Trabajadores de ambulancias sevillanas denuncian presiones laborales y poco mantenimiento de los vehículos

Imagen del asiento de uno de los vehículos de Ambulancias Tenorio

Álvaro López


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En pleno proceso para la renovación del contrato que Ambulancias Tenorio tiene con el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en Sevilla, UGT, el sindicato mayoritario del comité de empresa de esta entidad, denuncia las malas condiciones laborales y de mantenimiento que sufren a diario sus trabajadores. Eligen este momento para hacer públicas estas quejas porque la Consejería de Salud tiene que renovar la concesión de ambulancias. Entre la lista de problemas que señalan están el mal estado de los vehículos, las presiones que sufren los empleados y la nula capacidad de negociación que tienen con la dirección. Extremos que desmiente la compañía y sobre los que el SAS no se pronuncia.

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Ambulancias Tenorio es una empresa contratada por la Consejería de Salud en Sevilla para completar la oferta de este tipo de servicios en tierras sevillanas. A grandes rasgos, la función de esta compañía es la de proveer de ambulancias y técnicos de emergencias al SAS para que los ciudadanos puedan hacer uso gratuito de ellas si lo precisan. Trabajan con los hospitales públicos de Sevilla desde hace ya más de cuatro décadas, aunque en los últimos años el ambiente entre los trabajadores y la dirección parece estar enrarecido, a tenor de las quejas de los primeros. Si bien sus empleados tienen funciones de técnicos en emergencias sanitarias, al no existir dicha categoría en el SAS no cobran como tales, sino como chóferes. En la práctica, son transportistas, aunque su convenio es el de accidentados y traslados en ambulancia.

30 millones de euros licitados

Pese a que las funciones de los más de 700 empleados de Ambulancias Tenorio son similares a las de uno del 061, cobran sensiblemente menos. Mientras que el salario base de un trabajador de esta empresa se sitúa en torno a los 1.500 euros netos al mes, en el 061 esa cifra asciende hasta los 1.800 euros. Una diferencia salarial que les resulta injusta, ya que en ocasiones hacen las mismas funciones y hasta acaban pidiendo excedencias para trabajar en el 061, aunque con la absorción de las agencias sanitarias por parte de la Junta de Andalucía, este servicio ya pertenece al SAS y sus condiciones contractuales están negociándose. No obstante, como la concesión del servicio que presta Ambulancias Tenorio está a punto de renovarse o bien para esta empresa o bien para una nueva, desde UGT, el sindicato mayoritario del comité de empresa, piden que se tengan en cuenta las “malas” condiciones laborales y de mantenimiento que padecen los trabajadores.

Sobre todo, porque no se explican a dónde van a parar los casi 30 millones de euros que se han licitado anualmente hasta ahora y que ascenderán hasta los 35 millones de euros en el próximo contrato que tiene que resolverse en septiembre. Alfonso Fernández, trabajador de la compañía y miembro de UGT, asegura que “los requerimientos de la Inspección de Trabajo son los que consiguen que Ambulancias Tenorio invierta algo en la mejora de los servicios”. UGT, que representa al 70% de los empleados de la compañía, ha colmado de denuncias a Ambulancias Tenorio ante este estamento en los últimos años, especialmente en lo que se refiere al mantenimiento de las ambulancias y a las condiciones laborales de los técnicos de emergencias. Este medio ha tenido acceso a un gran número de ellas y las demandas afectan a muchos aspectos de la empresa.

Multitud de problemas

Por ejemplo, desde UGT denuncian que no hay agua caliente en invierno en las instalaciones de Ambulancias Tenorio o que en verano hay problemas con el aire acondicionado. “Se incumple la ley de climatización de los espacios de trabajo continuamente”, denuncia Alfonso Fernández. Por otro lado, como las ambulancias no están en las mejores condiciones, según alegan, tienen “miedo” a montarse en los vehículos. “Tienen muchísimos kilómetros y nos ponemos en riesgo a nosotros y a los que viajan con nosotros”. Según Alfonso Fernández, “cuesta mucho solicitar el mantenimiento de una ambulancia y es habitual encontrarnos con cosas rotas dentro de ellas”. Asientos mal fijados, aparataje obsoleto o reposabrazos rotos son algunos de los principales desperfectos que presentan.

“Esta empresa no es solvente y encima no deja de recortar derechos a los trabajadores, afectando directamente a los usuarios”, sostienen desde UGT. “El dinero lo está invirtiendo en empresas del grupo como camiones, terrenos de olivos y propiedades varias que nada tienen que ver con las ambulancias y no nos referimos a su 7 % de margen en ganancias empresariales, sino a lo que tiene que invertir en ambulancias”. Además, aseguran que desde 2012 tienen el sueldo congelado y que en 2014 llegaron a sufrir una merma que en 2020 se solventó. “Hemos firmado un nuevo convenio que no va a estar en vigor hasta que se firme el nuevo contrato, mientras el SAS sigue invirtiendo dinero en la empresa que no sabemos a dónde va”, estima Alfonso Fernández, de UGT. Por otra parte, asegura que no se respeta la conciliación de los trabajadores, contactándoles por WhatsApp en su tiempo libre para que trabajen. “Hacen mobbing laboral” y en esas circunstancias, “los que entran nuevos apenas duran unos días al ver la situación de la empresa”.

