La cultura en Sevilla desescala al ralentí: “Estamos deseando volver”

Cine Cervantes de Sevilla

Sevilla entró en la fase 2 de la desescalada con calor. “Como le afecte, a las 4 de la tarde sale el virus sale pidiendo perdón”, tuiteaba Rancio. La ciudad se olvidó de las franjas horarias, los centros comerciales encendieron las escaleras mecánicas, se levantó la persiana en algunos comercios de más de 400m. Se ampliaron las reuniones sociales a 15 personas. Se abarrotaron los veladores.

 Dice la escritora Rosa Montero en su libro La ridícula idea de no volverte a ver que “todos necesitamos la belleza para que la vida nos sea soportable”. Rancio ve lo bello de una cerveza, pero echa de menos ir al cine, al teatro o al museo. Allí también reside lo bello. Ya en la fase 1 se establecieron las medidas sanitarias para la reapertura de los museos. Ahora los cines y los teatros pueden volver a la actividad con restricción de aforo y butacas preasignadas.

Sin embargo, mientras se ajustan los protocolos, Sevilla sigue huérfana de cultura. Los responsables del sector son cautos. Remiten a comunicados oficiales y prefieren no hablar de escenarios hipotéticos.

Cumpleaños amargo

La temporada 2019-2020 es especial para la Sala Cero. Cumple 20 años. Con el aniversario emborronado por el coronavirus, se aferran a la posibilidad de reabrir pronto ya que son de las pocas salas de teatro que cuentan con programación estival. En otros recintos, como el Teatro Lope de Vega o el Espacio Turina, las temporadas ya habría encarado su recta final. En el Teatro La Fundición el telón se levantará el 24 de septiembre.

“Estamos deseando volver. Si podemos, abrimos en julio. Si no, el primer fin de semana de septiembre”, dice el codirector y responsable de programación de la Sala Cero, Ángel López. Están a la espera de que el Ministerio de Cultura y Deporte fije el protocolo sanitario para los actores. “Hay que tener en cuenta que se tocan, se abrazan, se besan, se escupen…” dice López que apunta a que hay incluso alguna empresa de riesgos laborales trabajando en la materia.

Además, hay que tener en cuenta la parte económica. El cierre ha supuesto “un hachazo muy importante” e implementar la nueva normativa sanitaria supone un incremento de coste tanto de material como de personal.

A pesar de los mensajes de ánimos de los espectadores, López sabe que durante la pandemia se pasa del optimismo a la psicosis rápidamente. Cree necesaria una campaña mediática para “quitar el miedo y normalizar el hecho teatral”. “Si somos todos responsables y cada uno hace lo que le corresponde no debemos tener miedo al volver al teatro”.

En el pequeño teatro de la calle Sol quieren recuperar las alegrías. “El público quiere comedia. Quiere desinhibirse un ratito”. Y de eso lleva la sala suministrando dos décadas a los sevillanos.

Al otro lado del río

En el avance hacia la llamada “nueva normalidad”, el CaixaForum Sevilla ya ha abierto sus puertas. Lo ha hecho este lunes 1 de junio con un tercio del aforo. Las salas de exposición cuentan con la presencia de educadores que realizan labores de mediación en determinadas franjas horarias. El uso de la mascarilla obligatorio y la duración máxima de la visita de dos horas son algunas de las medidas adoptadas para garantizar la seguridad y la higiene.

“Este esfuerzo para poner en marcha de nuevo todos nuestros centros culturales responde a la voluntad de ofrecer a la ciudadanía, tras esta dura etapa, espacios donde recuperar el pulso cultural, así como el bienestar personal”, ha declarado la directora general adjunta de la Fundación La Caixa, Elisa Durán.

No muy lejos de allí, en el Monasterio de la Cartuja, Leandro Maíllo sale decepcionado de su visita al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC)“Está descafeinado y abandonaete”, dice este experto en iconografía paleocristiana del siglo IV. Lo que no niega es la serenidad en el recinto.

