CV Opinión cintillo

Pilares y tótems

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“També als matins ens ve el diari ple / d’atrocitats, de polsos destruïts, / d’estels perduts. La papallona mor  / dins la bafor del túnel. / El vaixell / no travessa arcs platejats de dofins.”

Miquel Dolç. Palma, 1975

Los valencianos soportan una vida difícil. Repleta de paradojas, contradicciones, verdades a medias, objetivos sin sentido y abandonos por el camino. Ya no piensan en lo que quieren, en lo que les gustaría, en sus convicciones, en cuanto prefieren ni en aquella estela marcada en el firmamento. Por si fuera decisiva. Sólo quieren lo posible, ser competitivos, aquello que necesitan, lo preciso, el paso a lo mediato. Que su gente sea feliz. Que funcione y dé sentido a la trayectoria de un país. Para que sea estratégico. Y marque un antes y un después a los que vengan detrás. La vida es como un libro que se lee, se asimila, se enriquece y se transmite. Nunca se revienta.

Desafío

¿Qué desean salvar? ¿Una lengua, una cultura, un modo de vida, la herencia que recibieron y quieren transmitir? Dura ha sido la existencia hasta llegar donde están. Ya no es suficiente lograr la financiación justa en adelante para el País Valenciano. ¿Para qué las inversiones sin proyecto?¿ Ni los trenes de alta velocidad? Ni el Corredor Mediterráneo ferroviario, ni  la vertebración del territorio, ni la victoria de la economía diversificada, ni el logro de innovar en producción, tecnológicamente avanzada. Ni recuperar los umbrales de la cultura fundamentada y sólida. No basta restaurar el resplandor agroalimentario, ni los destellos de la industrialización potente, ni salvar el ecosistema. Los valencianos repudian  un país de camareros. Condenado al futuro  de empleo precario y  de escasa cualificación. Necesitan reafirmarse en torno a principios básicos. Algo consistente para generar ilusión. Instaurar el porvenir competitivo para sobrevivir en un mundo de aceleración. Donde sobrevivir ya es un reto.

Zozobra

Vivimos un tiempo de desazón. Los valencianos en la deriva española, los españoles en la Unión Europea, los occidentales hacia oriente, los del tercer mundo ante el primero y el segundo. En las alianzas internacionales—China y EE.UU lideran el dintel tecnológico--, la Europa unida frente a las secesiones y la traición—el Brexit, la extrema derecha, el grupo de Visegrado-. Es la quiebra del mundo globalizado herido por la pandemia—Covid-19—de alcance planetario. ¿Sálvese quien pueda o  regreso a la humanidad solidaria? Pere Beneyto ha escrito, para elDiario.es, un tonificante recordatorio del 150 aniversario de la llamarada-- ¿revolucionaria, arriesgada, modernizadora?- de la Commune de París (de marzo a mayo de 1871).

 Colina de las codornices

 Son los acontecimientos que Karl Marx describió como  “La guerra civil en Francia”. No fue una broma el denominado “ le temps des cerisses”. Título de  canción evocadora y nombre actual de una cantina-cooperativa singular en  “la Butte aux Cailles”. Poblado menestral anexionado a París, donde estuvo el núcleo y la resistencia del movimiento libertario. De arquitectura modernista. Lugar apacible y evocador para perderse hoy—quien disponga de unas horas muertas en París-- entre la Place d’Italie y la dedicada a Paul Verlaine. El mundo cambia a la carrera. Cuanto ocurre nunca es gratis y deja huella. La Comuna, en la capital de Francia, rememora la fuerza de la municipalidad más relevante en suelo europeo continental. Capital de la cultura, del arte y de los movimientos sociales. Inspirada en los latidos universitarios de la Sorbonne en el Barrio Latino, a partir  de la efigie guerrera de saint Michel.

Tiempo de cerezas

De aquel empujón a la evolución de los tiempos surgió la iconografía de izquierdas. El significado de la vieja libertad. Se componen los acordes  de la Internacional  en clave romántica. Con ella el impulso del federalismo –aquí todavía por descifrar-- el cooperativismo, el sufragio universal, la emancipación social, los comedores públicos, el reconocimiento al  extranjero residente, la abolición de la guillotina. Bajo el estandarte de las libertades de opinión, expresión y reunión. Queda el recuerdo de sesenta mil comuneros -- fusilados, detenidos, encarcelados y  deportados--  en el muro exterior del cementerio Père- Lachaise. Quien lo visite se enfrenta al rótulo sobre el sitio donde cayeron, el 21 de mayo,  los cuerpos sin vida de  treinta activistas. Los que resistieron hasta el final de la marea comunal. Era el tiempo de las cerezas. Por el color rojo primaveral de la  “semaine sanglante”. Que se inició con el asesinato de la feminista Louise Michel. Quien personifica en 2021 la conmemoración en París, con la alcaldesa de origen andaluz, de Cádiz, Anne Hidalgo.

