Enrique Sánchez Lubián, periodista: “Vivimos un revival del franquismo y hay que poner algunas vacunas”
“Vivimos un momento de revival del franquismo y es importante conocer la historia”. Toda. No solo la de una parte de quienes protagonizaron la vida política, social o cultural entre 1936 y 1975, en particular en la ciudad de Toledo. “Frente a ese revival franquista hay que poner algunas vacunas”, asegura Enrique Sánchez Lubián, periodista y escritor (Alcázar de San Juan, 1956).
¿Cómo hacerlo? Sánchez Lubián cree que hay que empezar por “aplicar la ley de memoria histórica”, no tanto en lo que tiene que ver con la primera parte de la dictadura franquista, sino con la historia más reciente. “Se nos ha vendido que la Transición fue fruto de un pacto entre las élites políticas y la monarquía, pero de deja a un lado a todo el movimiento social que hubo detrás: estudiantes, sindicatos, trabajadores, dente de la cultura, periodistas, amas de casa o asociaciones de vecinos”.
Ellos y ellas fueron, dice el periodista, quienes “recogieron el espíritu reivindicativo que enlaza con aquella gente que, una vez terminada la guerra, siguieron luchando en la guerrilla o desde la clandestinidad”. Un movimiento que eclosionó en los años 70 del siglo XX. “Empujaron para que la Transición fuera posible y eso no se ha contado lo suficiente”.
Acaba de publicar Crónicas del después de una guerra: Toledo, memoria y libertad (Toletum Revolutum, 2026). Quiere contar la historia de la ciudad “desde un punto de vista diferente”. Y es que, según explica, “hay muchos estudios sobre la época visigoda, la medieval o la imperial, pero conforme nos vamos acercando al presente, los estudios no son tan abundantes”.
El libro surgió en 2025, coincidiendo con los 50 años de la muerte de Franco y con el desarrollo del programa ‘España en libertad’, una iniciativa del Gobierno coordinada por un Comisionado especial y la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, asesorados por un Comité científico compuesto por académicos de reconocido prestigio.
Enrique Sánchez Lubián publicó una serie de artículos en elDiario.es Castilla-La Mancha que han servido de base para este nuevo libro que incluye textos inéditos, hasta llegar a la veintena de historias de personajes, situaciones o acontecimientos sufridos por los perdedores de la guerra que quedaron relegados al olvido y que, según explica el periodista, apenas tienen reseñas en la historiografía local.
Tras publicar Los presos que levantaron la Academia de Toledo, un libro en el que identificó a unos 3.000 republicanos que trabajaron forzadamente en la construcción de este recinto militar, hoy convertido en centro de formación de la rama de Infantería del Ministerio de Defensa, ha buscado un ejercicio de intrahistoria, protagonizada por aquellos a los que nadie mencionó en las crónicas oficiales del régimen franquista, e incluso después de que la dictadura llegase a su fin.
“Al documentarme en archivos en los que no había trabajado antes, sobre todo archivos militares de defensa, para aquel otro libro encontré un pozo de documentos que podían ser interesantes para contar la historia de Toledo”.
El libro da continuidad también a otro en el que Sánchez Lubián abordó el Toledo de la Segunda República. “Muchos de los personajes que aparecen sufrieron después la represión franquista. En este libro se habla de ellos, se cuentan sus procesos penales o si se marcharon al exilio”.
El escritor recuerda que “el 1 de abril de 1939 la guerra civil solo terminó para algunos, pero no para quienes sufrieron represión, cárcel o exilio. Padecieron el ostracismo o el hambre. Fue lo que algunos definieron como la paz de los cementerios”. No han sido recordados o reconocidos, subraya. “Se pretende hacerlo a través de una Ley de Memoria Democrática que tiene agujeros”.
