Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

El Diario del Cooperativsmo forma parte de un proyecto de periodismo independiente comprometido con la defensa del Estado del bienestar. Este bloque está patrocinado por la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya. Si quieres participar, contacta con nosotros a fundacio@catalunyaplural.cat

Llegeix El Diari del Cooperativisme en català.

La Caníbal y L'Estoc, dos cooperativas de trabajo surgidas de la formación

Operaris de l'Estoc en plena feina

Tomeu Ferrer

Barcelona —

La formación previa es clave en el éxito de los proyectos cooperativos. También lo es, claro, la preparación de los cooperativistas y la originalidad de la idea. Pero, cuanto más preparación previa tiene un proyecto más posibilidades de éxito tiene.

La Caníbal y L'Estoc, son dos ejemplos. En el lanzamiento de los dos proyectos ha tenido un papel clave la realización previa de cursos que complementaran la idea de sus impulsores y ayudaran a que se convirtieran en empresas cooperativas.

Julia Montilla, Jesús Arpal y Amanda Cuesta, están detrás del proyecto La Caníbal. Ellos mismos definen su entidad como una cooperativa de trabajo asociado, sin ánimo de lucro que colabora contribuir a la transformación de la sociedad “en la dirección de un horizonte anticapitalista, (trans)feminista y descolonizado”.

En los momentos que se viven, La Caníbal se ha especializado en libros para el debate crítico, pero, también aspira a convertir la sede de la cooperativa, situada en la calle Nápoles, 314 en un centro de animación cultural.

Amanda Cuesta explica que en sus orígenes el equipo eran dos personas, ella y Julia Montilla. Por eso estuvieron estudiando diversas formas jurídicas con las que sacar adelante el proyecto. Amanda Cuesta había sido antes comisaria artística, al igual que Julia Montilla. Las dos decidieron iniciar la aventura de La Caníbal. Después se añadió el Jesús Arpal, que trabajaba de librero en Bilbao. Eran tres y la forma cooperativa surgió con toda naturalidad.

Amanda Cuesta lo explica: “éramos dos personas y estuvimos estudiando las fórmulas jurídicas. Cuando encontramos la tercera persona, era en junio del año pasado y estábamos haciendo el plan de empresa. En agosto ya éramos tres y pusimos en marcha el proyecto cooperativo”.

“La idea de hacer una cooperativa nos venía de tiempo atrás. Para nosotros no es sólo una forma jurídica, es un posicionamiento”, asegura Amanda. Una vez tomada esta decisión, la formación se hizo un poco a la medida de las necesidades. Desde formación básica como la introducción al cooperativismo hasta especializada, como cursos de economía solidaria ayudaron a afianzar el proyecto La Caníbal.

“Como teníamos los recursos limitados, usamos al principio las herramientas de la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya (FCTC) para sacar adelante los primeros pasos”, dice Amanda. Entre estos pasos iniciales los hay tan importantes como conseguir modelos de estatutos de la cooperativa o asesoría en el proceso administrativo seguido para legalizar la nueva empresa. En todos estos movimientos iniciales, dice Amanda, estar federados les ha sido positivo.

Otra cosa que han hecho desde esta cooperativa ha sido diseñarse el itinerario formativo a medida de sus necesidades. El proceso lo siguieron usando las facilidades que otorga Barcelona Activa, la empresa municipal de Barcelona que acompaña a los procesos de formación de emprendedores. “En cuanto a los cursos, tienes que estar al caso y apuntarte a los que te son útiles o interesantes. En Barcelona Activa van saliendo cursos y tu te apuntas a los que ves que mejor se ajustan a las necesidades”, explica Amanda.

Los tres socios de La Caníbal no pudieron capitalizar el paro. Habían sido antes siempre autónomos. Por tanto, el proyecto lo tuvieron que financiar con sus ahorros. Pero, una vez se está en la rueda de la economía cooperativa siempre se puede encontrar algún otro recurso. La Fundación Seira aporta un fondo a la entidad Acción Solidaria Contra el Paro (ASCA), destinado a ayudar a cooperativas de menos de 5 años de antigüedad , lo que suposo una cuarta parte del presupuesto.

L'Estoc muebles a medida con fines sociales

L'Estoc es una cooperativa de trabajo asociado y de iniciativa social. Produce muebles de diseño propio elaborados a partir de materiales reciclados o de otros muebles en desuso. Jordi Maials, su impulsor, lo explica gráficamente: “de una persiana hacemos un banco o un biombo. Un escritorio antiguo lo adaptamos a los nuevos tiempos o una puerta antigua la convertimos en un a mesa o un cabezal”.

La cooperativa tiene su sede en el Poblenou, en la calle Almogàvers, 225. En este lugar se encuentra el taller de carpintería y la tienda. El taller comenzó a funcionar en septiembre de 2012. Empezó a producir muebles con personal de la Fundación NouXamfrà, de la Escuela Montserrat y del Taller Escuela Barcelona (TEB). La idea es que se vayan creando nuevos puestos de trabajo en la medida que el negocio se vaya consolidando.

Desde el comienzo el equipo del Stock, formado por Jordi Mayals, que hace las tareas de gerente; Manuel Fito, que es el encargado del taller, Sol Bucalo, que hace el diseño y Hedwig Verstappen, han intentado dar un valor social a su trabajo. La formación previa la hicieron también en Barcelona Activa, y desde los inicios tenían pensado crear una cooperativa. “Como teníamos la idea clara y en seguida nos derivaron hacia la Federació”, explica Jordi Mayals. La forma jurídica cooperativa era la que mejor se adaptaba a la idea de empresa, una entidad que es a la vez cooperativa de trabajo y de iniciativa social. Por este motivo los impulsores de l'Estoc han realizado también cursos de formación en emprendimiento social.

El hecho de trabajar y tener como objetivo crear puestos de trabajo para personas con discapacidad ha hecho que entidades como La Caixa hayan confiado en l'Estoc. Posteriormente el proyecto ha tenido también el apoyo de la Empresa Nacional de Innovación, que ha hecho el aval técnico y ha contribuido al capital inicial con 30.000 euros y de 25.000 euros aportados por la Fundación NouXamfrà, de Sant Feliu de Llobregat. No obstante, una parte más del presupuesto ha salido de los bolsillos de los tres socios de la cooperativa y de su trabajo, que entre otras cosas ha supuesto el acondicionamiento de los locales y la puesta en marcha del taller.

La tarea de l'Estoc, ha sido premiada por la Generalidad de Cataluña en el apartado de apoyo a la emprendeduría social correspondiente al 2011 y por la Fundación La Caixa en 2012, año en que se abrió la tienda.

Pero el objetivo real es que l'Estoc se financie a partir de las ventas de los muebles únicos que hacen sus impulsores y las personas que procedentes de lugares como nouxamfrà puedan tener un sueldo a cambio de su trabajo. De momento en esta cooperativa no cobra nadie, los socios viven de sus ahorros, pero esperan que en la medida en que la gente conozca sus creaciones: “muebles únicos, no de lujo” la rueda empieza a girar positivamente.

Sobre este blog

El Diario del Cooperativsmo forma parte de un proyecto de periodismo independiente comprometido con la defensa del Estado del bienestar. Este bloque está patrocinado por la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya. Si quieres participar, contacta con nosotros a fundacio@catalunyaplural.cat

Llegeix El Diari del Cooperativisme en català.

Etiquetas
stats