Universitarios contra el cambio climático

Voluntarios de la Caravana Universitaria por el Clima.

Un año más, y van siete, la Universidad de Zaragoza ha puesto en marcha, a través de la Oficina Verde, la Caravana por el Clima, una iniciativa que persigue difundir buenas prácticas medioambientales entre toda la sociedad. Para ello ha contado con el tiempo y la entrega de 70 estudiantes voluntarios que se han embarcado durante toda una semana en un viaje que les ha llevado a Utrillas, Montalbán, Jaca, Borja, Ainzón, Magallón y Zaragoza. Además, este año la caravana ha traspasado las fronteras de Aragón y ha llegado hasta Pamplona, en el marco de las actividades programadas por el Campus Iberus de Excelencia Internacional.

“El balance no puede ser más satisfactorio”, asegura Carlos González, director de la Unidad Técnica de Construcciones y Energía de la Universidad de Zaragoza, “tanto por el interés que ha generado entre la ciudadanía como por la participación de voluntarios universitarios”. Estos estudiantes proceden de titulaciones como Ciencias ambientales, Geografía o Ingeniería y reciben los días previos a la salida de la caravana formación específica en materia de sensibilización ambiental. “Suelen participar entre 65 y 70 voluntarios por las limitaciones de espacio que nos impone el autobús en el que recorren las diferentes localidades. Pero la experiencia nos demuestra que si pudiéramos ofertar más plazas vendrían más del doble”, comenta.

Este año la caravana ha viajado bajo el lema ‘Cuida el planeta… él cuidará de ti’ para informar a los ciudadanos, a través de charlas, talleres y juegos, sobre cómo ahorrar energía y proteger el medio ambiente. En cada localidad, los componentes de la caravana se organizaron en grupos operativos para poder participar en todos los actos programados. “La ruta siempre tiene una parte protocolaria, con la recepción oficial en los distintos ayuntamientos y la lectura del manifiesto por el clima, y otra parte didáctica, que se ha desarrollado en colegios, institutos, centros de mayores, de discapacitados y asociaciones de mujeres”, detalla González.

En todos esos centros los voluntarios realizaron presentaciones sobre diferentes temáticas ambientales, “como el ciclo del agua, el uso de la bicicleta como medio de transporte urbano, la clasificación de los residuos, la conducción eficiente o la minimización de emisiones de CO2. Es decir, consejos sencillos para mejorar el medio ambiente y, al mismo tiempo, reducir las facturas domésticas”, explica.

Otro plato fuerte de esta iniciativa es la carpa que se ha instalado en una plaza o lugar céntrico de las localidades visitadas a modo de punto de información y demostración. Según Carlos González, “una de las cosas que más han llamado la atención a los ciudadanos han sido las cocinas solares en las que se han preparado algunos platos”, comenta, “afortunadamente esta semana ha hecho sol y las cocinas han funcionado bien”, añade. Los curiosos y visitantes se han ido contentos ya que en la carpa se entregaban obsequios como linternas que funcionan sin pilas, bolígrafos ecológicos y bolsas reutilizables.

La Caravana Universitaria por el Clima se ha convertido en un proyecto de sensibilización ambiental pionero a nivel nacional e internacional tanto por su formato como por la repercusión social. A lo largo de sus ediciones ha visitado 41 localidades aragonesas, en las que reside más del 80 % de la población de la Comunidad, llegando a 50.000 ciudadanos de forma directa y a más de 150.000 de forma indirecta. En total, el impacto estimado del proyecto se cifra en un ahorro anual en energía para las familias de 2.100.000 kWh, lo que supone dejar de emitir 670.000 Kg de CO2 a la atmósfera y un ahorro de 420.000 euros.

 

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