El Govern atribuye las dificultades para pactar el encuentro con Sánchez a las diferencias internas del PSOE
A menos de cuatro horas de la hora prevista para el encuentro entre Pedro Sánchez y Quim Torra en Barcelona, las partes no han llegado a un acuerdo sobre el formato, sobre los participantes de la reunión, ni el orden del día. La razón, según ha aducido la portavoz del Govern Elsa Artadi, sería la “división” existente dentro del PSOE respecto a Catalunya. “Viéndolo como observador es un poco desconcertante. Hay voces socialistas que apuestan por un 155 y por ilegalizar partidos, y por otro lado otras voces del PSOE apelan al diálogo y a la solución política”, ha asegurado Artadi.
Al entender del Ejecutivo catalán, esas diferencias han obstaculizado que la reunión de este jueves esté aún sin cerrar, apuntando que Moncloa incluso ha cambiado de interlocutores durante las negociaciones. Pese a esto, Artadi sí ha garantizado que habrá una reunión conjunta entre los presidentes y algunos miembros de ambos gobiernos, aunque sin aventurarse a cifrar cuántos. Además de eso, habrá una “recepción” inicial entre presidentes en solitario.
Las diferencias entre los gobiernos sobre la reunión de esta tarde son, en este momento, de acentos. Mientras que el Gobierno de Sánchez quiere focalizar el encuentro en la reunión previa que mantendrán entre los presidentes, considerando que posteriormente habrá una “fotografía” conjunta, desde el Govern se da la vuelta a ese planteamiento, considerando que la carga política estará en la parte conjunta y rebajando el encuentro entre presidentes a un mero “saludo protocolario”.
Aunque el encuentro está sin acabar de acordar, ninguna de las dos partes considera probable que se acabe no celebrando. Ahora bien, según las horas pasan sin cerrar un orden del día, las expectativas sobre el contenido político que el encuentro pueda tener se rebajan. En este sentido, Artadi ha considerado que lo que hace falta es un mecanismo “permanente” entre gobierno, que permita ir acercando posturas sobre el que ha considerado “el gran tema”, es decir, la cuestión de la autodeterminación.