La Fundación Quebrantahuesos traslada en helicóptero 3,5 toneladas de pienso para los mastines de Picos de Europa

Pilar Campo

Oviedo/ Uviéu —

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Desde hace cinco años, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) apoya a los ganaderos que mantienen sus rebaños en los puertos de montaña del Parque Nacional de los Picos de Europa de la vertiente de Cantabria y Asturias llevando pienso a los perros mastines.

Para garantizar que el alimento llegue a zonas que, en muchas ocasiones, son inaccesibles por la orografía la entidad conservacionista recurre a un helicóptero.

El mantenimiento de los perros pastores

El helitransporte anual es de alrededor de 3,5 toneladas de pienso y está destinado a los mastines que acompañan y protegen a los rebaños de ganaderos vinculados a la marca Pro-Biodiversidad que producen el ‘lechazo Pro-Biodiversidad’ que se vende en Alimerka y en supermercados Lupa.

La Fundación Quebrantahuesos ha puesto en marcha esta iniciativa con el objetivo de facilitar el trabajo de los ganaderos durante la estancia de los animales en los puertos y con la que contribuye al adecuado mantenimiento de los perros pastores.

El bienestar de los animales

La entidad conservacionista ha resaltado la importancia del trabajo que realizan los perros mastines en la protección de los rebaños en territorios donde la actividad ganadera convive con grandes carnívoros.

“La propia marca Pro-Biodiversidad establece entre sus principios la protección del ganado y de los perros de trabajo, considerando que su bienestar debe garantizarse al mismo nivel que el de los animales que protegen”, asegura en un comunicado difundido este miércoles.

La ganadería extensiva

La conservación de la biodiversidad en los ecosistemas de montaña está además estrechamente ligada al mantenimiento de las actividades tradicionales que se desarrollan en ellos.

En los Picos de Europa, la ganadería extensiva forma parte de este equilibrio y desempeña un importante papel tanto desde el punto de vista ambiental como socioeconómico. Asimismo, según explican desde la Fundación, la ganadería de montaña está estrechamente vinculada con la conservación del quebrantahuesos, que gracias a proyectos como el LIFE Pro Quebrantahuesos hacen posible la recuperación de una especie que se extinguió en este territorio a medidos del siglo XX.

La coexistencia

La presencia de perros mastines favorece la coexistencia entre la actividad ganadera y los grandes carnívoros y contribuye a la continuidad del pastoreo extensivo en las zonas de montaña.

Esta actividad ganadera genera importantes servicios para los ecosistemas, según reconoce la Fundación Quebrantahuesos.

“La presencia de ganadería extensiva y el aprovechamiento de determinados subproductos ganaderos contribuyen a proporcionar recursos tróficos para especies como el buitre leonado, el alimoche y el propio quebrantahuesos”, sostienen.

La marca Pro-Biodiversidad

Los lechazos Pro-Biodiversidad proceden de rebaños de ovino extensivo que pastorean en espacios de la Red Natura 2000 de la Cordillera Cantábrica.

Actualmente hay 22 ganaderías adheridas y otras cuatro han solicitado su entrada para 2027.

Reducir intermediarios

Estas ganaderías mantienen sus rebaños en pastizales de alto valor natural y asumen compromisos relacionados con la calidad de la producción, el bienestar animal y la protección de la biodiversidad.

La iniciativa apuesta también por los circuitos cortos de comercialización, reduciendo intermediarios y favoreciendo que los productores reciban un precio más justo por su trabajo. De esta forma, conservación de la biodiversidad y desarrollo rural se integran en un mismo modelo.

Relevo generacional

La marca comenzó la comercialización de lechazos con dos ganaderos en 2018 y alcanzó los 23 ganaderos asociados en 2026 con una media de edad muy baja, puesto que muchos son el relevo generacional de padres y abuelos o nuevas incorporaciones.

Las dificultades de la orografía

La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos cubre así los problemas a los que se enfrentan los ganaderos por las dificultades orográficas que hacen que el abastecimiento del pienso para los perros de guarda sea muy costoso y se tenga que invertir una gran cantidad de esfuerzo físico y tiempo para poder garantizar una cantidad de alimento correcto.

“En muchas ocasiones la única vía para este abastecimiento pasa por el porteo a la espalda por parte del ganadero de grandes cantidades de pienso, que será mayor cuanto mayor sea el número de perros de guarda, y este considerable esfuerzo físico -afirman- debido a lo escarpado del terreno también influye en la cantidad de perros destinados a la guarda y muchas veces -señalan- es un factor condicionante para no tener los perros necesarios para la guarda de manera adecuada”.