Unos agujeros, abunda, que se hacen patentes en Toledo, con Moscardó o Milans del Bosch todavía enterrados en el Alcázar, el mismo edificio donde existe un monumento dedicado al ángel de la victoria, el obelisco con la cruz franquista en la avenida de la Reconquista o la falta de reconocimiento de lugares de memoria, como en el caso de la Academia de Infantería. Hasta la sede de las Cortes regionales que fue cárcel para los dos bandos“, apunta.
“Uno de los grandes fallos” al instaurar la democracia
Para el periodista, uno de los “grandes fallos” al implantarse la democracia fue “no llevar el espíritu de la Transición a los colegios para que las nuevas generaciones supieran lo que fue recuperar libertades, la consolidación del Estado del Bienestar y todo lo que eso ha costado”.
Enrique Sánchez Lubián se plantea el libro como una “labor pedagógica y divulgativa” que anima a practicar a otros y otras profesionales en el ámbito de la literatura, la historia o el periodismo.
La sociedad española, 90 años después de la guerra civil, sigue dividida con esta cuestión, reconoce. “Se sigue utilizando de forma despectiva el epíteto de rojo o de comunista”, lamenta, para abogar por la necesidad de cerrar heridas, sin que eso sea cuestionado.
“Muchas personas se ponen en contacto conmigo para saber si les puedo ayudar a localizar los restos de sus familiares. Tienen derecho. Vivimos en una cultura que ante la muerte busca la paz mental. Y yo no he percibido sentimientos de rencor cuando alguien puede recuperar y enterrar de forma digna a los suyos”. En su opinión, suele traducirse en “agradecimiento por poder cerrar una herida”.
La Constitución debe ser algo vivo, conforme avanza la sociedad. ¿De qué sirve tener un artículo que garantiza el derecho a tener casa? ¿De qué sirve tener garantía democrática si al ciudadano no le llegan los servicios básicos?
El Gobierno de Castilla-La Mancha acaba de inaugurar un amplio programa de actividades para recordar que se cumplen ahora 50 años de la Transición democrática en la comunidad autónoma. Sánchez Lubián insiste en que debe contarse en las aulas. “Los niños y las niñas tienen que saber que costó conseguir una Educación o una Sanidad públicas. Deberían defenderse todos esos logros”.
En 2028, la Constitución española cumplirá 50 años. “Debe ser algo vivo, conforme avanza la sociedad. Desde luego la España de 1978 no es la de 2026. Debe adaptarse porque si no, se convierte en algo lejano. Lo estamos viendo con las protestas por la vivienda. ¿De qué sirve tener un artículo que garantiza el derecho a tener casa? ¿De qué sirve tener garantía democrática si al ciudadano no le llegan los servicios básicos?”.
En este punto no solo pone en los políticos sino también en la “indiferencia” de la ciudadanía. “Nos quejamos mucho en los bares, en el ámbito familiar o con los amigos, pero se trata de ser más activos”, para defender la continuidad del régimen democrático.
Las “fisuras” en el Estado autonómico: “Debe repensarse”
Partidario declarado de un Estado federal, Sánchez Lubián mira con preocupación las actuales tensiones políticas en España que, dice, “pueden hasta poner en cuestión el Estado de las Autonomías” y lo explica: “Cuando vemos que se utilizan para echar las culpas al Gobierno central o pasarle la pelota. Lo vimos con la dana de Valencia, con los incendios forestales en Madrid o con la vivienda. Las autonomías tienen competencias que no ejercen”.
Por eso, porque hay “fisuras” en el Estado de las Autonomías, considera que es algo que “debe repensarse”.
La propia democracia, añade, parece estar en la cuerda floja, incluso cuestionada por el “desapego” que, en su opinión, ya no procede solo de las personas más jóvenes, sino que “se extiende”.
El libro se presenta el 15 de octubre, a las 17.30 horas, en la plaza del Ayuntamiento de Toledo, en el marco de la Feria del Libro. En el acto de presentación participará el director de elDiario.es, Ignacio Escolar.
0