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Seis guitarras tocan a Paco de Lucía al año de su muerte

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Seis guitarras tocan a Paco de Lucía al año de su muerte

Seis guitarras tocan a Paco de Lucía al año de su muerte

Cuando hace un año murió Paco de Lucía se dijo, y se repitió muchas veces, que la silla iba a quedar vacía mucho tiempo. La silla -un trono, aunque de palo y anea- sigue vacía, pero seis guitarristas se han sentado en otra media docena de sillas para homenajearle esta noche en el Teatro de la Maestranza.

Además de para homenajear a Paco de Lucía, los seis guitarristas, cinco flamencos y uno clásico, dos sobrinos carnales del maestro -Antonio Sánchez y José María Bandera Sánchez- y otros dos que nunca tocaron con él -Juan Carlos Romero y Gerardo Núñez Díaz- se han reunido en el Maestranza para "rendirle declaración de amor y pleitesía", según han querido expresarlo los organizadores del espectáculo.

"Un año sin Paco" ha sido el título del homenaje que ha llenado el Maestranza y en el que también han intervenido Dani de Morón y el guitarrista clásico José María Gallardo del Rey, que actuó en tercer lugar y que emocionó al público con el conocidísimo "Concierto de Aranjuez", interpretado con pulcritud de auténtico maestro.

Cada uno de los guitarristas ha tocado dos temas y al término del espectáculo los seis se han reunido en el escenario, junto a las palmas de Antonio y Manuel Montes 'Los Mellis' y el cajón flamenco de Israel Suárez 'El Piraña', que ha hecho aplaudir al público en una ocasión con un instrumento que se incorporó al flamenco hace treinta años, precisamente por Paco de Lucía, quien se trajo uno de una gira por Perú.

En ese fin de fiesta, las seis guitarras han tocado al mismo tiempo por bulerías y luego los guitarristas se han ido pasando la vez para, cada uno de ellos, hacer su falseta sobre el mismo motivo, diferenciándose sólo por el carácter y el estilo de cada cual, guitarrista clásico incluido.

Paco de Lucía, que ya estuvo presente en el Maestranza hace cinco meses durante la Bienal de Flamenco, que se dedicó a su memoria y a la de Enrique Morente, también lo ha estado esta noche porque las actuaciones de los seis guitarristas se han ido separando con la proyección de secuencias del documental "Paco de Lucía. La Búsqueda", dirigido por Francisco Sánchez Varela, uno de sus cinco hijos, y estrenado el año pasado.

En una de esas secuencias, el maestro decía que no cree en los grandes genios, sino en gente que trabaja mucho y tiene talento, un tipo de gente que, añadía como un filósofo, "comparte la sensación común de que no saben nada".

Muchas de las sentencias que dice o de las reflexiones que hace el guitarrista en esas secuencias cinematográficas, en las que también se le ve paseando con su hijo chico o trabajando en su estudio, han sido celebradas con risas y hasta con aplausos por el público, empeñado en desmentirle en lo de que los grandes genios no existen.

"Todo lo que he hecho fuera del flamenco ha sido para enriquecerme y luego incorporarlo al flamenco", confiesa en otro primer plano, en alusión a sus investigaciones con otras músicas y a sus actuaciones con guitarristas como John Maclaugling que también se empeñaron, como el público de Sevilla, en considerarlo un gran genio.

Antonio Sánchez, el más joven de la reunión, ha abierto el concierto con la granaína "Mi recuerdo" y con las bulerías tituladas "Soniquete", con cajón y palmas, y ha sido el único que se ha dirigido al público para dedicar esas bulerías "a lo que Paco más quería, a sus hijos".

Le ha seguido Dani de Morón, que ha interpretado la soleá de Paco de Lucía "La Villa vieja" y unas bulerías, igualmente acompañado de palmas y cajón, y después ha intervenido José María Gallardo del Rey, con la sobriedad, la elegancia, el carácter y toda la limpieza que requiere la guitarra clásica para, después de "Aranjuez", tocar sus "Noches de San Lorenzo", una pieza de tres partes, soleá, bulerías por soleá y sevillanas, siempre desde lo clásico.

José María Bandera ha interpretado la soleá "Abuelo Antonio" y la colombiana "Monasterio de sal", una de las piezas más conocidas y brillantes de Paco de Lucía, y le ha seguido Juan Carlos Romero con la seguiriya "Luzia", también del maestro, y unas bulerías.

Finalmente, ha actuado Gerardo Núñez con la farruca "Canícula", que le ha valido el piropo de "monstruo" dedicado por el público, y unas sevillanas.

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