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Cultura

El Séptimo Arte se come al sexto

Los clásicos no se tomaron la molestia de poner en orden las seis artes, de modo que solo sabemos que el cine, añadido de modo tardío a la lista, tiene que conformarse con ser el séptimo. ¿Qué lugar le corresponde a la música? ¿Hubieran admitido los griegos y renacentistas las músicas extremas y radicales en su lista?

Song Without End, dramón tocado

Song Without End, dramón tocado

Da igual: el cine ha hecho mucho por la música clásica occidental y ver alguna de las biopics sobre los grandes maestros es una manera entretenida y amena de repasar la historia de la música y, más o menos, situar a los personajes en su entorno y tiempo. El rigor histórico se extingue en favor del melodrama, del estudio sicológico o del delirio puro y duro.

Se han hecho películas sobre óperas y ballets, sobre muchos de los grandes intérpretes -de Farinelli a Paganini, de Caruso a Callas- pero, sobre todo, los cineastas han homenajeado -a su manera, tomando por los cuernos el toro de la libertad creativa y traicionando todo lo demás- a casi todos los grandes maestros. Alfred Hitchcock rodó en sus comienzos un film sobre los valses de Strauss. Vivaldi, Wagner, Bach, Beethoven, etc. han inspirado, no uno, sino, a veces, varios films sobre sus personas. Amadeus de Milos Forman consiguió una de las más bonitas colecciones de Oscars en 1985, existe un Requiem for Fanny sobre nuestra querida Fanny Mendelssohn. Y –salvo excepciones recientes- es en las bandas sonoras donde sobrevive especialmente el viejo y precioso lenguaje de la música sinfónica tradicional.

He aquí una sabrosa docenita para ir abriendo el apetito:

Canciones y pianistas de Hollywood

Films románticos donde por el mero hecho de haber compuesto buena música, el compositor es dotado de carácter heroico. Son películas bonitas y fáciles de ver que no plantean conflictos más allá de los sucesos en la vida del protagonista. Un tipo de cine que tiene algunos defensores en los ambientes más alternativos y radicales como resorte audiovisual para huir de la realidad.

-A Song to Remember / Canción inolvidable (Chopin). Charles Vidor, 1945. Starring: Cornel Wilde, Paul Muni, Merle Oberon. Un film romántico nominado para muchos Oscars sobre el exilio en París del pianista y compositor polaco. Chopin se debate entre su amor por su patria, su enfermedad y Merle Oberon, actriz de amplia frente que interpreta a George Sand con un peinado muy raro. José Iturbi tocó la música pero las manos que se ven son de un pianista llamado Ervin Nyiregyházi. Salen muchos personajes históricos para dar ambiente: Lizst, Delacroix, Balzac, Musset, Paganini... Es todo muy bonito: decorados, escenarios, vestidos. Todo muy del tecnicolor.

- Song of love / Pasión inmortal (Schumann). Clarence Brown, 1947. Starring: Katharine Hepburn, Paul Henreid, Robert Walker. Uno de esos films anticuados en los que todo el mundo es noble, valiente y bueno. Katharine, tan divina como siempre, aprendió a tocar el piano para interpretar a Clara Schumann pero las versiones que se oyen son de Artur Rubinstein y las manos de Robert Schumann son las de Nyiregyházi. En blanco y negro: precioso. Y además salen Brahms y Liszt.

- Song Without End / Sueño de amor (Liszt). Charles Vidor/George Cukor, 1960. Starring: Dirk Bogarde, Capucine, Geneviève Page. Liszt es un gran ídolo musical con fans que suspiran y se desmayan en sus conciertos. Resulta que, aunque está casado, tiene niños y es muy religioso, se enamora de Capucine que interpreta a una condesa y está más que guapísima. Todos sufren mucho. El film obtuvo un Oscar a la mejor banda sonora e incluye lo menos 40 números musicales. El cubano Jorge Bolet es quien toca pero Bogarde tuvo un tutor con el que trabajó duramente para resultar creíble al piano. En tecnicolor, todo muy bonito y muy opulento. Parece más antigua que del 60.

Ludwig, patrón de Wagner, según Visconti

Ludwig, patrón de Wagner, según Visconti

Ken Russell

El director inglés constituye un género por sí mismo con sus extravagancias, delirios y obsesión sexual. Gran melómano, ha dedicado muchos metros de celuloide a los grandes compositores y ha realizado documentales sobre Debussy, Bartok, Bruckner, etc. Y también sobre el folk inglés.

"Russell nunca ha sido favorito de los críticos", dice Jordi Costa, crítico de cine y cineasta ocasional. "De hecho, terminó recluido en su casa haciendo sus películas experimentales". Costa añade que Russell era un gran melómano. "Hizo una película para televisión sobre 'Los Planetas'", informa, "que es un verdadero video clip musical sobre la música de Holst".

-The music lovers / La pasión de vivir (Tchaikovsky). Ken Russell, 1970. Starring: Richard Chamberlain, Glenda Jackson, Max Adrian. Retrata la homosexualidad de Pyotr y el empeño de todos, incluyendo su mujer, por no enterarse. El film empieza normal pero se va convirtiendo en la típica locura russeliana con serpentinas, cañonazos, bailarinas de can can, locos con camisa de fuerza y gente corriendo y gritando por todas partes. Richard Chamberlain muere con un maquillaje de pústulas muy desagradable. Las partes de piano fueron interpretadas por Rafael Orozco. En España se estrenó con varios años de retraso.

