eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Gabriela Wiener

Gabriela Wiener es escritora, poeta y periodista. Ha publicado los libros Sexografías, Nueve Lunas, Llamada perdida, Dicen de mí  y el libro de poemas Ejercicios para el endurecimiento del espíritu. Sus textos han aparecido en antologías nacionales e internacionales y han sido traducidos al inglés, portugués, francés e italiano. Sus primeras crónicas se publicaron en la revista Etiqueta Negra. Fue redactora jefe de la revista Marie Claire en España. Escribe para La República, El Salto, El País y el New York Times en español, entre otros.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 1268

La poesía si no es sangre es desperdicio

Hace mucho tiempo, en el campus de una universidad privada, pontificia y católica del Perú, que cada mes acuchillaba las billeteras de nuestras familias de clase media de los barrios de Magdalena y Jesús María, conocí a Vicki leyendo poemas en recitales preparados para que se lucieran nuestros amigos poetas, no nosotras. Mientras ellos hacían parte de generaciones poéticas que solo integraban ellos, movimientos que cambiarían la historia de la literatura, y construían mitología hasta de la manera en que meaban contra una pared de una calle de París, sus contemporáneas poetas cuando no eran sus musas, sus novias o sus putitas, eran acusadas de hacer malapoesía de sus coños y menstruaciones. Así quién querría seguir.

Muchas se perdieron por el camino, pero Victoria Guerrero no, siguió, y su trabajo literario, y también el extraliterario, se convirtieron en una poética de la resistencia en sí misma. En los 25 años que lleva escribiendo una obra que ya ha cambiado de forma muchas veces, pero que jamás ha dejado de denunciar al poder, la poeta se ha unido a esa tradición de grandes maestras peruanas de la poesía como Blanca Varela o Carmen Ollé, que han tenido una manera casi secreta de existir. Gracias a que el mundo está cambiando y a que ser mujer, poeta y peruana, ya no es, como antes, necesariamente sinónimo de olvido, la obra de Guerrero puede leerse ahora también en España, gracias a la colección de literatura peruana de la editorial madrileña Esto no es Berlín que publica uno de los mejores poemarios de Guerrero, curiosamente titulado 'Berlín'.

Seguir leyendo »

Yo he venido y tengo esto en la cabeza

Que yo recuerde solo he dado votos útiles en mi vida. No he votado a favor de nadie, siempre he votado en contra del mal, porque el bien en política casi no existe. El sistema democrático está hecho para que eso ocurra, así de fraudulenta es esta cosa representativa. Vivimos "eligiendo entre el cáncer y el sida", como se dice en mi pobre país, en cada nueva elección; aquello del mal menor, sí, un voto defensivo. Un mero trámite para apartar un poco el horror, para aplazarlo. Por eso voté, por ejemplo, para que no vuelva la mafia de la familia Fujimori al poder. Y no volvieron. Y votaré aquí para que no gane el trifachito. Porque sé diferenciar categorías de villanos y sé que hay algunos que joden y otros que indefectiblemente matan. Y no quiero que entren los últimos. Por eso mi voto va a ser más que útil, va a ser antifascista.

Sé por experiencia que un Estado puede ser desmantelado en poco tiempo. Lo sé porque nací en un país que en poco tiempo se convirtió en un paraíso liberal, donde solo funciona lo que se privatiza y se paga. Lo demás, la salud, la educación pública, son para los pobres. Donde manda la moral de la Iglesia y hasta ahora no hay aborto, ni ley de identidad de género, ni matrimonio igualitario, donde las personas LGTBQI+ no son familia ante la ley.

Seguir leyendo »

El llulla presidente

Mi padre solía contar que, cuando publicó su libro sobre Alan García, yo me eché a llorar porque tenía miedo de que lo mandaran a la cárcel por ello. El título del libro era El llulla presidente. 'Llulla' en quechua quiere decir mentiroso. Quizá porque la trayectoria del dos veces expresidente constitucional del Perú estuvo siempre rodeada de falsedades, denuncias por corrupción, hechos delictivos y violaciones de los derechos humanos, esta mañana cuando nos enteramos de que iba a ser detenido por su implicación en el caso de Odebrecht, muy poca gente lo creyó. Alan había burlado a la justicia demasiadas veces como para confiarnos. Pero cuando solo una hora después empezaron a correr las noticias de su suicidio, la desconfianza fue aún mayor. Es terrible pero la convicción de que Alan era capaz hasta de hacerse el muerto para eludir la cárcel embargó a muchos. ¿Alan entrando y encerrándose en su habitación, mientras el fiscal espera al pie de la escalera, y disparándose a continuación en la cabeza? No, solo podía ser una mentira, una treta del llulla presidente al verse acorralado con más pruebas, un nuevo montaje en el que distraernos mientras él ya estaba en la frontera.

