CSIF cree que Castilla-La Mancha “no está preparada” para pasar a la fase 1
El sindicato CSIF de Castilla-La Mancha cree que la región “no está preparada” para pasar a fase 1 el próximo 11 de mayo, al tiempo que ha pedido a la región elaborar un Plan de Seguridad y Contingencia, así como reactivar las comisiones y planes de catástrofes externas “para actuar de la forma más organizada, rápida y eficiente” para no aumentar contagios en posibles repuntes.
En su opinión, para pasar a fase 1 sería necesario actualizar las evaluaciones de riesgos laborales, realizar protocolos de trabajo, revisar las instalaciones y equipos de trabajo, establecer circuitos, formar a los trabajadores, instalar señalización de seguridad e implementar el resto de medidas de prevención y protección antes del regreso de la actividad asistencial.
Además, el sindicato sostiene que el Ejecutivo regional debe proceder a aumentar las plantillas de los servicios de prevención de riesgos laborales y medicina preventiva y contar con ellos en todas las acciones a realizar, “pues de lo contrario se seguirían cometiendo los mismos errores que han sucedido con anterioridad”.
A pesar de los informes de la Consejería de Sanidad sobre tasa de contagio, realización de test, dotación de EPIS y capacidad asistencial, CSIF considera que la región no está preparada para la fase 1. Mientras en otras comunidades ha descendido significativamente el número de contagios e incluso han reducido a cero la cifra de muertes, desde ayer se han registrado en la región 619 nuevos positivos y 61 fallecidos.
Castilla-La Mancha, aseguran, “ha sido y sigue siendo un punto negro”: 2.677 fallecidos, que colocan a la comunidad con la mayor tasa de mortalidad de todo el país, con 131,6 fallecidos por cada 100.000 habitantes.
Además, Ciudad Real es la provincia que registra la mayor tasa de mortalidad de toda España (204 fallecidos por cada 100.000 habitante), “un triste honor” en el que le acompaña Cuenca en segundo lugar con una tasa de 145,6 decesos por cada 100.000 habitantes; Albacete tiene una tasa de 121, Toledo de 97,5 y Guadalajara de 89,6.