“Está muy tranquilo. No hay colas”, dice Julia Díaz que también pasea por el recinto junto a Álvaro Díaz (no son parientes); Maíllo también aclara que no le une nada, aparte del aprecio, con el ex dirigente andaluz de Izquierda Unida aunque afirma haberle dado clases a Rosa Aguilar en Córdoba en 1º de Bachillerato. Ninguno había estado antes. Pensábamos que iba a estar cerrado”, cuenta Álvaro mientras Julia recalca: “Ahora le damos prioridad [a estas visitas]”.

El CAAC ha sido de los primeros museos en reanudar la actividad. Desde el pasado 21 de mayo acoge tres exposiciones. Otras tantas, como la de Carmen Laffón, han quedado aplazadas debido a la pandemia. La cafetería y la taquilla permanecen cerradas y el uso de gel hidroalcóholico es obligatorio a la entrada.

Ajustando protocolos

Desde la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía y el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) son prudentes. Los responsables evalúan las medidas de reapertura y se acondicionan las instalaciones según las autoridades sanitarias. Hablar de fechas es todavía precipitado para muchos aunque ya se conoce la reapertura del Real Alcázar el próximo 15 de junio. Se mantiene el cierre temporal al público de espacios como la Catedral de Sevilla, el Museo de Bellas Artes o el mirador de las Setas

De momento, desde este martes 2 de junio, se reabre el Espacio Santa Clara y la Sala Atín Aya tras la crisis sanitaria. Se espera que el resto de espacios expositivos dependientes del ICAS, como el Antiquarium o el Centro Cerámica Triana, confirmen su reapertura en los próximos días.

En el Palacio de Las Dueñas no se abrirán las puertas hasta que haya movilidad interprovincial. “Estamos trabajando para ofrecer un recorrido seguro al visitante en la que se complementen las medidas de protección necesarias con la correcta experiencia de la visita”, afirma el responsable del recinto Ricardo Gascó.

Las visitas culturales tienen ahora muchos aspectos a tener en cuenta: reducción de aforo, uso de mascarillas, aforos máximos en salas, control térmico, dispensador de gel, protocolos de limpieza y desinfección… En ese rompecabezas Gascó apuesta por “una experiencia más segura y menos masificada para el visitante” aunque es consciente de que muchos de los espacios culturales de la ciudad viven del turismo. “La ciudad de Sevilla necesita ahora más que nunca que todos los gestores de turismo nos unamos para dar un mensaje positivo de seguridad al turista”.

Por su parte, Ángel López propone una menor dependencia turística: “Tendríamos que generar otras industrias. En Sevilla somos muy creativos no sólo en lo cultural sino en lo empresarial si se no dan las oportunidades”.

“Ansiada reapertura”

“No hay películas con el criterio seleccionado”. “Sin elementos que mostrar”. Los carteles de los últimos estrenos quedaron congelados en las páginas web de las salas de exhibición. A pesar de que con la entrada en fase 2 del desescalamiento los cines pueden abrir con un tercio de su aforo, los sevillanos siguen conformándose con la pequeña pantalla.

Según se informaba en estas páginas, los empresarios  andaluces de los cines prevén abrir sus salas el próximo 26 de junio. Sin embargo, en Unión Cine Ciudad no cuentan con una fecha confirmada de reapertura. 

Desde el departamento de marketing y publicidad de esta cadena de cines, que gestiona en la capital el Cine Cervantes, Avenida 5 Cines y Multicines Los Arcos, apenas dan detalles de las condiciones en la que volverán a abrir sus salas de exposición. Son “los primeros interesados” en volver a la actividad y esperan volver a sumar nuevos títulos a su cartelera en una “ansiada reapertura”, explican.

Con los espacios culturales organizando el regreso, Sevilla desescala sin toda su vida cultural. Un refugio, quizás, en tiempos del coronavirus. Volvemos a Montero: “Cuando el sufrimiento nos quiebra el espinazo, el arte consigue convertir ese feo y sucio daño en algo bello”.

 

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Publicado el
2 de junio de 2020 - 21:03 h

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