Teruel mirará al cielo este verano con la segunda cámara astronómica más potente del mundo

Ya están instaladas las nueve cúpulas para la instalación de otros tantos telescopios, uno de los elementos centrales del centro.

Javalambre mirará el cielo este verano con la segunda cámara astronómica más grande del mundo. Se ha instalado en el Observatorio Astronómico de la localidad turolense el dispositivo JPCam, una cámara única, que permitirá cartografiar el universo a gran escala, y nueve cúpulas destinadas a la observación astronómica del centro de divulgación y ocio Galáctica.

La cámara JPCam es la segunda cámara más potente del mundo, con 1.300 millones de píxeles y tiene un campo de visión equivalente a 36 lunas llenas. Solo la supera la del telescopio Pan-STARRS, de Hawai. Está concebida para llevar a cabo un mapa tridimensional del cielo visible desde Javalambre, que cubrirá un área de 8.500 grados cuadrados y generará 2,5 petabytes de datos científicos, equivalente a la capacidad de almacenamiento de unos 532.000 DVDs. Pesa más de una tonelada y media y para visualizar una de sus imágenes a escala real sería necesario juntar hasta 570 monitores Full HD.

“Hoy celebramos un nuevo hito en este espacio tan especial y de referencia internacional como es el Observatorio Astronómico de Javalambre”, ha destacado consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz. “Esto es defender nuestro territorio, sacando el máximo potencial a sus peculiaridades, en este caso, su cielo limpio, equiparable en pureza a la de Hawaii”.

Para la consejera, este proyecto demuestra que “Aragón es una tierra de oportunidades” y su medio rural “un diamante por explorar bajo una nueva mirada sostenible y conciliadora con la riqueza natural que atesora”. La puesta en funcionamiento este verano de la nueva cámara, ha señalado, contribuirá además a que “la Comunidad y Teruel sigan siendo punta de lanza en la investigación astrofísica a nivel internacional”.

"Primera luz"

Tras su instalación en el microscopio JST/250 (uno de los dos telescopios profesionales de gran campo de visión que integran el Observatorio), la cámara ya está en pruebas y a lo largo de las próximas semanas se llevará a cabo la llamada “primera luz”. Se trata del momento en el que el instrumento astronómico recibe en sus detectores por primera vez la luz de estrellas, galaxias y otros objetos astronómicos.

La JPCam capturará la luz del cosmos que llegue a través de este telescopio, de 2,5 metros de espejo, y los datos recogidos por ella serán de gran importancia para diferentes campos de la astrofísica.

El cartografiado permitirá estudiar cuestiones como la naturaleza de la energía oscura o la historia de la expansión del universo a lo largo de los últimos 10.800 millones de años, así como la formación y evolución de las galaxias, la estructura e historia de la Vía Láctea o el estudio de asteroides en nuestro sistema solar.

Para llegar hasta aquí, durante los dos últimos años, un equipo de ingenieros y técnicos del CEFCA han trabajado en la verificación y puesta en marcha de la cámara JPCam. De forma previa a su instalación, el Centro realizó pruebas con otro dispositivo preliminar, que permitió validar su viabilidad y excelencia científica. De hecho, los primeros resultados fruto de ese proyecto se encuentran ya en proceso de publicación en distintas revistas científicas internacionales.

El equipo ha estado liderado por el CEFCA, con la implicación de un equipo de ingenieros turolenses, y han participado como socios principales el CSIC (a través del Instituto de Astrofísica de Andalucía) y dos instituciones brasileñas, el Observatorio Nacional de Río de Janeiro y la Universidad de Sao Paulo. Finalmente, la inversión realizada ha ascendido a 9,4 millones de euros, de los que 3 han sido aportados por el CEFCA, provenientes principalmente de fondos FITE y FEDER.

Nueve cúpulas

Además, ya están preparadas las nueve cúpulas para la instalación de otros tantos telescopios, uno de los elementos centrales del centro. Tres de ellos serán semiprofesionales y de uso general, uno estará destinado a observaciones diurnas y otros dos, a nocturnas. Las otras seis cúpulas podrán ser utilizadas por los usuarios futuros del centro para instalar en ellas sus propios telescopios, haciendo uso de la infraestructura de control, computación y comunicación de Galáctica.

El centro persigue acercar la astronomía a la ciudadanía y a la comunidad escolar en unas instalaciones destinadas tanto a usos de carácter científico y divulgativo, así como de educación cultural y ambiental. Para ello, cuenta con espacios para la realización de talleres, cursos, prácticas de estudiantes y trabajo de campo por parte de los visitantes.

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Publicado el
17 de junio de 2020 - 11:35 h

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