Xavier Amat, el rebaño y la universidad
La conversación con Xavier Amat comienza con las anotaciones que hizo su padre, José Amat Payá, 'el Guinya', hace casi treinta años. El 16 de mayo de 1998. 'Aviar el corral'. Y lo que para muchos sería una metáfora, en la vida de los Amat es literal. El geógrafo de la Universidad de Alicante proviene de una estirpe de pastores y tampoco en sentido poético. Sus abuelos pastorearon, su padre pastorea. Un hombre de academia que viene con la tierra pisada.
La fecha no fue casual. Esta conversación se produce el 16 de mayo de 2026, en Viso del Marqués, en la última jornada formativa de 'Trashumancias'. “Yo soy un tipo un poco raro, porque por una parte estoy vinculado a la universidad, pero por otra parte soy de familia de pastores. De hecho, mi padre es pastor y durante toda su vida ha llevado a rajatabla su vida de pastor escrita en sus diarios”, explica Xavier. Probablemente ese 'Aviar el corral' era el comienzo de casi todos los días recogidos en ese diario paterno.
En esos diarios quedaron registradas las jornadas de trabajo, los nacimientos de animales, las lluvias, los desplazamientos del ganado, las cosechas y las pequeñas incidencias cotidianas. Estos diarios “nos hablan de cómo era la vida de un pastor no trashumante, pero sí extensivo, de la provincia de Alicante”. Las páginas no contienen explicaciones. Registran actividades. La lluvia ocupa una línea. Los nacimientos ocupan una línea. Las cerezas ocupan una línea. El estiércol ocupa una línea. El cuaderno registra cada una de esas cosas con la misma economía de palabras.
Se trata del registro de una vida que Xavier conoce desde dentro. Xavier es capaz de construir el retrato de su gente desde una posición difícilmente accesible para un observador externo. “El retrato que cada pueblo hace de sí mismo no está construido con piedras, sino con palabras, dichas y recordadas: con opiniones, historias, relatos de testigos presenciales, leyendas, comentarios y rumores”, pero también con la mirada propia, construida desde el relato en primera persona.
En Terra de pastors. El paisatge habitat del Maigmó al Sit, publicado por la Universidad de Alicante, Xavier reúne conversaciones con pastores, fotografías históricas y materiales recogidos durante años en las sierras del Cid y el Maigmó. Conversaciones que permiten reconstruir la vida cotidiana de quienes trabajaron durante décadas en estas montañas. Pues, como escribió James Rebanks, “Los paisajes como el nuestro son la suma y la culminación de un millón de pequeños trabajos invisibles”.
Mucho de este mundo de su infancia, a pesar de su juventud, ha desaparecido ya. Y es precisamente ahora cuando empezamos a lamentarnos de haber perdido tantos saberes. Pero durante décadas el rodillo de lo urbano pasó por encima. “Tardé más de veinte años en decir que mis abuelos eran feriantes”, escribía Ana Iris Simón en Feria. “Y a mí, que no decía en el cole que me pasaba los veranos de feria en feria compartiendo cama en la caseta con mi abuela María Solo, no fueran a pensar mis compañeros que éramos gitanos o unos arrabaleros, me daba rabia que me dijeran bisutera aunque no quería ser otra cosa en este mundo más que eso”.
Con el tiempo, aquella incomodidad termina convirtiéndose en otra cosa. “Yo os tengo que reconocer que cuando en el colegio los profesores nos preguntaban: '¿Y a qué se dedica tu padre?', yo lo pasaba mal diciendo que mi padre era pastor”, explica Xavier Amat. “Era, de alguna manera, vivir en ese atraso que podía reflejar esta imagen”.
Hoy el padre de Xavier realiza entrevistas, colabora con investigadores audiovisuales y recibe reconocimientos públicos. Pero cuando él era niño, la profesión se asociaba al atraso frente a la industria del calzado que dominaba su entorno. Mientras los padres de muchos compañeros trabajaban en las fábricas y disponían de tiempo libre, el suyo seguía en el campo.
