Félix Andrés, agricultor en San Andrés del Congosto: “El agua está a punto de saltar el puente. Hay zonas ya inundadas”
Félix Andrés, agricultor de San Andrés del Congosto, vive con el ojo puesto en la presa de Alcorlo ya que las abundantísimas lluvias que están cayendo en Guadalajara y la posibilidad de desembalses e inundaciones de las parcelas cercanas a los río Henares y Bornova hacen peligrar las cosechas de las zonas. También ayer, desde APAG (Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara), se vigilaba el azud de Humanes, en nivel rojo, y las tierras cercanas.
“Ahora mismo porque vengo de San Andrés y ya el agua está a punto de saltar el puente por encima. Hay zonas que estoy seguro que ya están inundadas”, afirma en declaraciones a Agroalimentaria. Tienen peligro cierto “las zonas más cercanas al rio Henares y Bonanova esas zonas se van a ver inundadas de agua ni no lo están ya”, apunta.
Lo que más riesgo corre es el maíz, que este año no se ha podido recoger debido a la climatología y sigue en las parcelas. “Es el cultivo prioritario que tenemos en la zona”, aunque también hay hortícolas como el apreciado espárrago verde de Guadalajara que también puede verse afectados, y el cereal plantado en la vega del Cañamares. “En el espárrago van a quedar muchas raíces desnudas, va a haber mucho arrastre de tierras y ya veremos la producción, creo que le va a afectar”.
Félix Andrés cree que “a estas alturas el maíz que ya está muy debilitado lógicamente el agua va a provocar que vaya al suelo y van a ser pérdidas totales al cien por cien en algunas zonas, en qué porcentaje de hectáreas va a depender del sistema que utilicen a la hora de soltar los pantanos”.
En estos momentos cree que “entre el 10 o el 15% de las hectáreas que hay sembrada ya se están viendo a afectadas por las inundaciones”, sobre todo porque continúa lloviendo y sin perspectivas de que pare. “Yo mismo acabo de tirar 50 litros por metro cuadrado de agua” de las parcelas y “si sigue lloviendo, y la previsión para hoy y mañana es cantidades de agua importantes, más la nieve que hay en la sierra norte, esto se pone problemático”, asegura.
Aunque el año pasado también las lluvias fueros abundantes y hubo preocupación, este invierno el problema es más acuciante. “El año pasado afortunadamente el maíz estaba cosechado ya, hubo daños materiales en las parcelas, en las infraestructuras de regadío, arrastre de tierras y demás, pero este año con el clima que hemos tenido no ha sido posible la recogida. Ahora, aparte del problema del agua que está cayendo, tenemos el aire que se está levantando y lógicamente los días que van a transcurrir hasta que podamos recoger este maíz, estamos a tres semanas de poder pisar en la tierra y no demasiado bien”.
Este regante que también es presidente de ATAMACO (Asociación de Trabajadores de Máquinas Cosechadoras) asistió ayer a la reunión que APAG mantuvo con la subdelegada del Gobierno, Susana Cabellos, para hacerle llegar la preocupación de los agricultores de Guadalajara ante la gestión de los desembalses. Considera que las garantías en este momento “no existen, nosotros somos lo suficientemente comprensible dado el caso que haya que soltar agua por riegos mayores, pero es verdad que no hay ninguna garantía de que eso no se vaya a producir, los daños dependerán en gran medida de cómo se produzcan esos desembalses”.
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