eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

María Vacas Sentís

Periodista

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 12

Magna Grecia

Libertad, democracia, soberanía. Todas esas bellas palabras que adornan los discursos vacíos de los neoliberales -disfrazados o no de socialdemócratas-, recobran todo su espléndido sentido ahora mismo, cuando ya se han abierto las urnas en Grecia, y yo escribo nerviosa –¿por qué no reconocerlo?- estas líneas. El pueblo hablará para disgusto de muchos que se autodefinen bastardamente como demócratas, y lo hará para escoger entre el chantaje avasallador de la Troika y los acuerdos basados en la dignidad y el respeto entre iguales. Con su voto elegirá también entre vivir como esclavo del miedo o renacer en la esperanza; entre una Europa dictadura cruel de tecnócratas, o una hermandad de pueblos libres y solidarios.

La batalla que se libra en Grecia excede sus fronteras. Repercute en una España que lucha por liberarse de la asfixiante austeridad de los ajustes para los pobres. Si triunfa el no, si Syriza consigue renegociar la deuda y mejorar las condiciones de vida de su gente, Podemos multiplicaría sus posibilidades electorales. Y eso lo saben bien aquellos que con menosprecio niegan al pueblo su derecho a hablar cuando le corresponde; aquellos indignos que en su día reformaron a toda prisa la constitución priorizando el pago de la deuda a los derechos sociales, eligiendo ser vasallos de reyes en lugar de ciudadanos libres.

Seguir leyendo »

Había una vez

Había una vez un país que se negaba a salir de la Edad Media, un país anómalo situado más allá de la razón, en el que mitos y leyendas dominaban los espacios públicos, elevándose cual espíritus incorpóreos por encima de púlpitos, iglesias y catecismos. Había un país donde los curas gobernaban extramuros –y casi todo el mundo se lo permitía por acción u omisión-, imponiendo su concepción de la vida, enseñoreándose de la moral y las costumbres de sus habitantes, bien fueran creyentes o ateos, religiosos o agnósticos.

En ese país, aconfesional según su Carta Magna, colegios financiados con dinero de todos adoctrinaban en el culto a una única religión; y pese a que la Iglesia estaba exenta de abonar IBI a cuenta de sus innumerables propiedades, millones de euros del presupuesto público iban a parar a su sostenimiento económico.

Seguir leyendo »

Peligroso TTIP (y 2)

La clave estriba en la soberanía. Nos jugamos la libertad de decidir. Con el TTIP que negocian secretamente la UE y EE.UU se profundiza el camino de renuncia democrática que emprendimos al ajustarnos el corsé de la Europa del capital. Con el TTIP se reduce aún más el espacio político en beneficio de organismos no elegidos, pero que representan intereses concretos: los de las elites.

En la cumbre de movimientos sociales de Bruselas se leyó un emotivo mensaje de Alexis Tsipras, el presidente de la heroica Grecia, que lucha contra el terrorífico chantaje al que está siendo sometida por el FMI y la Comisión Europea. Al gobierno griego se le exigen más recortes, se le reclama que legisle contra su propio pueblo, que incumpla el programa por el que fue elegido. Y ello pese a que el propio FMI ha reconocido que las medidas de austeridad agravaron la recesión. Pretenden aplastar la soberanía del pueblo griego y de paso desincentivar gobiernos emancipadores en otros países como España. En los años noventa fueron los países latinoamericanos, como Argentina, quienes padecieron el infierno neoliberal, en forma de privatizaciones, recortes, despidos y miseria. ¿A quiénes benefician entonces las recetas de sangre impuestas por estos organismos internacionales? Es evidente que a los pueblos no. ¿Les creeremos ahora cuando dicen que el TTIP creará empleo y riqueza?

Seguir leyendo »

Peligroso TTIP (1)

No recuerdo si fue el Che Guevara quien dijo: “O se está a favor de las corporaciones o de la Humanidad”. También Allende supo ver esta gran disyuntiva de nuestro tiempo. Y ahora, cuando el juego se llama cerrar pactos postelectorales, para mí el verdadero cordón sanitario es el que divide aquellas formaciones políticas que apoyan el TTIP de las que no lo apoyan; aquellas que son multi-nacionalistas (parafraseando al compañero Pedro Arcila), de aquellas que defienden, de verdad, lo público. Lamentablemente, la ciudadanía que solo se informa a través de la prensa de papel y de la televisión es probable que nunca haya oído hablar del TTIP. Y de eso se trata: de ocultar el contenido del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones que negocian UE y EE.UU, y que literalmente coloca a los estados a los pies de las transnacionales, creando un gran mercado desregulado y privatizado de consumidores-trabajadores a destajo.

