Burgos recupera la normalidad en los autobuses urbanos tras arder la mitad de la flota
El servicio de Autobuses Urbanos de Burgos ha recuperado la normalidad este lunes, con todas las líneas ya operativas y en sus frecuencias habituales, tras la incorporación de los 40 vehículos cedidos por la EMT después de que un incendio en las cocheras municipales quemara el pasado 21 de abril la mitad de la flota burgalesa.
Los autobuses azules, cedidos por el Ayuntamiento de Madrid de manera gratuita por seis meses prorrogables, circulan desde primera hora de la mañana “con normalidad” por la ciudad, mezclados con los autobuses rojos de Burgos, una estampa que se convertirá en cotidiana, hasta que el Consistorio vaya reponiendo los 39 vehículos que ardieron hace quince días.
El concejal delegado del Servicio de Movilidad y Transportes de Burgos, César Barriada, he explicado en el pleno extraordinario convocado de urgencia para aprobar la gratuidad del servicio, que los nuevos buses circulan “con total normalidad y seguridad” tras dos semanas de servicios mínimos, con varias líneas suspendidas y otras con modificaciones de frecuencia.
El incendio, cuyas causas están bajo investigación, se declaró sobre las dos de la madrugada del 20 de abril y, además de calcinar la nave principal y el taller de las cocheras municipales, quemó 39 de los 75 autobuses de la flota burgalesa, con un perjuicio económico que se estima en más de 20 millones de euros -solo en cuanto a vehículos-.
Ante la situación de urgencia, el Ayuntamiento de Burgos pidió ayuda entre comunidades autónomas y capitales de provincia, que le ofrecieron vehículos en función de sus posibilidades, hasta que Madrid puso a su disposición de manera gratuita 40 autobuses -de lo que la EMT ya había retirado de su servicio-, que llegaron a la ciudad el 24 de abril.
Barriada ha explicado que los vehículos han pasado la correspondiente revisión técnica, la ITV y el mantenimiento, y se han incorporado esta mañana a la flota, aunque sin el correspondiente sistema de cobro, dado que tendrán que adquirir las máquinas, motivo por el cual el autobús urbano será gratuito en la ciudad hasta mediados de junio.
Así lo anunció la semana pasada la alcaldesa, Cristina Ayala, que estimó en 375.000 euros el impacto económico de la medida, y en el pleno extraordinario de este lunes se ha aprobado la suspensión de la ordenanza fiscal que regula el precio público de los buses para su gratuidad.
Polémica política
La decisión se ha consensuado entre el equipo de Gobierno (PP) y los grupos de la oposición (PSOE y Vox) pero el debate en el pleno no ha estado exento de polémica, ya que los socialistas han cuestionado la legalidad de aprobar la suspensión sin que exista expediente conformado, y han insistido en que la alcaldesa tenía otras fórmulas para hacerlo sin necesidad de acudir al pleno.
Por su parte, Cristina Ayala ha acusado al PSOE de querer “boicotear” la gratuidad de los buses, como respuesta a una “excelente gestión” de la crisis por parte del equipo de Gobierno; finalmente, el PSOE se ha abstenido en la votación por lo que considera “malas artes” del PP.
Una flota más amplia
A la incorporación de los 40 buses cedidos por Madrid se sumará, en los próximos días, la llegada de otros 15 autobuses que entregarán las empresas con las que el Ayuntamiento de Burgos tiene en vigor sendos contratos de alquiler, ya que 21 de los 39 buses quemados correspondían a estos contratos.
De este modo, la ciudad contará con una cifra superior a los 75 autobuses de los que disponía antes del incendio, lo que ayudará a garantizar el bueno funcionamiento del servicio ya que los prestados por Madrid son en algunos casos más antiguos que los que se quemaron, y pueden sufrir más averías.
En estos quince días, el transporte público de Burgos ha funcionado como si viviera una jornada de huelga, aunque ha sido necesario suspender varias líneas, lo que ha impactado en un aumento del tráfico rodado, que se espera que remita ahora que el servicio ha vuelto a la normalidad, y además de forma gratuita.
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