Los jóvenes desmitifican el vino: cero alcohol o con baja graduación, en lata o minibotella
Los consumidores más jóvenes están cambiando las tendencias en el mundo del vino, según se desprende de un estudio presentado por Barcelona Wine Week en el que se demuestra la alta valoración de los vinos españoles por parte de los consumidores y las nuevas tendencias entre los más jóvenes
El estudio ‘Observatorio del vino en España: Hábitos de consumo, percepción, tendencias y futuro del sector’ realizado por la publicación sectorial Alimarket para Barcelona Wine Week, el evento referente sobre vino español de calidad que tendrá lugar del 2 al 4 de febrero en Fira de Barcelona, detecta un creciente interés por vinos sin alcohol o con baja graduación entre la población que toma vino con edades comprendidas entre los 18 y 29 años. Un 15,3% de los jóvenes incluye estos vinos en su cesta de compra habitual, y un 30,5% los ha consumido o probado en los últimos 12 meses.
Este segmento de población valora la frescura, ligereza y conveniencia como principales atributos, buscando productos que se adapten a su estilo de vida, más informales y menos ritualizados. Así, los jóvenes redefinen la relación con el vino, priorizando opciones frescas, ligeras y accesibles, como los vinos rosados, espumosos y las bebidas vínicas informales. Además, muestran interés por formatos prácticos como latas o mini botellas.
Consumo en bares y restaurantes
El documento destaca que los españoles consumen vino mayoritariamente en comidas encuentros familiares o sociales fuera de casa, y la hostelería es su prescriptor natural. Por otro lado, el hogar continúa siendo el entorno en el que lo toman más de la mitad de los consumidores de vino, y lo compran sobre todo en los supermercados que concentran el 73% de las ventas, seguidos de los hipermercados, con un 55%. Otros canales como bodegas, tiendas especializadas, compra online o clubes de vino llegan a un 23%.
Denominaciones de origen
El estudio también destaca que la percepción de la calidad del vino español constituye uno de los grandes activos del sector. El 76% de los consumidores españoles considera que el vino de origen español es de buena o muy buena calidad. El informe apunta así la alta vinculación emocional con el producto y la importancia de proyectar la excelencia, tradición y diversidad del vino español, tanto en el mercado nacional como internacional.
Así, la Denominación de Origen desempeña un papel relevante en la decisión de compra. El 80% de los consumidores considera muy o bastante importante que un vino esté acogido a una DO concreta. Sin embargo, solo un 28% declara tener un conocimiento elevado sobre las diferentes denominaciones y menciones de excelencia.
Por ello, el estudio apunta a la relevancia de facilitar al máximo la información de cada producto. Y es que el 64% de los consumidores muestra preocupación por la claridad del etiquetado y por la variedad de la oferta, aspectos que influyen de manera directa en el proceso de decisión. Según el análisis, cuando la información es clara y comprensible, el consumidor se siente más seguro en su elección. Elementos como un etiquetado claro, una presentación ordenada y un adecuado asesoramiento contribuyen a mejorar la experiencia de compra y a reforzar la confianza en el producto.
El estudio ‘Observatorio del vino en España: Hábitos de consumo, percepción, tendencias y futuro del sector’ de BWW se ha realizado con la empresa de investigación de mercados y estudios de opinión, IO Investigación, y se basa en 1.600 entrevistas. La totalidad de sus conclusiones se presentarán el próximo 4 de febrero durante la celebración de Barcelona Wine Week.
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