“No nos explicamos cómo el SAS no resuelve el contrato y además se abre la opción de prorrogarlo. En los dos últimos años hemos estado en las peores circunstancias porque los acuerdos a los que llegamos no se nos tenían en cuenta y hemos tenido que ir a la Inspección de Trabajo y a las demandas judiciales”. Alfonso Fernández asegura que no van a consentir “que los trabajadores sigan estando en un estado tercermundista”. Aspectos que niega tajantemente la compañía a preguntas de este medio, mientras la Consejería de Salud guarda silencio.

Javier Sánchez, gerente de Ambulancias Tenorio, considera que se trata de una “campaña” orquestada por UGT para beneficiar a las otras empresas que optan a quedarse con el contrato: “Hace seis meses hubo unas elecciones sindicales en las que UGT perdió mucha fuerza en la empresa. UGT es el actual firmante y valedor del convenio colectivo que se aplica al 100% en la empresa. No hay nada en el convenio colectivo que no apliquemos, pero la campaña que hizo USO -el segundo sindicato del comité de empresa- era que se iba a romper ese convenio y UGT se revolvió. Es lícito achacar problemas a la empresa, pero hay que ir a la verdad”.

“Mentiras”, según la empresa

“El convenio colectivo está firmado por UGT y nosotros lo cumplimos al 100%. No hay ni una sola sentencia que nos acuse de esto. ¿Hay inspecciones de trabajo? Sí, por supuesto. Como en todas las compañías”. Para el máximo dirigente de Ambulancias Tenorio, las protestas de UGT son “mentira”. Afirma que el mantenimiento de las ambulancias es correcto y que este sindicato se basa en vehículos que ya tienen muchos años y que pueden tener problemas puntuales para confundir. No obstante, UGT dice que del centenar de ambulancias que hay, apenas algo menos de la mitad están disponibles por los fallos que presentan las demás. “El estado de los vehículos es bueno”, se defiende Javier Sánchez, gerente de Ambulancias Tenorio. “Cada seis meses las ambulancias pasan la ITV. Una vez al año pasan la inspección técnico-sanitaria y tiene que ser certificada por un técnico de la Consejería de Salud que las valida porque cumple con toda la documentación y las revisiones. Además, la Covid nos ha hecho que tengamos que sacar un 20% más de vehículos en las calles”.

Sobre el presunto acoso a los trabajadores, el dirigente explica que, “como cualquiera puede entender, si a las cinco de la mañana un trabajador se pone malo o le sufre una desgracia, hay que cubrirlo”. Para eso, aclara, “hay una serie de trabajadores que se ofrecen a que se les llame”. Mientras que sobre las nuevas incorporaciones que duran pocos días, Javier Sánchez considera que es una cuestión de expectativas: “¿Qué les pasa a los trabajadores? Que se encuentran con otro tipo de trabajo que no es el que se esperaban y no les gusta. Llevar a los abuelitos que se han partido una pierna es un trabajo más propio del transporte que de la parte sanitaria. Aquí no hay nadie con un látigo y se cumple el convenio a rajatabla”. Al tiempo que desmiente que los salarios estén congelados y muestra una tabla en la que desde 2011 a 2022 el salario base ha subido 40 euros. “Si UGT tiene problemas con los salarios, ¿por qué firmó el convenio que los supedita al nuevo contrato?”.

“Sobre las noticias de que se está cortando el aire acondicionado, no es culpa mía que se vaya la luz en Sevilla. Hemos llegado a alquilar oficinas nuevas para llevarnos a los trabajadores y asegurarnos de que no haya cortes. Hemos montado paneles solares. Es un poco vergonzosa esa acusación. Hasta la oficina de UGT tiene aire acondicionado para ellos solos. Aquí hay auditorías energéticas e inspecciones”. Por todo ello, Javier Sánchez considera que “mentir es un poco ridículo”. El gerente cree que UGT busca “imitar lo que ha ocurrido con servicios similares en otras partes del país para hacer su propia campaña”. Una teoría que suscriben también desde el sindicato USO, principal competidor de UGT en el comité de empresa. Fuentes de esta sección sindical también sospechan que hay voluntad por favorecer a otras compañías que optan al contrato. “Claro que Ambulancias Tenorio no es una empresa maravillosa, pero no está mal viendo cómo está el sector”.

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