicas comprometidas hace años por el Gobierno central; y que hay ciertas deficiencias en el plan que diseñó qué zonas eran cultivables y cuáles no en la corona norte de Doñana, el llamado plan de la fresa, de 2014, que se necesita “corregir”. Esa foto fija que autorizó a unos a cultivar y regar y a otros no arrastra desajustes desde el principio, que algunos afectados han resuelto unilateralmente extrayendo agua ilegal del Parque Nacional.

Casi todas las instituciones que desfilaron por la comisión de Fomento -encargada de valorar la proposición de ley sobre regadíos- formaban parte de los 50 integrantes del Consejo de Participación de Doñana, donde debiera haberse producido ese debate multilateral para encontrar la solución entre todos. Espadas ha vuelto a instar hoy a Moreno a llamar a su director, Miguel Delibes de Castro, si piensa reiniciar la tramitación de su iniciativa legislativa en el Parlamento. Delibes fue durísimo en su intervención: “Esta proposición me parece irresponsable, desleal, frívola, irritante, inconsistente, un sinsentido”, dejó dicho, tras acusar a los proponentes de haber “agitado el avispero” en la comarca onubense, desatando el enfrentamiento de unos con otros -agricultores legales con ilegales, alcaldes, ecologistas, autoridades locales y europeas-, para concluir que “se está dañando a Doñana”.

“Conceder terrenos regables sin agua es hacerse trampas al solitario, es alimentar la tensión, es confrontar y querer enfrentar a papá y mamá para cabrear a los niños”, dijo, unas semanas después de que el propio presidente andaluz le entregara la Medalla de Andalucía.

El líder socialista también se ha referido este miércoles a otra de las leyes que quedaron colgadas tras el adelanto electoral: la ley de Economía Circular, que a priori también contaba con el beneplácito del PSOE. “Esa ley se puede ampliar para mejorarla sobre el marco del acuerdo que ya hay”, ha subrayado.

Sin que todavía se haya constituido formalmente el grupo parlamentario socialista, su líder y secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, ha adelantado este miércoles un giro drástico en la posición política que defendió su formación la pasada legislatura respecto al plan del Gobierno de Juan Manuel Moreno para amnistiar regadíos ilegales en el entorno del Parque Nacional de Doñana.

Espadas venía de alinear a su grupo con la abstención a la proposición de ley impulsada por PP, Ciudadanos y Vox, al final del último mandato, para legalizar alrededor de 1.400 hectáreas de regadíos en la corona norte del parque. Se trataba de una iniciativa legislativa abanderaba el propio Ejecutivo de Moreno -aunque tramitada por los partidos que lo sustentaban- y que contó con el rechazo frontal del Gobierno de Pedro Sánchez, la dirección federal del PSOE, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Comisión Europea y la Unesco.

Sin embargo, los socialistas andaluces optaron de manera sorpresiva por abstenerse en el debate de la toma en consideración de la citada propuesta y, preocupados por el impacto electoral de esta medida en la comarca onubense, facilitaron la tramitación de la misma en una decisión muy contestada internamente. Espadas ha reunido este miércoles por primera vez al nuevo grupo parlamentario socialista salido del resultado de las elecciones del 19 de junio, con idea de trazar las líneas de actuación en esta legislatura, marcada por un Gobierno con mayoría absoluta del PP.

Tras la reunión, han preguntado al líder socialista sobre su posición política respecto a determinadas leyes muy avanzadas que decayeron al final de la pasada legislatura tras el adelanto electoral, incluida la propuesta de amnistiar cultivos con regadíos ilegales en la corona norte de Doñana. La respuesta muestra un giro de 180 grados en el posicionamiento del PSOE tras el resultado de las elecciones andaluzas: “Se lo digo claro: Si Moreno viene con lo mismo que trajo aquí al Parlamento, tendrá en mi caso el no absoluto”, ha dicho, a preguntas de los periodistas.

El texto de la proposición de ley de PP, Ciudadanos y Vox es el mismo contra el que el PSOE se abstuvo en el inicio de la tramitación parlamentaria, alegando que algunas de las 1.400 hectáreas que la iniciativa legislativa prevé convertir en superficie de cultivo y, por lo tanto, regable, efectivamente podían tener ese derecho. La tramitación quedó interrumpida con el adelanto electoral, después de una larga jornada en la que agricultores, alcaldes de la comarca onubenses, ecologistas y distintas autoridades implicadas desfilaran por el Parlamento para responder a las preguntas de todos los grupos.

