Rodrigo Cuevas: “La belleza te puede llevar por caminos oscuros”
Rodrigo Cuevas completa su trilogía musical sobre el “placer” y, después de traducir en música el cortejo y la romería, entrega un 'Manual de belleza' con la ayuda de figuras como La Mala Rodríguez, Ana Belén o Massiel (en su vuelta a los estudios 20 años después) para reflejar muchas facetas de esta “cualidad”.
“Para mí la belleza es estar tranquilo, levantarme por la mañana y escuchar los pájaros, coger los huevos de las gallinas, tomarme un café, darle un beso a mi novio, sentirme querido y querer a alguien...”, enumera este “agitador folclórico” en una charla con EFE, antes de reconocer que “la belleza no tiene por qué ser buena y que te puede llevar por caminos oscuros”.
Colaboración de La Mala Rodríguez
En el segundo corte del álbum, titulado 'BLZA' y en el que cuenta con La Mala Rodríguez (“Suyo fue el primer disco de rap que escuché nunca y me enseñó muchas a la hora de escribir y de rimar”, dice), esa cualidad habla “en primera persona” y muestra cómo es vivir a su dictado.
“La belleza puede ser tu obsesión, tu desventaja y hacer que un día te creas la más guapa del mundo y luego por un comentario hundirte en un segundo”, destaca en un mundo en el que cada vez está más sobrevalorada por las redes sociales, los filtros digitales e incluso “la pérdida del tabú de las operaciones estéticas”.
El rap
Cuevas (Oviedo, 1985) lo vincula con “la veneración al dinero” en que se ha sumido la sociedad a consecuencia de la asunción de valores americanos. “Tener dinero es lo que te da valor independientemente de que seas un borrego, un cacique, un estúpido o un maleducado”, lamenta sobre algo que ha sucedido incluso en el rap.
“El rap español de origen era muy de clase, muy de calle, defendiendo valores de justicia y de izquierda, pero se ha apropiado ahora de ese rollo de cadenas de los raperos estadounidenses que a mí me parecía como ridículo”, comenta tras incursionar en este estilo con el álbum, en general más hedonista y entregado a una belleza serena o festiva.
“Massiel debería ser referencia del pop”
Para darle forma repite colaboración como coproductor con Eduardo Cabra, exmiembro de Calle 13, con el que trabajó en 'Manual de romería' (2023) por ser de fuera y poder así aumentar “la tensión con la música tradicional”. Ahora que el puertorriqueño “ha ido a Asturias más veces que mucha gente”, los motivos de repetir son otros.
“Aquí trabajamos trabajamos desde un punto más libre en cuanto a géneros y estilos, sin centrarme tanto en lo tradicional”, afirma sobre un álbum en el que hay incursiones en el postpunk ochentero junto a Grande Amore o en el bolero. “Y ahora igual ya solo voy a hacer boleros”, comenta tras lo contento que ha quedado de 'Xardineru'.
Zahara y Ana Belén
Precisamente por “contar con el beneplácito de gente que viene de esos (otros) estilos”, este es el álbum más colaborativo de su carrera, con apariciones como las de Zahara como programadora en 'Asturcón', Ana Belén en el pasodoble 'Sácame a bailar' o Massiel en 'Un mundo feliz', que abre el álbum y es lo primero que graba la ganadora de Eurovisión en dos décadas.
“Pensé que eso iba a causar mucha más expectación. Somos un poco desagradecidos con nuestras figuras, porque debería ser una de las referencias del pop, igual que dalida en Francia”, lamenta sobre la repercusión mediática de esta colaboración, en la que describe un mundo idílico en el que “los ricos no van al espacio y todo el mundo es maricón”.
El 'instagramer' ovetense Celimonde
Cuevas colabora también con Tarta Relena en 'El pañuelín', con Carlos Fernández y PAN.SEN.FRON. en el corte final, 'La fiesta', que muestra lo unidos que están en realidad el folk del norte y el del sur, concretamente con los verdiales malagueños, pero, si hay una aparición que sorprende, es la de la “instagramer” ovetense Celimonde, “la policía de la moda” con sus comentarios mordaces.
“Ya se sabe que yo hago mucho lobby asturiano y me río mucho con sus vídeos, que me parecen muy inteligentes; aquí quería tomarme con humor ese horterismo costeño que nos invade y en el que todos podemos caer de vez en cuando”, cuenta sobre 'La playa', el último corte que sumó al disco, lleno de una belleza crepuscular, gente que “terracotea” y cierto poso de italodisco.
El 24 y 25 de abril inicia en el Pabellón de la Magdalena de Avilés (Asturias) su gira, concebida como “un cabaré asturiano” para el que ha recogido y desbrozado “cuatro toneladas de panoyes”, esto es, las mazorcas “que cuelgan en los corredores de los hórreos y de las casas” y que ahora viajarán a puntos como A Coruña (30 de abril), Barcelona (9 de mayo) o Madrid (24 de junio) .
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