El TTIP es peligroso para el bienestar social de las mayorías, promueve la privatización de nuestros ya mermados servicios públicos, e hipoteca el futuro de nuestros hijos a cambio de promesas de empleo y riqueza que a posteriori, como bien han revelado precedentes tratados comerciales a gran escala establecidos en el mundo, se han tornado gigantescas falsedades. Véase las nefastas consecuencias del TLC entre México y EE.UU, por ejemplo, en forma de empobrecimiento y destrucción de la producción local.

Seguir leyendo »

Hemos ganado

Escribo estas palabras justo después del último mitin electoral. Se acaba de cerrar el telón de la campaña y se abre el tiempo de los sueños, de las certezas. Cuando se publique este artículo circularán ya los primeros análisis poselectorales de urgencia. En este momento nadie sabe qué sucederá el 24-M. Yo me siento como en la víspera del día de Reyes. Como esa niña ilusionada que pone los zapatos bien colocaditos antes de irse a la cama, sabiendo que pase lo que pase recibirá algún regalo a la mañana siguiente.

Porque ya hemos ganado. Porque por fin se ha roto el maleficio de la tristeza, de la resignación. Nuestro regalo es la esperanza de la gente, más allá de los resultados, más allá de porcentajes o del número de votos o representantes. Que la gente crea que el cambio es posible, el cambio real y no el recambio. Que la gente se indigne y deje de tolerar la injusticia. Porque solo es cuestión de tiempo y ya estamos en el camino. Porque sin optimismo nada se puede construir. Por eso lo primero que nos roban los de arriba es la alegría, como decía hace pocos días Manuela Carmena en Madrid.

Seguir leyendo »

A las mujeres

De cuando en cuando una crisis creativa me aleja del folio en blanco. La última vez pedí ideas y muchísimas personas me aportaron un generoso caudal de temas donde recolocar nuevas palabras. Una compañera de Podemos, Marta Jiménez, me sugirió que escribiera una carta a las mujeres, a aquellas que aún no han decidido su voto, animándolas a apoyar el cambio que representa Podemos. A ellas me dirijo:

“No es fácil vivir dignamente en nuestro país y siendo mujer es aún más complicado. No es fácil cuando los gobiernos del Estado y de Canarias, esos ‘defensores de la familia’, recortan ayudas, derechos y servicios sociales, favoreciendo al mismo tiempo el despido barato y el empleo precario, abusivo y mal pagado. No es sencillo mantener a tus hijos cuando no tienes empleo, cuando dependes de la pensión mínima de tus padres, a quienes cuidas sin ninguna ayuda institucional. No es fácil cuando no dispones de recursos para pagar una guardería y dejas a tu madre ya mayor a cargo de tu niño. Es desalentador que con un expediente académico impecable emigres para poder trabajar, o que dejes la carrera por no poder abonar la matrícula. Es inhumano que te corten la luz o el agua, tener que pedir para comer. Que te desahucien de tu casa porque quien debiera ampararte no solo no pone coto a los bancos, sino que encima envía a la policía para ayudar en tu desalojo.

Seguir leyendo »

Naufragio

Se nos están muriendo a las orillas de la vida miles de hijos de África. Niños, bebés, mujeres, hombres, aquellos que tienen la valentía de arrojarse al mar como único destino, de luchar por la supervivencia suya y de sus familias, esperando alcanzar un sueño, pero solo hallando los brazos pérfidos y estériles de la madrastra Europa, de la negrera Europa. Niños que servirán de alimento a los atónitos peces mediterráneos, niños que se hundirán en el mar, en el silencio oscuro del mundo; vidas como astillas rotas, lápidas sin nombre al sol de los cementerios, sin flor, sin llanto, ni homenajes.