Y sí, eso era, pero en un sentido más escalofriante. Muchos han entendido el suicidio de García como una nueva y exitosa escabullida. La fuga premeditada hacia la muerte para no enfrentar lo que tenía que asumir en vida. El atajo más corto para una efemérides mucho más amable que la que le hubiera tocado si acudía a declarar y se sometía al debido proceso. La última hazaña de un ego colosal, como solía definirse al de García.

Seguir leyendo »

España en rehabilitación

En la unidad de rehabilitación de un hospital público se puede ver de cerca a un país. Yo, por ejemplo, desde que me rompí el hombro, acudo cada semana a ese lugar para enderezarme. Somos muchos y diversos los que componemos este territorio para la recuperación y la enmienda. Eso sí, este es un país en el que la mayoría estamos rotos, por diversos motivos.

Estamos los que nos caímos y a los que los hicieron caer, pero todos tenemos en común que hemos olvidado cómo levantarnos. O, simplemente, no podemos hacerlo aún solos. O estamos cansados de depender siempre de los mismos.

Seguir leyendo »

Proyección hacia el mismo sexo

Siguiendo la doctrina gayfriendly de marear la perdiz del Papa Francisco, que ordena no botar a tu hijo de casa si es maricón pero llevarlo al psiquiatra apenas veas algo rarito, el Obispado de Alcalá ha hecho suya las teorías de un puñado de pseudociencias vomitadas por los charlatanes antigénero. Violando el artículo 70 de la ley contra la LGTBfobia de la Comunidad de Madrid, imparte, según este diario, terapias para gente que padece algo llamado PMS o AMS (proyección o atracción hacia el mismo sexo), el eufemismo que han encontrado para no llamar homosexualidad o lesbianismo a lo que es homosexualidad o lesbianismo.

En las decenas de cartas recibidas por este periódico, en las que hombres y mujeres aseguran haberse convertido en personas plenas gracias a los exorcismos homofóbicos de la Iglesia Católica, se afirma que podemos desarrollar en algún momento de nuestra vida una PMS, que es, según los involucrados, como decir alcoholismo o drogadición, un padecimiento, trastorno, mal, dolencia, una dependencia.

Seguir leyendo »

Grandeza española

Se puede tachar de muchas cosas el pedido que hizo el presidente de México, López Obrador, al rey y al gobierno de España, pero no de extemporáneo. Podrán tirar piedras los nacionalcatolicistas españoles contra el mensajero, pero no pueden seguir ignorando el mensaje. De hecho, aunque AMLO piense sacar tajada de su "desafío" a España, su papel ha sido de mero vehículo y altavoz de un reclamo que los pueblos originarios llevan años articulando. Y el fondo de éste no es más que hablar de la responsabilidad histórica del Estado español por la invasión de sus territorios, el saqueo de sus recursos y el genocidio indígena, aunque haya pasado 500 años, sí, y promover una cultura anticolonial de la reconciliación y una justicia restaurativa, que traiga reparación para todxs.

Nunca es tarde para hacer el saludable gesto de pedir perdón a estas comunidades despojadas por la violencia colonial, pero no, España no lo ha visto así y, como si se tratara de una declaración de guerra llegada de México, ha "rechazado con firmeza" este pedido de reconocimiento por los abusos cometidos. Se ha indignado tanto el gobierno de España como los escritores rancios, los provocadores cínicos liberales y los fachas que no quieren desenterrar a Franco, sorprendidos de que haya gente del sur global pidiendo cuentas por un suceso ocurrido, según ellos, en un pasado remotísimo y ya olvidado.