Ahora el mundo de los pastores, como el de tantos oficios casi perdidos, se ha convertido en objeto de interés para investigadores, documentalistas y periodistas. Algo que debe ir más allá de la curiosidad antropológica, porque “Más temprano que tarde, deberíamos intentar salvar el conocimiento ecológico tradicional que todavía conservamos, comprender cómo funcionaba aquel mundo autosuficiente y sostenible, estudiar los patrones de interacción con la naturaleza que aplicaron nuestros antepasados y aprender a integrarlos con todo lo que sabemos hoy”, explica Xavier.
Un trabajo que inició en Terra de pastors. Allí Xavier describe cómo la modernización agraria y el éxodo rural transformaron profundamente la ganadería y el pastoreo en las sierras del Cid y el Maigmó. También señala que a comienzos de la década de 2020 apenas quedaban ocho o diez pastores activos en Sax, Castalla, Tibi, Agost y Petrer.
“Desde la segunda mitad del siglo XX, la descomposición de los sistemas de vida tradicionales ha transformado profundamente el significado de la ganadería y el pastoreo en nuestras montañas. La modernización del campo y el éxodo rural han definido en términos de arcaísmo la forma de vida que llevaron nuestros padres, abuelos y bisabuelos en las sierras del Maigmó y del Cid, y nosotros hemos ido desconectando de la tierra y de las prácticas culturales que ayudaron a construir este paisaje rico, complejo y diverso”, escribe Xavier Amat en Terra de pastors.
Ese conocimiento profundo de la vida del pastor tradicional le confiere una mirada aguda sobre las transformaciones que está viviendo el paisaje. Xavier habla del abandono progresivo de los bancales, del deterioro de corrales, aljibes y construcciones ganaderas, de la desaparición de pastos que durante generaciones fueron aprovechados por los rebaños y de unas vías pecuarias que, en muchos casos, han quedado ocupadas, degradadas o simplemente olvidadas.
Xavier Amat describe cómo el antiguo modelo de explotación de la sierra ha ido cambiando en las últimas décadas. Aquel mundo es cada vez «menos agro y más forestal», una transformación visible en el abandono de bancales, la desaparición de pastos y el deterioro de infraestructuras ligadas a la vida ganadera. También en la pérdida de los caminos por los que durante generaciones circularon los rebaños.
Sin embargo, en los últimos años ha observado algunos movimientos en sentido contrario. El regreso puntual de rebaños trashumantes procedentes de la Serranía de Cuenca, la recuperación de antiguos recorridos ganaderos y un interés renovado por las vías pecuarias han vuelto a situar esos caminos en la conversación pública. “Volvimos a tener el paso por dentro de nuestros pueblos de un rebaño trashumante de la Serranía de Cuenca que, de alguna manera, nos hizo chocar con esa realidad que es la trashumancia”, recuerda.
Durante unos días, los animales volvieron a recorrer trazados que habían utilizado sus antecesores durante siglos. En algunos casos, esos mismos recorridos atraviesan hoy espacios completamente transformados. Xavier señala que parte de una antigua cañada quedó absorbida por el crecimiento urbano y que uno de esos pasos históricos discurre bajo lo que actualmente es el campus de la Universidad de Alicante. Conoce bien ese lugar. La antigua vereda pasa bajo el espacio donde hoy enseña e investiga. Evocando a James Rebanks, podría decirse que Xavier sigue caminando sobre las huellas de sus antepasados, aunque ya no viva la misma vida que ellos.
Xavier Amat es Geógrafo de la Universidad de Alicante, investigador y autor de Terra de pastors. El paisatge habitat del Maigmó al Sit. Participó el 16 de mayo en el programa formativo de Trashumancias 2.6, iniciativa impulsada por la Cátedra UCLM-Diputación de Cuenca de Oportunidades frente al Reto Demográfico y vinculada al proyecto Aula Albura, financiado por el Ministerio de Cultura, con la ponencia 'Trashumancia, pastoreo y vías pecuarias: una mirada desde la experiencia y la investigación'.
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