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Cuando la precariedad se esconde tras contratos temporales en el Hospital Gómez Ulla de Madrid

Los contratos eventuales se multiplican por 20 en este centro desde el año 2010: 29 personas tenían este tipo de contrato frente a los 596 empleados que se encontraban en esta situación en 2018, según datos proporcionados por el Gobierno

Sindicalistas y expertos en derecho laboral subrayan que "la concatenación de contratos eventuales extendida en el tiempo se considera un fraude de ley"

El hospital emplea a trabajadores eventuales con más de 10 años de antigüedad con dificultades para conciliar, solicitar hipotecas o darse de baja por maternidad

El Tribunal Militar deberá repetir una sentencia por corrupción en el Gómez Ulla

Hospital Gómez Ulla EFE

Dificultad para conciliar, para planificar vacaciones o solicitar hipotecas son algunas de las complicaciones con las que tienen que lidiar algunos trabajadores del Hospital Gómez Ulla –dependiente del Ministerio de Defensa y hospital público desde 2005– que encadenan contratos eventuales durante años.

El foco principal del problema es la alta temporalidad de la mitad de la plantilla del hospital. 702 empleados están bajo un contrato eventual, de sustitución o forman parte del personal estatutario interino. "Es un problema acrecentado, no se están cubriendo las plazas del personal que se jubila", explica Alejandro de Marcos, delegado de CCOO y celador interino del centro.

Según los datos proporcionados por el Gobierno –mediante una respuesta parlamentaria a la que ha tenido acceso este medio– en 2018, 596 empleados estaban bajo un contrato eventual, 67 empleados se encontraban cubriendo una sustitución y 39 personas formaban parte del personal interino. El resto –766 trabajadores– estarían en régimen de personal estatutario fijo.



Los contratos eventuales son los más habituales entre los trabajadores en situación de temporalidad. Este tipo de contratos responden a una circunstancia de la producción concreta, "como un alto grado de actividad que no puede ser cubierto por la plantilla existente", explica Mª José Iglesias Toro, abogada experta en derecho laboral.

Los expertos consultados coinciden en que este tipo de contratos responden a un aumento "ocasional" de la actividad. La abogada detalla que esta figura esconde una gran precariedad laboral: "cuando un trabajador encadena contratos temporales este se convierte en fraude de ley. La empresa utiliza un medio lícito para un fin ilícito", subraya Iglesias Toro.

"No existe un aumento ocasional de la actividad", explica Carmen Hernández, auxiliar de enfermería del centro y delegada de CCOO. Hernández, con 38 años de antigüedad, conoce de primera mano el foco del problema y lo explica en conversación con eldiario.es: "los 596 eventuales son necesarios para que el hospital funcione, sin ellos no podríamos dar atención al Servicio Madrileño de Salud".

El hospital emplea la contratación temporal para hacer frente a unas necesidades permanentes del servicio, una vez finalizado y superado el plazo pactado, ante las mismas necesidades extingue el contrato eventual y vuelve a contratar al mismo trabajador con un contrato eventual para desempeñar la misma función, recoge uno de los puntos de la denuncia de los trabajadores ante la Inspección de Trabajo.

"La contratación es desastrosa y no tenemos con quién hablar", denuncia Alfonso López, médico de urgencias de 62 años e interino desde 1996. López lamenta la situación desalentadora que se vive en Urgencias en caso de incapacidad temporal de algún facultativo: "si se produce alguna baja, no hay posibilidad de contratar y asumimos entre todos esa carga de trabajo". Celia (nombre ficticio) corrobora estas prácticas y añade que para el personal eventual la situación es peor: "Algunos compañeros se dan de alta estando enfermos para que les renueven".

Ante las supuestas irregularidades en la contratación, CCOO ha interpuesto una denuncia –a la espera de resolverse– ante la Autoridad Laboral en la que señala la falta de transparencia del hospital en relación a los 596 contratos eventuales. "Esta cifra puede ser mayor a día de hoy debido a la falta de información que existe al respecto", recoge el documento al que ha tenido acceso eldiario.es. Los representantes de los trabajadores, por su parte, exigieron a la dirección del hospital que les proporcionara la información relativa a estos contratos y aseguran que no les han respondido.

eldiario.es se ha puesto en contacto con el Ministerio de Defensa para preguntar sobre este tema y aún no ha recibido respuesta.

"Si me quedo embarazada, no me renuevan"

Los trabajadores con los que ha hablado este medio no quieren publicar sus verdaderos nombres y cargos por miedo a que no les renueven el contrato. Todos tienen contrato eventual y varios años de antigüedad. Los sindicalistas y los expertos en el ámbito del derecho laboral subrayan que "la concatenación de contratos eventuales extendida en el tiempo se considera fraude de ley, para ajustarse a la legalidad tendrían que pasar a suscribir un contrato fijo o de interino".

Alejandro es interino desde hace 13 años. Comenzó a trabajar en el hospital en el año 2005 con un contrato de cuatro meses y luego encadenó cuatro contratos seguidos de 14 días de duración. En 2007, cuando el Gómez Ulla suscribe el acuerdo con el Ejecutivo de Madrid para convertirse en hospital público, se abrió un proceso de estatutarización y se convirtió en interino hasta el momento actual. Ahora, quiere optar a una plaza fija y, para ello, tendrá que opositar para poder optar a una de las 65 plazas convocadas mediante Real Decreto 19/2019, de 25 de enero.

"Las 65 plazas convocadas son necesarias pero insuficientes", sostiene Miguel Bustamante, diputado de Unidos Podemos. Explica a eldiario.es que realizó una visita al hospital para escuchar las historias de los trabajadores afectados por esta situación. Lamenta que las condiciones de trabajo del centro contribuyan a la precarización de la vida de los trabajadores, "no puedes hacer planes de futuro si estás pendiente de tu renovación".

El caso de Celia es distinto, lleva 11 años trabajando en el Gómez Ulla. Encadenó contratos eventuales de un mes. Reconoce las dificultades que tiene para conciliar y afirma que no tiene posibilidad de elegir días de asuntos propios: "los impone la dirección del centro".

Laura, por su parte, ha sido personal eventual desde hace cuatro años. A menudo se pregunta qué pasaría si se quedase embarazada: "no me renuevan". Cuenta que a una de sus compañeras la despidieron durante los meses que le correspondían de baja por maternidad y "después la volvieron a contratar". Una de sus principales dificultades es pedir una hipoteca: "Mi pareja la ha firmado, con mi contrato es imposible aunque lleve cuatro años en el mismo puesto".

El diputado de Unidos Podemos recuerda al Gobierno que "un servicio público de calidad tiene que garantizar estabilidad en el empleo" y destaca que seguirán insistiendo para que esta situación se revierta "con la organización de los trabajadores y de las instituciones". Carmen (CCOO) resume que "la solución es el diálogo" y llama a la dirección del centro a abrir una línea de negociación para solventar la situación de los 596 trabajadores eventuales, "que ven cada día vulnerados sus derechos".

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