Puigdemont planea quedarse indefinidamente en Bélgica y buscar fórmulas de delegar la presidencia
Carles Puigdemont, que en los últimos días de campaña reconocía que estaba cansado, ahora se siente fuerte y su próximo paso es intentar ser investido sin riesgo de ser antes encarcelado. O al menos intentarlo, porque es evidente que la justicia ha dado pruebas más que sobradas de que no le tiembla el pulso a la hora de encausar y encarcelar a dirigentes independentistas. Si esto fuera imposible, el president cesado ya sopesa un plan alternativo: quedarse indefinidamente en Bélgica y buscar una fórmula para delegar la presidencia.
El primer objetivo de Puigdemont, que a priori se antoja inverosímil, pasa por que Mariano Rajoy se avenga a alcanzar un pacto que comportaría que la Fiscalía no le pida cárcel a cambio de que él, previa entrega del pasaporte, se comprometa a no salir de España. “Se trata de conseguir un acuerdo que le permita volver con garantías”, resumen fuentes próximas al presidente cesado, que añaden que debe haber renuncias por ambas partes.