Descomposición

El mal contamina. La corrupción pervierte el sistema político. Uno entre los pilares de la sociedad española en democracia.  Se percibe y se acelera la crisis de los partidos políticos. El bipartidismo pierde su razón de ser. La corrupción, consustancial con la decadencia del sistema de partidos, se ha llevado por delante a la incombustible Convergència i Unió. ¿Banca Catalana? La formación concebida por Jordi Pujol, hegemónica durante décadas en Catalunya . Gozne de la política española. Mina al Partido Popular que fundó Fraga Iribarne y que hoy preside Pablo Casado. No es posible limpiar la imagen de un partido político construido sobre la financiación irregular. Ni derribando la silueta de la sede de Génova. Donde se trajinaba y se concebía la urdimbre de comisiones ilegales que constituían el riego sanguíneo—venoso y arterial--  que  comprometía la acción política de la derecha conservadora.

Pilares

Son pilares que se tambalean en el funcionamiento de un país. Cuyo efecto devastador dio al traste con la experiencia gubernamental socialista de Felipe González (1982-1996). Todos saben que esa forma de hacer política arraigó en el País Valenciano y tuvo sus intermediarios, con nombres y apellidos, que aludían a la iconografía mafiosa. El primer “caso Blasco” en 1989, sobreseído por defectos de forma—el fondo era clarísimo--, puso contra las cuerdas al Consell socialista de Joan Lerma. Lo recuerdo demudado, subiendo al avión con Mariví Abad, para informar en Ferraz del lance. Coincidió  con el escándalo del “caso Naseiro”—a cargo del juez Luís Manglano-- donde se descubrió la trama de corrupción del Partido Popular. Y con el  “caso Juan Guerra” que involucraba al PSOE por las irregularidades protagonizadas por el hermano del vicepresidente plenipotenciario, Alfonso Guerra, en los gobiernos de Felipe González. El bueno y el malo. Ambos personajes coincidentes en la actualidad en su labor de  importunar y dar lecciones de honestidad a la clase política española, sin distinción de color ni siglas.

Casa Real

La Corona ha dejado de ser un pilar acreditado para los españoles y los valencianos. Han comprobado que la Constitución de 1978 -- en la que se confirma el carácter monárquico del sistema político-- ha sufrido un duro golpe. Con los devaneos del dimisionario Juan Carlos I, padre de Felipe VI, actual jefe de Estado del Reino de España. Ya no se cuestiona la mayor o menor convicción monárquica en la sociedad.  Durante  los cuarenta años de dictadura franquista, la institución  estuvo sometida a continuas campañas de desprestigio. Fue la presión de las potencias internacionales y  la administración estadounidense, los que vieron en la  solución monárquica, la fórmula para  dar continuidad al franquismo sin ruptura. Franco humilló al padre de Juan Carlos I, don Juan de Borbón, heredero que nunca reinó. Quien tenía prohibida la entrada en territorio español. Del que fue expulsado en más de una ocasión. Los últimos acontecimientos han convertido a Juan Carlos, con sus devaneos y corruptelas, en la principal amenaza a para la monarquía encarnada en Felipe VI. La naturaleza dinástica de la Jefatura del Estado es una creciente dificultad para el sistema político surgido de la Transición a la democracia.  Promulgado en la Constitución vigente. En el referéndum constitucional los españoles aprobaron la instauración de una monarquía honorable. Que, por su interés, nunca debió abandonar la senda de la ejemplaridad. No es fácil asumir que, la Casa Real  en el exilio de Estoril, en Portugal, debía recurrir a la generosidad de sus allegados--Consejo Privado de don Juan--monárquicos para sobrevivir.  Ahora recibe donativos, en forma de préstamo, de sus amistades. Para enmascarar el pago de irregularidades fiscales, de cuantía delictiva, por importe de cantidades fugadas de muchas decenas de millones de euros. ¿Cómo se acumuló tal fortuna?

