El Sindicato Médico denuncia una nueva agresión, esta vez en el Hospital Nacional de Parapléjicos
El Sindicato Médico (CESM Castilla-La Mancha) ha denunciado una nueva agresión a un facultativo del Hospital Nacional de Parapléjicos, que tiene su sede en Toledo.
Ocurrió el pasado viernes. El profesional fue objeto de una agresión verbal, “absolutamente intolerable, acompañada de un intento de agresión física que, afortunadamente, no llegó a consumarse”, explica el sindicato.
“Desde CESM queremos trasladar nuestro apoyo al profesional y recordar que ninguna amenaza, insulto o agresión puede considerarse parte del trabajo de quienes tienen como misión atender y cuidar a los pacientes”. El sindicato ha puesto sus servicios de asesoramiento al servicio del facultativo y reclama al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) que “mejore las medidas de seguridad y extienda su implantación a todos los centros donde sean necesarias”.
El episodio, dice CESM, “pone de manifiesto, además, la importancia de disponer de medidas de prevención y protección frente a las agresiones”. En este caso, detalla, existía una segunda salida en la consulta y personal de seguridad en el centro. Unas medidas que “contribuyeron a afrontar una situación de riesgo que llegó a incluir un intento de agresión física”. Sin embargo, matiza, “estas medidas demostraron también que existe un importante margen de mejora en la protección de los profesionales”.
El sindicato pone el foco en esta cuestión. “Si esto ocurre en un centro hospitalario que dispone de determinadas medidas de seguridad, la situación resulta todavía más preocupante en otros ámbitos asistenciales” porque, según advierte, la práctica totalidad de las consultas sanitarias de Castilla-La Mancha cuentan con una única puerta de acceso y salida y el personal de seguridad es “prácticamente inexistente en Atención Primaria”, donde además muchos profesionales desarrollan su actividad en solitario.
Por ello, CESM reclama al SESCAM que revise y actualice las evaluaciones de riesgo frente a las agresiones y refuerce y mejore las medidas de protección allí donde resulten insuficientes, teniendo en cuenta las características de cada centro y puesto de trabajo. “La seguridad de los profesionales no puede depender de circunstancias fortuitas ni de que una situación de violencia no termine teniendo consecuencias más graves”, explica.
También solicita que “cuando jurídicamente proceda” se activen los mecanismos sancionadores previstos en la Ley 5/2010, de 24 de junio, sobre derechos y deberes en materia de salud de Castilla-La Mancha, frente a quienes amenacen, insulten o agredan a los profesionales, sin perjuicio de las responsabilidades penales que pudieran corresponder.
Esta nueva agresión coincide con el anuncio, ayer, por parte del director de Recursos Humanos del SESCAM Iñigo Cortázar de la figura del director de Seguridad en el ámbito sanitario para el que se acaba de crear una plaza.
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