Nueva agresión a una médica en un Punto de Atención Continuada de Mora, en Toledo
Este lunes varios sindicatos han denunciado una nueva agresión a personal sanitario en Castilla-La Mancha. En este caso, se trata de la que sufrió una facultativa que se encontraba prestando atención médica en el Punto de Atención Continuada (PAC) de Mora, en Toledo.
Los hechos ocurrieron el pasado 8 de septiembre, según ha desvelado la Sección Sindical de CESM-Castilla-La Mancha en esta provincia. Como consecuencia de la agresión, la profesional permanece desde ese mismo día en situación de incapacidad temporal derivada de accidente de trabajo, con consecuencias físicas y psíquicas que, según el sindicato médico, “hacen prever una prolongación significativa de su baja”.
Solicita a la Gerencia de Atención Primaria de Toledo la investigación del accidente, la revisión de la evaluación de riesgos y de las medidas de protección frente a agresiones existentes en el Centro de Salud de Mora, así como la adopción de las medidas correctoras necesarias.
Para CESM, lo ocurrido “vuelve a poner de manifiesto una realidad que, desgraciadamente, se ha convertido en demasiado habitual en nuestra sanidad: los profesionales sanitarios siguen siendo víctimas de agresiones mientras las medidas adoptadas por la Administración no consiguen evitar que estos hechos se repitan”.
Denuncia que “cada nueva agresión provoca declaraciones de condena, preocupación y rechazo. Pero después de cada una de ellas no puede limitarse la respuesta a lamentar lo ocurrido y esperar a que la próxima agresión vuelva a ocupar los titulares” y además exigen que las agresiones a los profesionales sanitarios sean abordadas “como lo que son: un grave problema de seguridad y salud laboral”.
También recuerdan las consecuencias indirectas. “Cuando una facultativa permanece de baja durante un periodo prolongado y no existen profesionales suficientes para garantizar su sustitución, se reduce la capacidad asistencial del centro y aumenta la presión sobre el resto de la plantilla”.
Ir más allá de la condena pública por parte del SESCAM
En este aspecto advierte el sindicato médico que “no es aceptable que la ausencia de una profesional víctima de una agresión tenga que ser compensada mediante una mayor sobrecarga de trabajo de sus compañeros ni que los pacientes terminen pagando las consecuencias de la falta de recursos humanos”.
Por ello, el Sindicato Médico ha reclamado que, más allá de las condenas públicas que se producen después de cada agresión, se adopten de una vez medidas “eficaces que permitan prevenirlas y proteger realmente a quienes cada día están al frente de la asistencia sanitaria”.
También la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lamentado este lunes las agresiones físicas y verbales sufridas por los profesionales de ámbito sanitario y reclama al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) que “garantice la seguridad en todos los centros incluyendo la dotación de personal de vigilancia en la Atención Primaria”.
550 incidentes entre enero y agosto
De acuerdo a los datos del último informe del Registro de Episodios Conflictivos (REC), se han registrado un total de 550 incidentes para el periodo de enero a agosto de 2026, con 321 agresiones en Atención Primaria y 228 en Atención Especializada, notificándose una incidencia en al Gerencia de Coordinación e Inspección.
Para la responsable de Prevención de Riesgos Laborales en el Sescam de CSIF Sanidad Castilla-La Mancha, Victoria Gutiérrez, se trata de cifras intolerables: “Son más de dos agresiones al día, y aun así no se están cuantificando todos los episodios violentos”. “Muchos compañeros no denuncian por miedo o porque consideran que no sirve para nada, por lo que los datos, ya de por sí malos, no reflejan la terrible realidad de lo que está sucediendo poniendo además el foco en que el 77,7% de los trabajadores afectados fueron mujeres”.
Son más de dos agresiones al día, y aun así no se están cuantificando todos los episodios violentos
El sindicato señala que las agresiones de carácter verbal representan más del 95% de los casos (524 incidentes). Las agresiones físicas alcanzaron los 13 registros, seguidas por agresiones por escrito (2) y daños patrimoniales/informáticos (2).
Entre los centros de Atención Primaria más conflictivos sobresalen el centro de salud Toledo 3 de Santa María de Benquerencia (25), los consultorios de El Quiñón (21) y Yuncos (14) y los centros de salud de Seseña (10) y Añover de Tajo, todos ellos en Toledo; el centro de salud de Tobarra (13), en Albacete; o el centro de salud de Guadalajara-Manantiales (8). Entre los hospitales, el Hospital Universitario de Guadalajara (55), el Hospital Universitario de Toledo (41) y el Hospital General Universitario de Albacete (30) lideran esta triste estadística.
CSIF también destaca que todos las categorías y colectivos de profesionales están afectados, cuantificándose en médicos (217 incidentes), personal de enfermería (98), auxiliares administrativos (70) y auxiliares de enfermería (44).
CSIF asegura que las agresiones a profesionales “son un fenómeno muy perturbador que no para de crecer”. A lo largo de 2025 se registraron un total 808 incidentes, 112 más respecto a 2024. “Lejos de disminuir, la tendencia es preocupante, especialmente tras la pandemia: 696 incidentes en 2024; 646 en 2023; 623 en 2022; 560 en 2021; 519 en 2020 y 424 en 2019”.
Además del personal de vigilancia, desde CSIF se insiste en la necesidad de implantar nuevos recursos: desde la revisión del botón del pánico y la instalación de cámaras de seguridad; dotación de elementos disuasorios individuales sonoros y lumínicos; sistemas informáticos de alerta; implantar protocolos de seguridad; adaptación del espacio de atención asistencial como recurso para prevenir agresiones, con múltiples puntos de acceso y salida; una mayor coordinación con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; el desarrollo del régimen disciplinario respecto a aquellos pacientes que han realizado acciones de violencia y que reinciden, así como el acompañamiento en visitas domiciliarias.
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