La intrahistoria de un 'perdón': las horas críticas en el PSOE del Cantabria por la paralización del centro de menores migrantes de Cartes
El miércoles 4 de febrero hubo una petición de perdón. Y luego, otra. Ocurrieron casi simultáneamente, una por Facebook y otra inmediatamente después en una rueda de prensa que empezó con retraso. Dos disculpas alrededor del conflicto generado por la batalla política en torno al centro de menores inmigrantes que se ha abierto en Cartes.
Primero, la alcaldesa del pueblo, Lorena Cueto (PSOE), en su cuenta personal pidió “perdón por todo lo que está sucediendo en torno a un tema tan sensible” y minutos después Pedro Casares, como secretario general de los socialistas en Cantabria, criticó por primera vez la gestión de la alcaldesa.
Todo empezó el 27 de enero. Un día antes de que la alcaldesa dinamitara el conflicto Pedro Casares visitó Cartes en calidad de delegado del Gobierno y habló de cómo había descendido la inseguridad en el municipio.
Al día siguiente Lorena Cueto publicó en Facebook el mensaje alertando de la instalación del centro de menores extranjeros. “Solidaridad, toda. Castigos para Cartes, ninguno”, escribió. Coincidió con la rueda de prensa del Consejo de Ministros en la que el responsable de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, presentó un informe sobre la reubicación en la península de mil menores no acompañados que estaban en Canarias, Ceuta o Melilla gracias al reparto aprobado en un decreto ley.
“La convivencia se mantiene de manera totalmente normalizada”, dijo el ministro, que instó a PP y Vox que se replantearan su voto en contra. Las palabras de Torres llegaron, además, una semana después de que el Gobierno iniciara los trámites para la regularización extraordinaria de migrantes con la que Pedro Sánchez quiere defender el modelo migratorio español frente a la xenofobia que gana fuerza con la ola de ultraderecha mundial.
En paralelo, la polémica frase de la alcaldesa derivó en un escándalo con intensos cruces de declaraciones. La consejera de Inclusión Social del Gobierno de Cantabria, Begoña Gómez del Río, dijo que actuaba “por imposición legal” al hablar de acogida de menores. El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, después de responsabilizar al ejecutivo autonómico pidió al menos dos veces “bajar el tono” de la polémica entre las instituciones. Durante días, el PSOE de Cantabria -liderado por el propio delegado- evitó censurar la reacción de rechazo al centro de la alcaldesa.
Así fue hasta que cambió de actitud en la rueda de prensa que Casares dio el miércoles 4 de febrero. Una semana después de desatarse el conflicto.
24 horas antes, el martes 3, otra decisión de la alcaldesa añadió más leña a la hoguera de la polémica: envió una resolución municipal amenazando con precintar el centro y cortar el agua y a luz. Desde el Gobierno se convocó una rueda de prensa urgente para comunicarlo.
En esa comparecencia, la consejera de Inclusión Social (PP), Begoña Gómez, hizo público que había llamado al secretario de Estado de Juventud e Infancia para informarle de la situación. Como consecuencia saltaron las alarmas en el Gobierno de Madrid. Después de esa comunicación el secretario de Juventud e Infancia, Rubén Pérez, ha confirmado a eldiario.es que llamó al Delegado del Gobierno, Pedro Casares, para pedirle que rebajara la tensión, que hablara con la alcaldesa y que se solucionara la situación.
De hecho, fuentes del Ministerio advierten de que “identificar la llegada de menores a un ayuntamiento como un castigo o amenazar con cierres o cortes de agua es un lenguaje absolutamente intolerable para un servidor o servidora pública”.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, exigió públicamente a la alcaldesa de Cartes que rectificase “de inmediato”, que pidiese disculpas y que cumpliese la ley. “Identificar la llegada de niños y niñas a un pueblo como un ”castigo“ o amenazar con cierres o cortes de agua es absolutamente intolerable”, advirtió.
Después de esta reacción, esa noche, desde la Delegación de Gobierno se envió un comunicado de respuesta apelando a rebajar la tensión y acusando a la consejera cántabra de “ofrecer una versión parcial y falsa” sobre la reunión que habían mantenido en Delegación Gobierno, alcaldesa y Guardia Civil.
Pero, según fuentes consultadas por elDiario.es, tras el toque de atención desde Madrid Casares habló con la alcaldesa. Aunque desde la Delegación de Gobierno ni lo confirman ni lo desmienten.
Lo cierto es que al día siguiente Pedro Casares convoca una rueda de prensa, esta vez como secretario general del PSOE de Cantabria. Desde la sede del partido, y arropado por su equipo de asesores de la Delegación y la vicesecretaria Ainoa Quiñones, pidió perdón “en nombre de otros y de otras” sin aludir directamente a nadie.
Casares fue, en ese momento, quien informó a la prensa de la disculpa que la regidora de Cartes acababa de publicar en su Facebook unos minutos antes de empezar, con retraso, la comparecencia ante los medios. “Rectificar es de sabios”, argumentó. Respaldó a Lorena Cueto y descartó iniciar ningún procedimiento sancionador interno.
Fuentes de delegación de Gobierno afirman que tanto el comunicado que enviaron la noche antes para “rebajar tensión” como las declaraciones de Casares al día siguiente como secretario general del PSOE no estuvieron influidas por ninguna 'sugerencia' desde Madrid.
Por la tarde, se reunió la Comisión Ejecutiva del partido. El tema de la sesión fue la situación en Cartes. A diferencias de otras Ejecutivas en esta intervinieron cadi todos los miembros presentes y el tono de la mayoría de las intervenciones fue crítico con la regidora de Cartes y la templanza del partido. Algunas voces pidieron tomar medidas internas contra Lorena Cueto.
La dirección del partido difundió que en la reunión se ha defendido “que la única prioridad en estos momentos es el bienestar y la protección de todos los niños y niñas que han llegado a Cartes y a Cantabria”.
Es la primera ocasión en la que surgen críticas internas en la Ejecutiva desde que Casares fuera elegido en las primarias.