Espadas ha admitido su cambio de postura y lo ha explicado así: “Moreno ha tenido oportunidad de mejorar claramente la propuesta, sabe perfectamente cómo hacerla, es más, lo hizo como lo hizo porque sabía que iba a adelantar las elecciones y lo único que buscaba era un rédito electoral. Y como lo ha conseguido, ahora tendrá que cumplir con aquellos con los que se comprometió, y le pido que esta vez intente hacer las cosas bien hechas”. Lo primero que el socialista exige al presidente andaluz es que telefonee a Miguel Delibes, presidente del Consejo de Participación de Doñana, órgano en el que están representados todos los sectores implicados y afectados por la conservación del Parque Nacional.

Las elecciones andaluzas del 19 de junio dieron una victoria rotunda al PP, con 58 diputados [tres sobre la mayoría absoluta] y horadaron el suelo electoral del PSOE, que pasó de 33 a 30 escaños. En la comarca onubense afectada por la propuesta de ampliar regadíos en Doñana, las derechas se impusieron abiertamente a las izquierdas que rechazaban la medida. Así ocurrió en los cinco municipios que colindan con el Parque Natural, cuyos alcaldes -algunos de ellos socialistas- acudieron al Parlamento a defender o cuestionar la iniciativa legislativa.

Cinco pueblos de la comarca onubense

En el pueblo de Bonares, PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 50,26% de los votos frente al 47,28% que aglutinaron PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía; en Moguer la diferencia fue del 62,98% para las derechas frente al 34,29% para las izquierdas; en Rociana del Condado, el 68,12% de las tres derechas frente al 29,93% de las izquierdas; en Lucena del Puerto, PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 79,48% del escrutinio frente al 18,68% del bloque progresista, y en Almonte, el 61,70% ante el 35,92%.

El debate que generó la proposición de ley en el Parlamento, tras la citación de 50 comparecientes, alineó a PP, Vox, Ciudadanos y el PSOE en algunas conclusiones, por ejemplo: que Huelva necesita de infraestructuras hidráulicas comprometidas hace años por el Gobierno central; y que hay ciertas deficiencias en el plan que diseñó qué zonas eran cultivables y cuáles no en la corona norte de Doñana, el llamado plan de la fresa, de 2014, que se necesita “corregir”. Esa foto fija que autorizó a unos a cultivar y regar y a otros no arrastra desajustes desde el principio, que algunos afectados han resuelto unilateralmente extrayendo agua ilegal del Parque Nacional.

Casi todas las instituciones que desfilaron por la comisión de Fomento -encargada de valorar la proposición de ley sobre regadíos- formaban parte de los 50 integrantes del Consejo de Participación de Doñana, donde debiera haberse producido ese debate multilateral para encontrar la solución entre todos. Espadas ha vuelto a instar hoy a Moreno a llamar a su director, Miguel Delibes de Castro, si piensa reiniciar la tramitación de su iniciativa legislativa en el Parlamento. Delibes fue durísimo en su intervención: “Esta proposición me parece irresponsable, desleal, frívola, irritante, inconsistente, un sinsentido”, dejó dicho, tras acusar a los proponentes de haber “agitado el avispero” en la comarca onubense, desatando el enfrentamiento de unos con otros -agricultores legales con ilegales, alcaldes, ecologistas, autoridades locales y europeas-, para concluir que “se está dañando a Doñana”.

“Conceder terrenos regables sin agua es hacerse trampas al solitario, es alimentar la tensión, es confrontar y querer enfrentar a papá y mamá para cabrear a los niños”, dijo, unas semanas después de que el propio presidente andaluz le entregara la Medalla de Andalucía.

El líder socialista también se ha referido este miércoles a otra de las leyes que quedaron colgadas tras el adelanto electoral: la ley de Economía Circular, que a priori también contaba con el beneplácito del PSOE. “Esa ley se puede ampliar para mejorarla sobre el marco del acuerdo que ya hay”, ha subrayado.

Sin que todavía se haya constituido formalmente el grupo parlamentario socialista, su líder y secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, ha adelantado este miércoles un giro drástico en la posición política que defendió su formación la pasada legislatura respecto al plan del Gobierno de Juan Manuel Moreno para amnistiar regadíos ilegales en el entorno del Parque Nacional de Doñana.

Espadas venía de alinear a su grupo con la abstención a la proposición de ley impulsada por PP, Ciudadanos y Vox, al final del último mandato, para legalizar alrededor de 1.400 hectáreas de regadíos en la corona norte del parque. Se trataba de una iniciativa legislativa abanderaba el propio Ejecutivo de Moreno -aunque tramitada por los partidos que lo sustentaban- y que contó con el rechazo frontal del Gobierno de Pedro Sánchez, la dirección federal del PSOE, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Comisión Europea y la Unesco.