Las tres grandes eléctricas disparan su beneficio un 24% en pleno debate sobre el impuesto energético

Imagen de archivo de unas torres de tendido eléctrico.

Son las tres grandes cotizadas enfocadas a la energía eléctrica, Iberdrola, Endesa y Naturgy. Las tres cerraron la primera mitad del año, marcada por el despegue del precio del gas, con un beneficio conjunto de 3.548 millones de euros, según las cuentas de resultados que han ido publicando en las últimas semanas. Es un 24% más en el mismo periodo de 2021.

El nuevo impuesto gravará con el 1,2% los ingresos de las energéticas y con el 4,8% las comisiones e intereses de los bancos

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La última en desvelar cómo le va ha sido Naturgy, una de las compañías del Ibex 35 más rezagadas a la hora de publicar sus finanzas hasta junio. En estos seis meses, la empresa presidida por Francisco Reynés ha ganado 557 millones de euros tras disparar sus ingresos. 

“El importe neto de la cifra de negocios ordinaria del primer semestre del ejercicio 2022 asciende a 16.737 millones de euros con un crecimiento del 83,4% comparado con el primer semestre de 2021, principalmente como resultado de los mayores precios de la energía en el período”, asume la compañía en la información que ha remitido este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

A esa cifra de rentabilidad de Naturgy se suman los 2.075 millones que ha ganado Iberdrola (un 36% más que en los mismos meses de 2021) y los 916 millones que comunicó Endesa (un 10% más). Esta última cifra incluye un asterisco. Recoge el resultado extraordinario -182 millones- logrado por la venta de su negocio de movilidad eléctrica a su matriz, Enel, la compañía eléctrica controlada por el Estado italiano. Sin esos ingresos extra, el beneficio neto ordinario de Endesa cae un 11,8%, respecto a junio del año anterior, hasta los 734 millones de euros.

Alertas sobre España

De hecho, estas dos últimas compañías, en pleno debate sobre el impuesto a las eléctricas anunciado por el Gobierno, han destacado en sus presentaciones a los inversores, que la situación en España no está en su mejor momento. Por un lado, el presidente de Iberdrola destacó en la presentación a inversores la “evolución positiva del ebitda [el resultado de explotación] salvo en España”, donde el beneficio habría caído un 26%, hasta los 822 millones, según los datos de la compañía. Al mismo tiempo, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, justificó ante los analistas la caída de rentabilidad del negocio -centrado en España- por un “escenario macro tanto económico como energético [que] ha proseguido su senda de deterioro”.

En el caso de Iberdrola, la compañía ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su informe financiero intermedio. En él recoge que su resultado de explotación en España, durante el primer semestre, fue de 1.067 millones de euros, cuando hace un año alcanzó los 1.430 millones. En cambio el importe neto de la cifra de negocios, sus ingresos, pasaron de los 7.125 millones del primer semestre de 2021 a los 10.141 millones que atribuye a este país para el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio. Y, también aquí, hay un asterisco. 

“En 2022, el grupo Iberdrola ha procedido a la venta de Iberdrola Clientes Internacional a Iberdrola España por lo que dentro de Iberdrola España se incluyen los datos de Iberdrola Clientes Internacional”, argumenta en su informe; aunque matiza que “la información comparativa ha sido reexpresada”.

Estos resultados llegan después de la positiva evolución de las compañías en 2021. En el conjunto de ese año, las tres compañías se anotaron un beneficio conjunto de 6.533 millones de euros. Fue la cifra más alta desde el ejercicio 2014, al calor del precio de la luz, aunque no fue el único factor que incrementó su rentabilidad. En ese 2021, las eléctricas se vieron beneficiadas por la sentencia del Tribunal Supremo que tumbó el canon hidroeléctrico que implantó el Gobierno del PP en 2015. Esa anulación obligó al Estado a devolver a las empresas más de 1.900 millones y cargó ese importe al déficit público.

Sobre el impuesto, las compañías han esquivado las críticas. En el caso de Endesa, José Bogas aseguró a los inversores que la compañía está “pendiente de conocer los detalles para evaluarlo”. Sin embargo, matizó que “no estamos trasladando a nuestros clientes el aumento del precio de la energía”. También Iberdrola argumentó que no están recuperando las subidas. “Las compañías que están aumentando sus beneficios en Europa son las gasistas y las petroleras, no las eléctricas integradas”, aseguró Ignacio Sánchez Galán a los analistas. “Nosotros no tenemos beneficios extraordinarios. El de gasistas y petroleras no es el mismo caso”, repitió.

Hay que recordar que la proposición de ley presentada por PSOE y Unidas Podemos contempla un tipo del 1,2% para las compañías energéticas (sean eléctricas puras, gasistas o petroleras) que se aplicará sobre el importe neto de la cifra de negocios, los ingresos de las compañías. Quedarán exentas aquellas que no lleguen a los 1.000 millones de euros y las que, teniendo un negocio energético, éste no alcance el 50% de su facturación. El impuesto se cobrará en 2023 y 2024, sobre los resultados de 2022 y 2023.

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