Seguir leyendo »

Otra justicia

Estábamos alrededor de una sencilla mesa con comida, cuando Silvia Federici dijo: ¿Pero qué se pide aquí? Aquí no en el bar, aquí en España. ¿Qué está pidiendo el movimiento feminista en España?, nos increpó la autora de Calibán y la bruja. Algunas de las que estábamos comenzamos a contestar que pedía justicia, una que no fuera patriarcal, que escuchara y fuera empática con las víctimas. ¿Cárceles, penas, sentencias?, repreguntó visiblemente incómoda Silvia Federici. Nosotras la miramos, nos miramos y bueno, un poco sí va de esto la cosa, asentimos, aunque no solo de eso. Federici vive en Estados Unidos, donde hay pena de muerte, y una de sus causas colectivas es luchar contras las prisiones y reivindicar una justicia no punitiva desde el feminismo.

Tratamos de balbucear que hasta hace pocos años en España no se reconocía la violencia de género como un tipo de violencia específica. Y nada nos garantiza que no volvamos atrás. Hay un partido que quiere llegar al poder con un programa que pretende negarla otra vez. Que parte del trabajo del feminismo aquí es convencer a la sociedad de que la violencia machista es sistémica y que no puede permanecer más tiempo impune. No es muy distinta de la manera en que el feminismo de Ni una menos, en América Latina, ha enfocado el problema. Que es el Estado, al no poder brindar protección, al que reclamamos para los agresores escarmientos proporcionales a sus daños.

Seguir leyendo »

Hay que ser muy racista

Hay cientos de cosas que antes no se llamaban racistas, que solían llamarse de otras muchas maneras. No era racismo burlarse de un afrodescendiente, era humor. No era racismo no dejar entrar a una gitana a la fiesta, era aforo lleno. No era racismo llamarnos panchitos, era cariño. No era racismo, eran las reglas del club. La racialización sigue plenamente en marcha pero al menos ya nos atrevemos a nombrarla.

Hoy culpar de los robos de tu barrio a todos los niños árabes de un centro de acogida es racista con todas sus letras. Tomar la justicia por mano y organizarse con otros adultos españoles para atacar a menores de edad que están siendo protegidos porque llegaron a España sin sus padres, es racista. Volver con el doble de gente para lanzarles piedras, es racista. Declarar en los medios que lo hicieron entre otras cosas porque "nos insultaron en su idioma, en árabe", es racista. Dar espacio a los agresores en el programa de Ana Rosa para que se llenen la boca asegurando que no se trata de un ataque racista, es racista. Entrar con un machete a otro centro de chicos tutelados para sembrar el odio y el miedo, solo puede ser racista. Que haya habido hasta tres ataques de este tipo en Cataluña en una semana, no son casos aislados, es racismo coordinado y sistémico. Y no puede quedar impune.

Seguir leyendo »

Una y una y una

Me temo que acabo de escribir otro artículo feminista

Seguir leyendo »

Quinceañeras

La semana pasada pasaron algunas cosas, por ejemplo estuve comiendo en el puesto de comida de mi amiga K. Primero me habló, mientras me ponía una tierna y tibia empanada de carne, de ese chico del que estaba enamorada. Un tipo que en meses no se había dado cuenta de que ella era una mujer trans y que al descubrirlo había comenzado a comportarse raro, por ejemplo ahora solo se veían en su casa, ya no salían más, ni quería verla con sus amigos. De repente se ensombreció y cambió de tema. Me enseñó entonces el grafiti que le había dibujado un artista en una de las paredes de su puesto, en el que además de un montón de referencias folklóricas de su país había dibujado, a pedido de ella, a sus dos abuelos en medio de todo, a partir de una fotografía en la que los dos viejitos posaban al lado del mar, donde K había chapoteado en su niñez y había soñado con ser una sirena. Sonrió mirándolos.

También la semana pasada, una de las escritoras y activistas trans más lúcidas del movimiento feminista de este país, Alana Portero, había hablado de su abuela en Twitter, que "nunca supo que aquel preadolescente demasiado sensible y un poco raro que la buscaba tanto, era su nieta". Después del Eventazo, en el que Alana participó como una de las voceras del bloque de lesbianas del 8M, le llovieron los palos de siempre. En un mensaje le dijeron que debería haber un día de las mujeres trans separado del 8M, y mejor si coincidía con el aniversario de alguna muerta, "ya que siempre están diciendo que a las mujeres trans las matan y seguro tienen para  elegir". Salvajadas de todos los días. Hubo también quien dijo que en el bloque bollero dejaban subir hombres. Alana tuvo que irse pronto del Eventazo porque tenía que cuidar a sus padres que están muy enfermos. Son dependientes y los cuida día y noche.

Seguir leyendo »