Los usuarios de Rodalies se manifiestan en Barcelona para reclamar un cambio “radical” en el servicio ferroviario
Catalunya ha vivido este sábado una jornada de protestas que suponen el punto álgido en la indignación ciudadana ante el colapso de la red local ferroviaria catalana, conocida como Rodalies. Dos manifestaciones, convocadas por entidades distintas y con matices políticos y organizativos diferenciales, han tenido lugar con el telón de fondo de la ciudad de Barcelona.
La movilización de la mañana, de signo independentista y convocada por la ANC y el Consell de la República, ha partido a las 12.00 horas del monumento a Rafael Casanova y ha discurrido por el centro de la ciudad hasta llegar a la plaza Sant Jaume, donde se han realizado los parlamentos finales. En la movilización han participado Junts, ERC y la CUP y la participación ha sido de 30.000 personas, según los convocantes, y 8.000, según la Guardia Urbana.
La manifestación de la tarde, convocada a las cinco en la Estació de França –y con trayecto también hasta la plaza Sant Jaume–por diversas plataformas de usuarios bajo el lema “Sin trenes no hay futuro”, de la que se esperaba a priori una gran movilización, ha resultado sin embargo un tanto deslucida. La manifestación ha contado con 3.000 participantes, según la Guardia Urbana, aunque los organizadores elevan la cifra a 40.000.
La convocatoria se ha visto limitada y en todo caso se ha salvado por la presencia de asistentes a la manifestación independentista de la mañana. De este modo, por encima de las banderas de los diversos sindicatos, partidos y plataformas, han destacado en muchos momentos las estelades independentistas.
Críticas a la división: “Nos ha debilitado”
Ataviado con una bandera a modo de capa, el joven Sergi ha venido desde Navàs, en la comarca del Bages, a la manifestación de la mañana. “Soy independentista”, dice, “pero ya que he bajado a Barcelona aprovecho el viaje y vengo a esta segunda protesta”. Para él, como para Arnau, cerca de la adolescencia y procedente de la comarca de Osona, también envuelto en una enseña independentista, “lo importante es conseguir la independencia, ya que sin ella nunca arreglaremos el problema de la falta de financiación”.
Más pragmática es Clara, de 25 años, que dice trabajar en ERC: “Me la pela como sea, pero soy de Vilafranca y se me ha vuelto un infierno ir cada día a trabajar”. Ella cree que el arreglo para por obtener la independencia, “pero lo importante es que se arregle este caos sea como sea”.
Ella, como otros usuarios, opina además que la culpa del deslucimiento de la protesta reside en la convocatoria de dos manifestaciones separadas. De la misma opinión son Carlos y Bibiana, que se declaran independentistas. “Si las plataforma no se hubieran empeñado en despolitizar la protesta, hubiera tenido éxito, porque además se engañan: es un problema político”, opina Bibiana mientras Carlos asevera que agrega: “Lo de las dos protestas nos ha debilitado mucho”.
De la misma opinión es el músico Gerard Quintana que asegura asistir a la movilización “como usuario de la R3 de Rodalies”. El líder de Sopa de Cabra –banda legendaria de los 80 en Catalunya– explica que vive en el Maresme: “Era usuario de la estación de Ocata hasta que la cerraron por obras hace dos años y no la han vuelto a abrir, y así nos va ahora...”
Quintana no ha acudido a la manifestación de la mañana “porque estaba ensayando”, pero cree que la división de protestas ha resultado perniciosa para la de la tarde. “Ya nos dividen bastante desde el poder para que luego nos dividamos nosotros”, ha remachado.
Por un servicio “digno, seguro, accesible y fiable”
En todo caso, los representantes de las principales plataformas de usuarios han estado presentes en movilización, al igual que representantes políticos como Jordi Turull, Elisenda Alemany, Oriol Junqueras o Jéssica Albiach. Todos ellos han realizado declaraciones ante los medios, básicamente repitiendo las demandas expresadas en la manifestación independentista de la mañana.
La manifestación ha terminado con un llamamiento a “un cambio radical” tanto en la escala de la inversión como en la forma de gestionar el sistema ferroviario para disponer de un servicio “digno, seguro, accesible y fiable”. En los parlamentos finales, el presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP), Adrià Ramírez, ha animado a los viajeros a autoorganizarse y ha subrayado que el transporte público “es un tema político”.
La portavoz de Dignidad en las Vías, Anna Gómez, ha afirmado por su parte que cuando el tren falla se llega “tarde a la vida” y ha denunciado que los retrasos y la falta de accesibilidad tienen consecuencias también en la salud emocional. Gómez ha dicho que los usuarios viven la situación como un problema que afecta a derechos cotidianos: “Cuando el tren llega tarde, llegamos tarde a la vida”.
Ha lamentado también que lo que debía “conectar pueblos y ciudad” se haya convertido en una “barrera”, puso también el acento en la accesibilidad porque “si no es accesible, no es un transporte público”, y achacó la degradación del servicio a un abandono e infrafinanciación de “décadas”.
ERC insiste en las dimisiones de Paneque y Puente
El presidente del partido, Oriol Junqueras, reiterado antes del inicio de la manifestación las declaraciones que durante la mañana realizó la vicesecretaria general de Món del Treball, Economia i Llengua del partido, Laura Pelay, respecto a la petición de dimisiones de la consejera Sílvia Paneque y el ministro Óscar Puente. El líder republicano ha añadido que hace muchas décadas que Catalunya sufre “un trato humillante” y que es necesario encontrar “soluciones”.
Finalmente, el secretario general de Junts, Jordi Turull, en declaraciones antes de la protesta de la tarde, ha insistido en que Renfe “no puede liderar la solución” porque es “la auténtica responsable de la catástrofe” que existe en materia de movilidad en Catalunya. “Por tanto, pedimos liderazgo y que FGC asuma el servicio de Cercanías en Catalunya”, ha sentenciado el secretario general abogando por la ruptura del contrato de la Generalitat con Renfe.