Desarticulados varios grupos itinerantes especializados en hurtos mediante técnicas en Calatayud

La Policía Nacional ha desarticulado varios grupos itinerantes especializados en hurtos mediante diferentes técnicas en Calatayud. En esta localidad, cuya ubicación, entre Madrid y Barcelona y junto a los principales corredores logísticos, la convierte en un punto habitual de paso y actuación para este tipo de delincuencia organizada, se establecen dispositivos permanentes.

Los agentes de Policía Judicial, especializados en hurtos y en la detección de grupos itinerantes, suelen realizar una “parada técnica” en Calatayud, donde actúan de forma rápida antes de reemprender su ruta hacia otros puntos del país, han informado desde el cuerpo policial. Gracias a este refuerzo operativo, la Policía Nacional ha logrado detener a varias personas 'in fraganti' y esclarecer la práctica totalidad de los hechos denunciados.

De hecho, en la última semana, los agentes han arrestado a dos integrantes de un grupo itinerante justo cuando abandonaban la ciudad de Calatayud con el maletero cargado de efectos sustraídos en el día anterior a otras dos personas, como presuntos autores de un delito leve de hurto, en este caso “hurto mágico”.

Técnicas

Por un lado, el hurto por el método de la siembra es el más habitual. Los autores actúan en aparcamientos de supermercados o grandes superficies. Seleccionan normalmente a personas mayores que dejan el bolso en el asiento del copiloto mientras guardan la compra o devuelven el carro.

Uno de los delincuentes lanza monedas, pincha una rueda o genera un señuelo para distraer; mientras la víctima atiende al supuesto problema. El segundo autor sustrae el bolso, tarjetas o dinero. Posteriormente realizan extracciones o compras en cajeros y comercios.

Otra tipología es el hurto amoroso o cariñoso, dirigido también a personas de edad avanzada. Los autores abordan a la víctima con un pretexto emocional (embarazo, necesidad de ayuda, agradecimiento) y la abrazan. Aprovechando ese contacto físico, le quitan cadenas, relojes u otras joyas sin que llegue a percibirlo hasta minutos después.

Asimismo, el “hurto mágico” o manipulación de billetes en comercios consiste en que los responsables pagan un producto de bajo importe con un billete de gran valor (50, 100 euro), y una vez reciben el cambio, realizan maniobras de distracción para ocultar parte del dinero y reclamar al cajero que se ha equivocado.

El empleado, confundido, vuelve a entregar más billetes. Este método permite obtener pequeñas cantidades en numerosos establecimientos en poco tiempo.