Ekklesía

Cada sociedad, tribu, clan o cultura tiene sus tótems o iconos. Dos trazos recientes y otro no tanto, sitúan la renovación de la Iglesia Católica ante la refundación pendiente. La Ekklesía griega era la asamblea ciudadana  donde los derechos prevalecían. Justo el magisterio que el teólogo suizo, Hans Küng (1928-2021), reaviva para la posteridad. De la duda al diálogo, hacia la confraternidad del género humano. Apartado por la Iglesia a causa de la verdad. Otro cura entusiasta del Papa Francisco, Pablo D’Ors, su asesor en la enseñanza del silencio, denunciaba estos días en el diario El País, la intolerancia y el dogmatismo de la Iglesia de Roma que bloquea posibilidades y su futuro en la construcción de un mundo mejor pos-Covid. Defiende el camino de la contemplación para armarse de fuerza y clarividencia. Hoy la ortodoxia católica ha de contemplar su crítica desde el escándalo. Los valencianos conocen la leyenda negra que se vertió en el siglo XVI, sobre la saga papal de los Borja (Borgia), oriundos de Xàtiva y Gandia.  No tuvieron una conducta  más reprobable que otros pontífices que les sucedieron sin marcar época ni merecer escarnio. Arturo San Agustín en sus últimos relatos publicados sobre Roma, airea que el cardenal y nuncio en la España de Franco – la que paseaba bajo palio—Federico Tedeschini, educó dos hijos a los que situó en elevados cargos en el Vaticano. Como buen padre que fue. La Iglesia  está sujeta a un rosario de escándalos y miserias. Que van de los desfalcos en las finanzas de san Pedro a las constantes miserias de pederastia y abusos sexuales de sus ministros sacerdotales, con las víctimas más indefensas. Ante su abuso de poder efectivo y moral. Estado de la situación que ni la curia ni el Santo Padre ni sus subordinados son capaces de reconocer, sancionar ni de frenar en seco. Libros, confesiones, denuncias, películas que documentan una casuística abundante e injustificable. Que abre en canal la institución y se cierne sobre su futuro. La Iglesia tiene que lavar su imagen lejos de los improperios y los anatemas que lanzan sus prelados y purpurados. Los valencianos, a raíz de la ley de eutanasia, recientemente aprobada en el Congreso, conocen las arengas sincopadas del cardenal Cañizares, arzobispo de València, contraviniendo la legislación vigente y condenando al fuego eterno a los representantes del pueblo español.

Tótem universitario

La Universidad, a modo de haz de luz, conocimiento y sabiduría, no puede inhibirse de la sinrazón y la injusticia. En otro tiempo la Universidad, Consell General, además de ocuparse de la vida académica y del saneamiento de su tesorería, reaccionaba e intervenía ante la ausencia de proyecto ciudadano para la recuperación y desarrollo del País Valenciano. Ramón Lapiedra, Pedro Ruíz y Paco Tomás ejercieron el compromiso entre magisterio y responsabilidad en la implicación en los avatares de la sociedad. La eclosión de fenómenos universitarios  interesados --privados, confesionales e ineficientes-- han reducido a la institución universitaria pública, a mero referente  en la competencia por erosionar matrículas y recursos de las dotaciones disponibles en las administraciones  competentes: Generalitat Valenciana  y Gobierno de España. La denuncia y análisis de esta situación compete a los estamentos universitarios, a las fuerzas políticas implicadas y a la sociedad, víctima inocente de un panorama siniestro. De su adecuado enfoque, ajeno a las insidias partidistas, depende la docencia universitaria, la política lingüística y el porvenir de un territorio que tiene confiado el magisterio académico en su Universidad: conocimiento y conciencia ciudadana. La Univerdidad viva no se construye sobre un país sin vida. Se sabe que el ministro de Universidades, Manuel Castells está inmerso en la tarea de acabar con la confusión universitaria. Para acotar el ejercicio de la incompetencia y la ineficacia. ¿Podrá? ¿Le dejarán?

Espirales celtas

Las raíces celtas, además de las íberas, etruscas, romanas, griegas e islámicas, enfocaban  el “Triskell”. Las tres espirales de los elementos fundamentales: el Aire, el Agua y la Tierra. El fuego y el viento responden a propiedades de los factores angulares.  La cruz céltica tiene señalados cuatro puntos cardinales y quien trepa por el Eje del Mundo, toma conciencia del  planeta y asume las direcciones que se muestran a su mirada. La Generalitat Valenciana, deudora de un avanzado concepto gubernamental y ejecutivo, parte de la idea del Consell. Colegiado y de responsabilidad compartida. Se sostiene sobre tradiciones, fueros, leyes, estatutos, administración institucional. Junto al saber natural de un pueblo que se resiste a permanecer  al final de la cola del esfuerzo común y el horizonte europeo. Dimensión internacional que aglutina al País Valenciano, su realidad económica, cultural y social. Así como su proyección estratégica en la aventura cooperativa. En la que sólo sobrevivirán con dignidad quienes permanezcan abiertos a las corrientes de un mundo en marcha. Un pueblo si no sueña tampoco puede volar. Necesita faros.

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Publicado el
9 de abril de 2021 - 17:18 h

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