Naufragan sus barquillas inermes colmatadas de antigua esperanza, y con cada una de sus muertes se hunde y naufraga también la carcelera Europa, la criminal Europa, la usurera Europa. Naufraga cuando pierde todo sentido de humanidad, cuando abandona a millones de personas a su suerte. Naufraga Europa cuando desgarra carne humana con garfios, con alambradas fronterizas, con púas de espinos, cuando deja brotar la sangre de los empobrecidos mientras adorna inmisericorde sus vírgenes y sus iglesias, y desfila ciega en procesión o se adormece egoísta y vacía ante la tele.

Seguir leyendo »

La pirámide

Seguro que han escuchado alguna vez esta frase: “La mejor política social es el crecimiento económico”, o su variante: “La mejor política social es el empleo”. Hace poco la dijo el candidato de CC, Fernando Clavijo, en una de sus “escasas” apariciones en prensa. Pero esta construcción sintáctica es todo un mantra del PP, coreado profusamente por Cospedal o Esperanza Aguirre. Y más allá de la reveladora sintonía entre CC y PP, que nos anticipa un peligrosísimo -y aún evitable- affaire poselectoral, la frasecita no es inocente, ya que constituye uno de los axiomas neoliberales más extendidos, una falsedad ideológica disfrazada de sentido común.

La realidad es que el crecimiento económico solo revierte en bienestar de las mayorías sociales si se redistribuye la riqueza mediante una justa progresividad fiscal (cuando paga más quien más tiene), y se favorecen los incrementos salariales y el poder adquisitivo de la población. No es éste el caso de España, donde ha crecido porcentualmente el esfuerzo fiscal de los trabajadores frente al de las empresas, caído los salarios en relación a la media de la eurozona (un 27% por debajo), y aumentado la desigualdad, noqueando de paso el consumo.

Seguir leyendo »

Solo fines de semana

La consejera Inés Rojas se sintió tranquila –eso al menos cuenta la prensa-, cuando supo in situ que la sufrida madre Leonor Pérez ¡solo! cargaba sobre sus hombros hasta un tercer piso a su hijo de cuarenta años, los fines de semana. El resto de los días Manolo, aquejado de parálisis cerebral y distrofia muscular, duerme en una residencia de Telde, y no en la casa familiar de Lomo del Chinche, para disgusto y preocupación de Leonor Pérez quien querría tener a su “niño” con ella y así cuidarlo y velar su sueño. Con una casa adaptada, su hijo podría pasar las mañanas en un centro de día, pero las tardes y noches permanecería junto a su madre, en su hogar. Leonor apenas duerme. Teme que un día Manolo pueda morirse en el centro, sin ella.

La consejera de Vivienda visitó a esta sufrida madre el martes de la semana pasada; casualmente cuando este caso saltó al debate público. Inés Rojas se hizo un amplio book para la prensa, se enteró de algunas cosas que no sabía –eso es lo que tiene el acercarse de vez en cuando a la gente-, y se puso un poquitín en el lugar de Leonor Pérez, recorriendo escalón a escalón –pero sin un hombretón de setenta kilos sobre los hombros- los tres pisos que esta anciana ¡solo! los fines de semana, fiestas de guardar y vacaciones, se ve obligada a subir y bajar cargando a su hijo.  

Seguir leyendo »

Complicidades

Están los que matan cuando ella decide poner fin a su tortura, a su presidio; están los terroristas del cuerpo y del alma, están los psicópatas expertos en la anulación y el control psicológicos; y están quienes justifican y consienten la violencia contra la mujer. Y lo cierto es que hay muchas maneras de consentir; posiblemente tantas como mujeres asesinadas al año por sus parejas o ex parejas, más de cincuenta el año pasado, 700 en los últimos diez.

En un excelente artículo titulado ‘La violencia no tiene género, el género sí tiene violencia’ se habla de los igualadores, de aquellos que ante una situación espeluznante de crímenes de mujeres, 600.000 casos de maltratos al año, dicen que “todas las violencias son malas”, o bien aquellos que esgrimen la leyenda urbana de las denuncias falsas, pese a que el Consejo General del Poder Judicial y la Fiscalía del Estado reiteren cada nueva memoria anual que solo suponen un exiguo 0,009% de las cifras totales, omitiendo, eso sí, el dato de que el 80% de las mujeres maltratadas no llega nunca a denunciar por miedo, vergüenza, falta de apoyo.

Seguir leyendo »