-Mahler / Una sombra en el pasado. Ken Russell, 1974. Starring: Robert Powell, Georgina Hale, Lee Montague. Mahler viaja en tren con su esposa Alma, una rubita estilo Agnetha Fältskog, y discuten sobre los conflictos de su relación. El esfuerzo titánico (nunca mejor dicho) que realiza para componer le lleva a mezclar la realidad con el pasado y los sueños todo aliñado con simbología nazi y sexual. Alma se queja de que Gustav ama más a su música que a ella. Él contesta: "Mientras mi música perdure, nuestro amor perdurará". La música es preciosa y los paisajes bellísimos. Para los amantes del trivia más trivial: sale Dana Gillespie.

-Lisztomania (Liszt). Ken Russell, 1975. Starring: Roger Daltrey, Sara Kestelman, Paul Nicholas. El ídolo de 1834 convertido en estrella del glam rock de los 70. Fans delirando, falos gigantes, hopalandas de terciopelo, Roger Daltrey en taparrabos, un Wagner malísimo... "Mi favorita", dice Jordi Costa que alaba "la falta de respeto hacia la figura del compositor clásico, la sexualización de todos los personajes".... Daltrey está bastante mal pero su patosa interpretación contribuye sin duda a conseguir la atmósfera de pesadilla esperpéntica y anárquica. Ringo Starr hace de Papa y Rick Wakeman de Thor. La banda sonora, basada en músicas del propio Liszt (más algo de Wagner), es de Wakeman.

Sonata de amor: PAUL HENREID es Robert Schumann, KATHARINE HEPBURN es Clara Schumann y ROBERT WALKER es Johannes Brahms

Sonata de amor: Paul Henreid es Robert Schumann, Katharine Hepburn es Clara Schumann y Robert Walker es Johannes Brahms

Los grandes clásicos

Películas indiscutibles muy buenas y tal. ¿Qué se puede decir que no se haya dicho ya?

-Ludwig / Luis II de Baviera, el rey loco (Wagner). Luchino Visconti, 1972. Starring: Helmut Berger, Trevor Howard, Silvana Mangano, Romy Schneider. No es una película musical pero sirvió a los cinéfilos para sentir algo de simpatía por Wagner, una figura siempre denostada fuera de los círculos musicales. "Es de sus últimos trabajos pero es Visconti", dice Jordi Costa. "Muy bien considerada por los críticos. Un clásico".

-Amadeus (Mozart). Milos Forman, 1984. "Inmaduro" define Jordi Costa al Mozart de Forman. "Interesante retrato de un personaje a través de un rival fracasado", continúa el crítico que reconoce que, como millones de espectadores, conoce a Salieri gracias al film. Ocho Oscars, infinidad de premios y nominaciones y colas interminables en los cines. El éxito de la película demuestra que el Séptimo Arte se ha apoderado de los otros seis y sobre todo de la música.

-Chronik der Anna Magdalena Bach (Bach). Straub-Huillet, 1968. Starring: Gustav Leonhardt, Christiane Lang. Y bueno, teníamos que incluir a Bach fuese como fuese. Existe una biopic convencional de 2003: Mi nombre es Bach, pero este film experimental, estático y extraño, de los franceses Danièle Huillet y Jean-Marie Straub reconstruye la vida cotidiana de los Bach a través de la cronología musical. Los intérpretes de las piezas son el clavecinista Gustav Leonhardt y el ensemble Concentus Musicus Wien bajo la dirección de Nikolaus Harnoncourt.

El rito en 'Coco Chanel & Igor Stravinsky'

El rito en 'Coco Chanel & Igor Stravinsky'

Siglo XXI

En medio del caos y la pesadumbre que ha traído consigo el siglo XXI, con sus crisis financiera, ética y artística, se ha reactivado la discusión sobre la mujer y su eterno conflicto con el poder. Tres películas recientes en relación a dicho tema tienen que ver con la música.

-Coco Chanel & Igor Stravinsky. Jan Kounen, 2009. Starring: Anna Mouglalis, Mads Mikkelsen, Elena Morozova. Triunfadora y millonaria, la modista ayuda al músico exiliado. El film presenta el supuesto y discutido romance entre la modista y el compositor. Merece la pena de todas-todas por la reconstrucción del estreno en 1923 de La consagración de la primavera con la brutal coreografía de Nijinsky y el escándalo que provocó (existe otro film sobre dicho estreno: Riot at the Rite de Andy Wilson, 2005). ¿El resto? Bueno... Vestidos bonitos y el apartamento de Coco en Paris. La música es casi toda de Stravinsky.

-Vision - Aus dem Leben der Hildegard von Bingen / Vision: La historia de Hildegard Von Bingen (Hildegard von Bingen). Margarethe von Trotta, 2009. Starring: Barbara Sukowa, Heino Ferch, Hannah Herzsprung. Film alemán que recrea una atmósfera extraña y fría con colores verdosos e inquietantes. Habla más de la lucha por el poder de la santa que de su música. Frente al melodrama holywoodesco, no hay suspense ni cliffhangers. Lo importante es la mujer, su valentía y su fuerza: en realidad es una historia del presente transportada a la Edad Media. La banda sonora es de Hildegard y de Christian Heyne pero no hay mucha música.

Nannerl, la soeur de Mozart / Nannerl, la hermana de Mozart (Mozart). René Féret, 2010. Starring: Marie Féret, Marc Barbé, Delphine Chuillot. Maria Anna era la hermana mayor de Wolfgang Amadeus. Violinista, clavecinista y cantante, su carrera como niña prodigio fue relegada a la oscuridad por su padre tal como Wolfgang iba creciendo. Si nos fiamos del guión, Nannerl de 15 años fue quien compuso en realidad las obras que el Mozart de 10 hacía pasar como suyas. Jordi Costa se lamentaba en Fotogramas de que la película evita "ahondar en lo más controvertido de la propuesta: convertir en cuestión de género lo que, probablemente, era cuestión de genio". No hay música de ningún Mozart.

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