La Justicia ratifica el año y medio de prisión por pedir favores sexuales a menores en Canarias a cambio de regalos
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ratificado la sentencia de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife que condenó a un año y seis meses de prisión a un hombre acusado de reclamar favores sexuales a cambio de regalos a menores migrantes que residían en un centro de protección de menores de la isla.
El escrito de acusación, recogido por Europa Press, señaló que el hombre pedía favores sexuales a cambio de comprarle a las víctimas teléfonos móviles, ropa, zapatillas deportivas, invitarles a comer o darles dinero.
Los hechos fueron denunciados ante la Policía Nacional por uno de los trabajadores del centro de menores. El denunciante observó cómo por las tardes y de forma regular, el acusado paraba su coche en los alrededores de las instalaciones hasta que algunos menores se subían al vehículo. El coche no regresaba hasta horas después.
De hecho, uno de los menores llegó a comunicar a los educadores del centro que una persona mayor de edad -les facilitó su número de móvil- había ido con él en su coche algunas veces de paseo y le había solicitado prácticas sexuales. El joven declaró que le había dicho que “se acostara con él y pedirle que le enseñara el pene, acariciándole el muslo cuando regresaban al centro de acogida”, señala la Fiscalía.
El menor se negó, pero aseguró que el hombre le había comprado una chaqueta y un pantalón además de manifestarle que no era homosexual.
Al día siguiente, recibió varias llamadas perdidas y el envío de fotos de ropa y zapatillas deportivas hasta que, “ante tal insistencia”, destaca la Fiscalía, el menor lo bloqueó y lo comunicó a sus educadores.
Ante esta situación, los responsables del centro procedieron a incautar los teléfonos de los jóvenes. Así se pudo comprobar que existía una conversación vía WhatsApp entre un menor en la que le recrimina que pese a haberle comprado el teléfono móvil “sólo le quiso para eso”.
Igualmente le envía emoticonos de corazones y frases como “tengo ganas de verte” por lo que el menor informó a sus educadores y manifestó sentirse “molesto y preocupado” porque el acusado le había dicho que le gustaba.
Tras un auto judicial, la Policía Nacional intervino los teléfonos del hombre y de los menores implicados y detectaron el borrado de datos en el terminal del acusado. Encontraron entre las carpetas borradas y contactos eliminados la línea telefónica que utiliza uno de los menores.
También había sido eliminada la línea de teléfono de otro de los menores. Tras examinar las ubicaciones borradas, todas están situadas cercanas al domicilio del acusado.
Asimismo, en la galería de imágenes se detectan seis fotografías de zapatillas deportivas en capturas.
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